
Dirigentes de centrales obreras y de sindicatos independientes calificaron de ”ridículo e injusto” el aumento del salario mínimo acogido por el gobierno panameño y exigieron la revisión de la Canasta Básica Familiar que no es congruente con el alto costo de la vida de la población en Panamá.
En ese sentido, Bayano digital reproduce el texto de un comunicado urgente emitido por los líderes de Organizaciones Sindicales Independientes en Resistencia (OIR), para reclamar justicia laboral:
Un salario Mínimo que empobrece a la Clase Trabajadora
El ridículo “ajuste” al salario mínimo, anunciado el miércoles 10 de diciembre, ha indignado a los trabajadores/as y sectores populares del país que lo han considerado una burla y devela los reales objetivos por los cuales el MITRADEL apoyó el asalto al CONATO por parte de un grupo sin representatividad.
Conforme al comunicado oficial de MITRADEL, se concluye que el ajuste al Salario Mínimo para el 2026 y 2027 representa el ajuste más bajo en los últimos 15 años, con mínimas tasas entre el 1.4% y el 1.7%, tasas irrisorias si se comparan con las del periodo de crisis económica postpandemia. El ajuste a las trabajadoras domésticas disminuyó en 60%, ya que se aprobó apenas B/ 5.00 quincenal cuando en los últimos tres periodos el ajuste ha sido de B/.25.00.
En forzado intento por disimular el ínfimo ajuste, se presenta en valores absolutos mensuales cuando el salario mínimo se fija por hora ya que no todos los trabajadores/as no laboran la misma jornada horaria semanal ni mensual. Se intenta ocultar que los ajustes aprobados corresponden apenas a 0.04 y 0.07 centavos de dólar por hora trabajada. Según el MITRADEL, cerca de 400 mil trabajadores formales serán beneficiados con los nuevos montos: ¿Que pasara con el restante?, que son alrededor de 500 mil trabajadores/as que no se benefician de este ínfimo ajuste salarial.
Este acuerdo pactado a puerta cerrada, de la cual se excluyó a las propuestas alternativas como la presentada por OIR e incluso a los negociadores designados por CONUSI, carece de cualquier fundamento técnico económico, marcando un profundo retroceso en cuanto rigor técnico que en los últimos años caracterizó las propuestas de CONATO. La propuesta de OIR contó con la sustentación técnica- económica de la reconocida economista Prof. Ana Patiño en la construcción de la propuesta “Alternativa a un Nuevo Salario Mínimo”, la cual fue presentada a dicha Comisión y lamentablemente no fue tomada en consideración. Sin embargo, hasta la fecha los y las trabajadoras del país desconocemos la propuesta de los asesores económicos de CONATO.
Las organizaciones constituyentes de la OIR, reiteramos nuestra total independencia de este indignante acuerdo y advertimos al movimiento sindical y a los trabajadores/as en general del gran peligro que enfrentan los derechos laborales y las conquistas sociales, ahora que se ha hecho evidente con quien contamos para enfrentar los intereses políticos y pro empresariales.
¡Resistir para crecer, organizarnos para vencer!



