Indígenas exigen detener a invasores y usurpadores

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Dirigentes de la COONAPIP deciden enfrentar a los usurpadores de tierras.

(Redacción de Bayano digital con datos de COONAPIP)

Las autoridades tradicionales de la Coordinadora Nacional de Pueblos Indígenas de Panamá (COONAPIP), exigieron al gobierno detener a los invasores y manifestaron su descontento ante la constante usurpación de tierras indígenas ancestrales.

En una Asamblea General celebrada en la Comunidad de Cerro Cenizas, Corregimiento de Cerro Puerco, Comarca Ngobe Buglé, los líderes de los pueblos originarios de los 12 congresos y consejos y los siete pueblos indígenas del país, declararon alerta máxima por la tala de selvas y la usurpación en comarcas, tierras colectivas o territorios no reconocidos. Indicaron que esos atropellos han sido acelerados en tiempos de pandemia sin ningún tipo de control gubernamental.

Los líderes indígenas recordaron que iniciaron acciones legales ante agencias gubernamentales, para que sean penalizados actos delictivos. Sin embargo, resaltaron que esos procedimientos no prosperan y se archivan en perjuicio de las comunidades de pueblos originarios, que son amenazadas por actividades depredadoras de colonos blancos.

Pese a ello, dirigentes de la COONAPIP resaltaron la labor efectuada por el Ministerio de Ambiente, que emitió una resolución favorable a las titulaciones de tierras colectivas, incluso considerando las áreas protegidas; así como la reciente creación de la Comarca Naso Tjer Dí;

La denuncia difundida apunta al estancamiento y a la lentitud en la tramitación de documentos en los procesos de titulaciones en la Autoridad Nacional de Administración de Tierras (ANATI), lo que deriva en el incumplimiento de compromisos asumidos por la administración gubernamental en materia de equidad y derechos posesorios.

Tras esa denuncia, las autoridades tradicionales de la COONAPIP detallaron las siguientes exigencias en el comunicado:

1- Establecer una comisión entre COONAPIP y el Gobierno Nacional para identificar los problemas de seguridad de tenencia, invasiones, talas indiscriminada, y buscar soluciones pacíficas.

2- Eliminar el doble discurso de intención de apoyo, que se traduce en acciones dilatorias y favores a intereses económicos, porque existe una agenda oculta contraria a nosotros. Se hace imperativo un plan institucional para y con los pueblos indígenas, que atienda los problemas de manera expedita.

3- Exigimos el cumplimiento de estándares internacionales, incluyendo las sentencias por el Alto Bayano, de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (2014). Apoyamos a los hermanos de Guna Yala para que se les devuelvan sus tierras ancestrales de Nurdargana, vendidas a extranjeros.

4- Es imperativo elaborar una iniciativa legislativa que frene las invasiones y penalice a los usurpadores de tierras indígenas; y elevar estas infracciones a categoría de delitos. Pareciera a veces que una vaca tiene más leyes que la protejan, que un ciudadano indígena.

El pronunciamiento de la Asamblea General de la COONAPIP, concluye señalando, “Advertimos que de no haber respuesta a nuestras correctas exigencias, las autoridades indígenas evaluarán las acciones de presión a realizar. Responsabilizamos al gobierno de cualquier situación que atente contra la integridad y la vida de los pueblos indígenas, al actuar en legítima defensa y por preservar sus territorios”.

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