Por Luis Carlos Samudio G.
Abogado, docente y mediador
“16 años de la licenciatura en criminología: Hacia la consolidación del Día del criminólogo universitario”
Para asignarme como profesor en la carrera de criminología, se consideró mi trabajo de grado, titulado “La criminalidad, la prevención del delito y el tratamiento del delincuente” (1996).
Esllo ocurrió cuando la decana, magister Yolanda Pulice, de la Facultad de Derecho, me nombró como docente. Ella fue la creadora de la licenciatura en criminología y obtuvo su autorización a través de la Resolución CF-CSH-5-10-SGP, emitida el 22 de mayo de 2010. Esta fecha ha sido escogida como el Día del criminólogo universitario.
La ley 328 es discriminatoria, a pesar de contar con 13 instituciones, ya que no se apega a los principios de prevención y combate al delito y es excluyente. Por lo tanto, necesita una revisión para cumplir las metas de integración social comunitaria; para ello, se debe fundar un ente rector de la política criminológica del Estado, adscrito al Órgano Ejecutivo, no a un ministerio como ahora, porque eso restringe sus competencias y recursos.
Por otro lado, notamos la existencia de observatorios que llevan a cabo tareas académicas y preventivas, las cuales deben ser tenidas en cuenta por el Estado como entidades del control social informal, como los Observatorios Criminológicos Académicos y Sociales (OCAS) y otros. Lo que está resaltado nos pertenece debido a sus aportaciones.
En las clases que se dieron durante los años 2014 y 2015, junto con los alumnos, elaboramos algunas propuestas para elaborar el anteproyecto de ley para criminólogos. Al mismo tiempo, también se construyó un proyecto de ley orgánica del Colegio de Criminología de la República de Panamá con fecha límite del 31 de marzo de 2014, a pesar de que éramos ULACIT.
Después, presenté ante la UIP otra propuesta: establecer una unidad de investigación en criminología. Esta fue rechazada inicialmente, pero se me permitió replantearla ante el rector, Dr. Stanley Muschett; la vicerrectora, profesora Mercedes de Arosemena y el decano, magister Virgilio Sousa, de la Facultad de Derecho. Finalmente, con el apoyo de los colegas Pimentel, Landero, Bolobosky, Rodríguez, Tirso y mi persona, se acordó crear dicha unidad.
En 2017, nos propusimos crear un observatorio y un boletín criminológico. Desarrollamos dos ejemplares en los que se reflejan las actividades de los alumnos y docentes de la UIP, con el propósito de resaltar la relevancia del campo de la criminología.
Publicamos una serie de artículos sobre este tema y también realizamos investigaciones acerca de los comportamientos criminales durante distintos periodos presidenciales, así como análisis sobre corregimientos y distritos en diferentes regiones del país. Asimismo, destacó el trabajo llevado a cabo por cuatro estudiantes que dedicaron un año a recopilar información sobre diversas actividades delictivas para alcanzar las metas que se habían establecido.
He publicado más de 160 artículos en distintos medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales, sobre temas relacionados con la mediación y negociación, los métodos alternativos para resolver conflictos y la criminología. Siempre teniendo en cuenta la cultura de paz y la convivencia pacífica a nivel nacional e internacional, el uso de la caja de herramientas comunitarias y comenzando este año con el lema «No a la corrupción, sí a la ética profesional y a la transparencia» para estimular las mentes estudiantiles.
Consolidación con énfasis en tres ejes:
Reconocimiento académico e histórico. Es importante enfatizar que la instauración de la licenciatura en criminología en Panamá no fue únicamente un éxito institucional, sino también una hazaña en el desarrollo de profesionales aptos para afrontar los retos de la criminalidad desde un punto de vista ético y científico.
Compromiso con la política criminológica: es necesario fortalecer el concepto de que la prevención del delito y el abordaje del delincuente necesitan de una autoridad imparcial, desvinculada de intereses políticos, que asegure recursos y continuidad en las políticas públicas. Esto garantiza que la criminología no esté al servicio de situaciones políticas, sino del bienestar social.
Responsabilidad profesional y proyección futura: es importante señalar que los graduados de la carrera tienen el deber de emplear sus saberes en favor del país, fomentando la ética profesional, la cultura de paz y la transparencia.
Asimismo, señalar que revisar la Ley 328 y establecer el Decreto 260 como entidad rectora para alcanzar su emancipación, son medidas indispensables para consolidar la institucionalidad criminológica.
En este aniversario de la licenciatura en criminología, reafirmamos que la disciplina no sólo constituye un campo de estudio, sino un compromiso ético y social con la nación.
La formación de criminólogos universitarios representa la construcción de un pensamiento crítico orientado a la prevención, la justicia social y la paz, capaz de trascender coyunturas políticas y responder a las necesidades reales de la sociedad.
La consolidación de proyectos académicos, investigativos y normativos demuestra que la criminología en Panamá se erige como un pilar indispensable para el fortalecimiento institucional y la defensa de los valores democráticos. ¡Qué este Día del criminólogo universitario sea, entonces, un recordatorio de nuestra responsabilidad colectiva de avanzar hacia un país más justo, transparente y seguro!
¡Junto trabajemos a favor de la paz y la convivencia pacífica!




