Por Virgilio Francisco Cerrud
Sociólogo
Ante los inminentes anuncios del gobierno sobre ila apertura de la mina en el distrito de Donoso y del embalse de río Indio, es necesario hacer un llamado de alerta a todos los patriotas para rechazar los intentos de burlar la ley 407 de 3 de noviembre de 2023, de moratoria minera, y la ley 404 de 17 de octubre de 2023, de desarrollo integral de la provincia de Colón, que proscribe la explotación minera, y de la construcción del reservorio en las proximidades de la cuenca hidrográfica del canal por el Este y de Cobre Panamá al Oeste, fuente de contaminación del aire, el agua y la tierra.
El régimen cuartelario del inquilino ilegitimo del Palacio de las Garzas, en medio de la crisis en que tiene sumergida a la sociedad panameña, como resultado de la incapacidad de gobernar, ni siquiera para quienes lo eligieron, de las imposiciones autoritarias que responden a la agenda de su amo blanco y a la oligarquía vende patria, para saquear el patrimonio nacional (recursos hídricos y mineros).
Para saciar sus apetitos de despojo recurren a la intimidación contra los manifestantes opuesto a la apertura de la mina y al embalse. Tal es el caso del descomunal despliegue policial en la ciudad de Colón en los días previos a la movilización de los campesinos de río Indio y de Donoso, a detenciones de dirigentes sindicales (Genaro y Andrade), persecuciones a dirigentes campesinos, originarios, docentes y comunitarios; la de los estudiantes del Instituto Nacional de Agricultura (INA), en Divisa, que se oponen a la entrega de 25 hectáreas de sus terrenos productivos para la construcción de una mega cárcel; la invisibilización de las declaraciones del obispo de Colón por oponerse a las imposiciones.
El camino que queda a los patriotas para darle un freno a la sumisión, al saqueo del patrimonio, a la corrupción, a la violación de la constitución, de las leyes, a la soberanía; a la injerencia militar extranjera y al gobierno, no es otro que la organización, la movilización unitaria y una propuesta de todos los sectores sociales, que culmine con un nuevo contrato social, una democracia participativa y el desarrollo centrado en el ser humano.
¡Así de sencilla es la cosa!




