Represión en Changuinola, Bocas del Toro. (Foto: EFE).
Por Rafael García Denvers
Coordinador de Vanguardia Torrijista (VT)
El Órgano Ejecutivo tiene una raíz muy interesante. Viene amparado y promovido por un delincuente y su corrupto entorno. Ha sido instaurado con la violación de las leyes. Es el resultado de una minoría y tiene un historial de represión que provocó muertos, heridos y ciegos, cuando alcanzaba los territorios ministeriales.
Si se utiliza una vieja sentencia filosófica, Panamá tiene el Gobierno que se merece. Nada de lo que acabamos de señalar era desconocido, pero con el cuento del ”chen chen” (dinero), llegamos a un pozo sin fondo, absolutamente lleno de caca, cuya podredumbre ataca hasta los huesos. Aun así, no es lo que el pueblo panameño merece.
Lo que haya movido a la población y permitió que hace un año José Raúl Mulino asumiera el poder en Panamá, configura el primer elemento de maquillaje que debe ser removido y disuelto con agua limpia, no la de los acueductos en la región central de Azuero. Debe ser agua proveniente de los manantiales de las montañas, donde nacen los ríos y la naturaleza evita que ese vital líquido no se contamine.
Todo ello ocurre mientras que sectores del oficialismo están tratando de reactivar una peligrosa mina y destruir la vida, en aras de las ganancias y la devoción al dinero. Es necesario aclarar que el dinero y la riqueza per se no son un buen maquillaje. Son fachadas que ocultan podredumbre y muerte.
Con agua limpia y claridad de objetivos hay que establecer la urgencia de vencer la mentira y generar un futuro donde no prevalezca el criterio del dios del dinero, las ganancias sin explicación, la explotación sin límites, el robo descarado, la corrupción y el enriquecimiento de las elites. El derecho a la vida, el derecho a un colectivo sano, el derecho a la convivencia pacífica, el derecho del ser humano y el derecho a una vida con justicia, humanidad y dignidad deben convertirse en nuestro rostro sin maquillaje deformador.
Difícil es aceptar que personas o seres de la especie humana puedan tener la capacidad de planificar en una forma tan maquiavélica condiciones de afectación social, como las prevalentes en la agenda gubernamental.
Hoy en día, Panamá tiene una situación en la que no se establece, con claridad, hacia dónde se dirige el Gobierno. No obstante, es factible prever esa meta usando sus propias declaraciones y acciones durante este año, las cuales podríamos sintetizar de la siguiente forma:
< Somos un Gobierno de Empresa Privada, defenderemos la empresa privada y trataremos de que el país crezca (enriqueciendo de los ricos).
< La Seguridad Social en Panamá debe resolverse con urgencia porque se corre un gran peligro en el campo financiero.
< El cierre de la mina ha generado una seria afectación al PIB y un alto nivel de desempleo, lo cual afecta la calificación de riesgo, aumentando el costo de los financiamientos, lo que perjudica la inversión y el desarrollo nacional.
< Estados Unidos es nuestro principal socio económico y un gran amigo, lo cual, en gran medida, es la base de nuestro crecimiento.
Según esos representantes de la Empresa Privada, carentes de sentido patrio, los problemas de este país tienen como raíz que los últimos Gobiernos no han tomado las decisiones adecuadas y no han hecho su trabajo para lograr que el gran capital tenga una presencia y garantías adecuadas o suficientes dentro de las reglamentaciones y leyes nacionales.
He aquí la sustentación del Mulino y los fundamentos de su primer nefasto año al frente de Órgano Ejecutivo lo que podríamos resumir en los siguientes puntos:
< La ley 462 es un gran logro en la reglamentación y adecuación de las finanzas del Estado para superar el riesgo de perder el grado de inversión. Por ello, no hay vuelta atrás. Esa ley se queda y va porque va (con carácter coercitivo).
< El nivel de las manifestaciones en las calles no tiene gran importancia, son sólo cuatro gatos y si siguen en la calle, simplemente las abriremos y garantizaremos el libre tránsito. Para ello, contamos con herramientas efectivas: judicializar, reprimir, suspender pagos, meter presos. Al final, podemos suspender las garantías y aislar los territorios en conflicto.
< Aún resta la base de ese maquillaje, aquella que debe cubrir el sudor y proteger la piel. Este gobierno y todos los posteriores a la invasión norteamericana de 1989 le deben sumisión al amo y dueño de las tanquetas. Por ello, nos alinean en el ámbito global como parte de la política norteamericana, con todos los riesgos que ello conlleva, anulando los requerimientos de neutralidad en un planeta al borde de la guerra.
Para ratificar ese servilismo, contamos con un Memorándum de Entendimiento que transforma a Panamá en protectorado gringo y permite contar con el aval de Washington para justificar la represión, la violación de los derechos humanos y la constitución nacional. Vergonzosamente, esto se reafirma con las “visitas” de altos jerarcas con el objetivo de garantizar su seguridad y dar instrucciones directas a través de la voz de su secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem.
Para cumplir las instrucciones, copian el modelo previamente aprobado: la vía del “Law Fare”. Judicializar a los dirigentes es un mecanismo que se integra a la figura del patio trasero, a la vez que busca meter miedo y descabezar el movimiento popular. Judicializar a los dirigentes es una fórmula permanente de atacar cualquier actividad del movimiento popular y social que vaya en contra de los intereses del imperio.
Es así como se debe tener presente la necesidad de separar aquellas acusaciones que pudiesen parecer reales, en un instante dado, sin permitir que los ladrones de cuello blanco se enriquezcan a costa de las riquezas nacionales. Sin duda, se han aprovechado al saquear las arcas del Estado y manipular las cuentas bancarias privadas.
La ley vigente es parte del andamiaje que las estructuras de poder han instaurado en término institucional para poder sojuzgar a la mayoría. Es por ello que la realidad se refleja como una crisis institucional. Esa crisis rompe toda la estructura que sustenta la sociedad en forma armónica, ya no tan armónica, cuando la gula de ciertos personajes ha hecho que las decisiones sean orientadas para beneficiar a un pequeño grupo y no a lo que supuestamente debe ser el Gobierno del pueblo para el pueblo y con el pueblo.
La insurrección popular en la provincia de Bocas del Toro no es una excepción, ni es la sed de venganza de quien fue derrotado hace 15 cuando era ministro de Seguridad. Es el laboratorio para imponer el servilismo, violar la soberanía, anular nuestra neutralidad, imponer el robo de los recursos financieros (con la Ley 462), minerales (con la reapertura de la mina en el distrito de Donoso y otras más), paralelamente a la destrucción de la riqueza hídrica y la del sector productivo, particularmente el agropecuario.
Bocas del Toro es el resumen de la oferta para los demás sectores en lucha. Es un mensaje a los docentes, a los sindicatos, al SUNTRACS, a los originarios, a los que exigen respuestas y denuncian el desgobierno y la traición. Bocas del Toro es el mañana en la visión de Mulino y su camarilla. No importa cuál sea el tenor y el tono del informe que haga el 1 de julio de 2025. Los hechos son palpables. Sólo resta mantenernos en la lucha en defensa de esta patria que no soporta tanta mentira para ocultar la realidad que ningún maquillaje puede ocultar.
¡Alto a la represión y violación de los DD HH! ¡No a los Embalses de Rio Indio! ¡No a la Ley 462! ¡Urge la eliminación de los Memorandos de Entendimiento firmados con el Imperio!