Página 12
El presidente boliviano rompió el silencio diez días después del arresto del exasesor de Javier Milei y Jair bolsonaro por el intento de asesinato de su expareja Nadia Beller.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, no tuvo más remedio que reconocer públicamente que Fernando Cerimedo colaboró con él en su campaña electoral y que hasta fue parte del primer tramo de su gobierno. No obstante, negó que haya tenido un contrato, un trato directo o autorización para representar oficialmente a la Presidencia.
La declaración del jefe de Estado boliviano intentó aliviar una verdad que siempre se supo y que fue su espada de Damocles desde que el hombre acusado de intentar matar a su expareja está preso: Cerimedo fue su asesor directo. Sin embargo, dio una versión lavada de esa relación.
Cuando ganamos en primera vuelta y llegamos a la segunda vuelta electoral en Bolivia, se generó un contacto con el señor Cerimedo para trabajar, siendo un estratega de reconocimiento mundial, en nuestra campaña electoral”, afirmó Paz en un video difundido en las redes sociales.
“Cooperó al inicio de nuestro gobierno”
El mensaje en el que Paz no tuvo más remedio que admitir que no podría despegarse del excolaborador de Jair Bolsonaro y Javier Milei es el primero tras guardar silencio desde el 17 de agosto, cuando fue baleada la abogada y expareja de Cerimedo, Nadia Beller.
Esas declaraciones de Paz son producto de su imposibilidad por negar una relación que fue largamente probada, en medio de una investigación que lo tiene al asesor argentino en el centro de las sospechas.
Cerimedo “fue parte de nuestra campaña nacional” hacia la Presidencia, reconoció el mandatario. “Cuando llegamos a la segunda vuelta se tomó contacto para trabajar, siendo un estratega de reconocimiento mundial, para trabajar en nuestra campaña”.
Luego de ganar esos comicios, “cooperó al inicio de nuestro gobierno”, añadió pero indicó que “su constancia en el gobierno de Bolivia no era la que necesitábamos para poder trabajar”. Por ese motivo “nunca hubo un contrato ni una relación directa como la que se puede llevar adelante con un ministro”, sostuvo.
Por ese motivo, “el señor Cerimedo jamás tuvo la autorización de representar al Estado boliviano, a la Presidencia, al Gobierno o a mi familia”.
Paz insistió en que la representación oficial del Ejecutivo corresponde exclusivamente a quienes cuentan con un mandato institucional. “No hay asesores principales”, remarcó para despegarse de los vínculos que se le atribuyen con el hombre detenido con prisión preventiva en un penal de Santa Cruz.
Los valores de Paz
Luego, para limpiar su imagen, el presidente se autodefinió como un hombre “de familia”, que tiene “valores cristianos” y que “cree en la patria”. “Por eso no puede ser que generando escándalos quieran dañar nuestras formas de convivencia y comportamiento”.
Luego aseguró que su gestión garantiza “la transparencia de los procesos de investigación (en el caso) no sobre escándalos sino sobre pruebas. El escándalo no es una prueba”.
Aseguró además que solicitó a la Policía Nacional realizar todas las investigaciones pertinentes sobre el ataque contra Beller y llamó a “la unidad de los bolivianos”.




