Triunfo de Gustavo Petro y sus repercusiones para América Latina

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Gustavo Petro. (Foto: EFE/Mauricio Dueñas Castañeda).

Por José de la Rosa Castillo Mitre
Profesor de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad de Panamá

II Parte

Hasta la noche del domingo 19 de junio, parecía que la derecha gobernaría para siempre en Colombia. El país que tuvo la guerra interna más larga del continente americano, donde la violencia persiste más allá de los acuerdos de paz con la guerrilla, y con el récord de líderes sociales asesinados, con el narcotráfico consolidado desde hace décadas como el negocio multimillonario e ilegal que ha permeado todas las capas de la sociedad.

Gustavo Petro tiene por delante cuatro años de mandato y una serie de temas que quedaron pendientes durante el Gobierno de Iván Duque y que han reabierto la vieja herida de la violencia en ese país. Petro tiene ante sí los grandes desafíos de avanzar con el cumplimiento del acuerdo de paz con las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El nuevo gobierno dirigido bajo el liderazgo del Pacto Histórico tendrá que atender una variedad de asuntos inaplazables, entre los que se encuentren los siguientes.

El “estallido social”

Después de décadas sin manifestaciones multitudinarias, en 2018, el movimiento estudiantil salió a las calles a exigir mayor presupuesto para la educación universitaria.

Posteriormente, se unieron a la protesta otros colectivos y sectores sociales que le exigían al Gobierno atender los problemas más urgentes y los históricamente olvidados.

En la economía, en 2021, el índice de pobreza monetaria en Colombia se ubicó en 39,3 %, lo que implica que 19,6 millones de personas no cuentan con los medios para cubrir sus necesidades básicas. Esta cifra tuvo un descenso de 3,2 %, con respecto a 2020, pero la atención del tema, por parte del Estado, sigue siendo una demanda.

Según proyecciones del Banco de la República, la tasa de desempleo en el territorio colombiano se mantendrá en 2022 entre el 10,5 % y el 13 %, por lo que la generación de empleo también será un asunto pendiente para Petro.

En cuanto a los grupos armados, un informe de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), afirma que en los últimos cuatro años hubo un «fortalecimiento» y «expansión» de los principales grupos armados del país: el Clan del Golfo, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC.

Ese estudio confirmó que en 37 % del territorio colombiano hay presencia de todos ellos. En un informe de finales de marzo, la ONU volvió a enumerar los temas pendientes: el asesinato de líderes sociales y ex combatientes acogidos al acuerdo de paz, el incremento de la violencia en las zonas rurales, el desplazamiento forzado y la necesidad de mayor actuación del Estado donde operan los grupos armados ilegales confrontados por el control territorial.

El goteo de líderes sociales y ex miembros de las FARC asesinados durante la administración de Duque no paró. En su primer año de mandato, del 7 de agosto de 2018 al 26 de julio de 2019, fueron ultimados 229 defensores de los derechos humanos y 55 excombatientes, según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), la ONG que ha hecho un seguimiento de estas muertes.
Desde 2019 hasta la actualidad, 801 líderes comunitarios y 183 exguerrilleros fueron asesinados.

El tema de la seguridad en Colombia recibió una amplia visibilización internacional durante las protestas antigubernamentales. Frente a las denuncias de «uso excesivo de la fuerza», la postura oficial se refirió a acciones de los cuerpos de seguridad en contra de «grupos vandálicos» con «planes desestabilizadores», mientras que desde organismos como la ONU se habló de violación de los derechos humanos.

Las Fuerzas Armadas también se vieron involucradas en varios escándalos. Uno de ellos forzó la salida del ministro de Defensa, Guillermo Botero, luego de que en noviembre de 2019 por lo menos siete menores de edad murieran en un bombardeo contra grupos armados. El actual titular de esa cartera, Diego Molano, enfrentó tres mociones de censura, de las que salió airoso, una de ellas por la muerte de 11 civiles durante un operativo militar en el departamento del Putumayo.

En cuanto a las relaciones con Venezuela, no hay duda de que el nuevo mandatario tendrá que destrancar el juego. Las relaciones diplomáticas con Venezuela se deterioran hasta quedar rotas en 2019, cuando Bogotá respaldó la autoproclamación del exdiputado venezolano Juan Guaidó y Duque lo recibió en Cúcuta para acompañarlo en su intento fallido de ingresar supuesta ‘ayuda humanitaria’ al territorio vecino.

En medio de esa disputa se encuentran los migrantes de Venezuela. Migración de Colombia sostiene que hay casi dos millones de ciudadanos venezolanos, mientras que Caracas cuestiona esas cifras.

Tanto en lo programático como en lo simbólico, la elección de Petro y Márquez ha despertado grandes expectativas. Su electorado espera señales rápidas y concretas de cambio social. Más aún, los ciudadanos de a pie no están familiarizados con los detalles de la gestión de las políticas públicas, y por lo tanto esperan que los resultados lleguen pronto.

El triunfo de Gustavo Petro y Francia Márquez en las elecciones presidenciales del 19 de junio de 2022 ha marcado un hito en la historia política de Colombia. Esta victoria se encuentra plagada de primeras veces: el primer gobierno de izquierda, el primer presidente con un pasado guerrillero y la primera mujer afrodescendiente al frente de la vicepresidencia. Estos factores apuntan al inicio de una nueva era política marcada por giros inéditos en la arena económica, social y ambiental.

2 COMENTARIOS

  1. Saludos desde México. El triunfo electoral de Gustavo Petro Urrego y Francia Márquez Mina en Colombia abre las puertas para que se retome desde el gobierno el cumplimiento de los Acuerdos de Paz con la organización política insurgente Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) en el plano nacional. Eso ayudará a descender la violencia y aumentará la posibilidad de realizar conversaciones entre las autoridades y la organización política insurgente camilista (por Camilo Torres Restrepo), Ejército de Liberación Nacional (ELN). En el plano internacional es posible que se reanuden las relaciones con la hermana República Bolivariana de Venezuela y entonces desde Bogotá y Caracas se vuelva a impulsar la Integración de los Países de Nuestra América como también lo desean Andrés Manuel López Obrador en México y Luis Arce desde el Estado Plurinacional de Bolivia. Atentamente, Fernando Acosta Riveros

    • Hola Fernando Acosta Riveros:

      Sus comentarios son de gran importancia para ese medio. Sin duda alguna, América Latina busca sus propios horizontes en el cambiante escenario mundial.

      Muchas gracias por seguirnos.

      Atentamente,

      David Carrasco
      Director de Bayano digital

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