Por Luis Carlos Samudio G.
Abogado , docente y mediador
Exposición de Motivos
La presente propuesta nace del convencimiento de que la Asamblea Nacional de Diputados debe evolucionar para responder con mayor eficacia a las necesidades de la población. Más que la reducción en la cantidad de diputados, se propone una transformación del modelo de representación política, basada en la participación ciudadana, la justicia social, la eficiencia administrativa y el fortalecimiento del poder popular.
Esa iniciativa no pretende cerrar el debate; por el contrario, busca abrir un espacio de reflexión nacional que permita construir consensos sobre el futuro de la democracia panameña. El objetivo es que la representación legislativa sea ejercida por hombres y mujeres con una trayectoria de servicio a sus comunidades, conocedores de las realidades sociales, económicas y culturales del país.
La historia demuestra que las sociedades alcanzan mejores resultados cuando sus instituciones son capaces de escuchar a la ciudadanía y convertir sus necesidades en políticas públicas. En consecuencia, la Asamblea Nacional debe ser un órgano cercano al pueblo, transparente, eficiente y comprometido con el desarrollo humano.
Propuesta de Reforma
Se propone que la integración de la Asamblea Nacional esté conformada por cuarenta y tres (43) diputados, distribuidos de la siguiente manera:
• Cuatro diputados por cada una de las diez provincias de la República.
• Un diputado por cada una de las tres comarcas indígenas legalmente reconocidas.
Ese modelo garantizaría una representación territorial equilibrada, fortalecería la presencia de las comunidades en la toma de decisiones nacionales y permitiría una administración legislativa más eficiente y sostenible.
Fortalecimiento del poder popular
La representación política debe construirse desde las bases sociales y comunitarias. Por ello, es conveniente promover mecanismos que incentiven la participación de líderes comunitarios, organizaciones sociales, sectores productivos, profesionales, juventudes y pueblos indígenas, garantizando que quienes aspiren a representar al país posean un conocimiento profundo de las necesidades de la población y un compromiso demostrado con el servicio público.
De esa manera, se reduciría la influencia desproporcionada del poder económico en los procesos electorales y se favorecería una competencia basada en la capacidad, la trayectoria y el compromiso social de los candidatos.
De igual forma, darle más importancia a la oficina de Participación Ciudadana, el ciudadano debe poder sentir que su voz será escuchada, que sienta que puede presentar iniciativas legislativas que serán tramitadas en debida forma y no archivadas por no contar con un diputado que las respalde.
Fortalecimiento de la estructura administrativa
La reducción del número de diputados no debe significar una disminución de la capacidad institucional de la Asamblea Nacional. Por el contrario, debe representar una oportunidad para reorganizar su estructura administrativa y técnica.
Se propone fortalecer un servicio legislativo profesional, integrado por especialistas en derecho, economía, planificación, políticas públicas, desarrollo social, salud, educación, ambiente, infraestructura, administración pública y evaluación de programas gubernamentales. Con esto eliminaríamos las planillas a discreción que causan un gran golpe a las finanzas públicas.
Esta estructura tendría como finalidad proporcionar asistencia técnica permanente a la Asamblea Nacional, elaborar estudios especializados, evaluar el impacto de las leyes y ofrecer soluciones fundamentadas para atender los principales desafíos del país.
De esta forma, el conocimiento técnico complementaría la experiencia social y comunitaria de los diputados, permitiendo que las decisiones legislativas respondan a criterios de eficiencia, sostenibilidad y bienestar colectivo.
Transparencia y rendición de cuentas
Toda reforma institucional debe ir acompañada de mecanismos sólidos de transparencia y control ciudadano. Ningún modelo político está completamente libre del riesgo de corrupción; por ello, resulta indispensable fortalecer la rendición de cuentas, la fiscalización del uso de los recursos públicos, la evaluación periódica del desempeño legislativo, aumentos por medio de méritos y el acceso de la ciudadanía a la información pública.
La confianza de la población en sus instituciones depende de la integridad con que estas administren los recursos y ejerzan las funciones que la Constitución les confiere.
Impacto social y económico
Una Asamblea Nacional con una integración más eficiente permitiría optimizar el gasto público y destinar mayores recursos a áreas prioritarias como la educación, la salud, la generación de empleo, la seguridad ciudadana, la protección ambiental, la innovación, la ciencia y la atención de las comunidades más vulnerables.
Sin embargo, el principal beneficio de esta reforma no sería únicamente económico. Su mayor aporte consistiría en fortalecer la legitimidad democrática mediante una representación más cercana a la ciudadanía, más preparada para comprender las realidades nacionales y más comprometida con la construcción de políticas públicas orientadas al desarrollo humano.
Consideración final
Panamá necesita instituciones que inspiren confianza y que reflejen el verdadero sentir de la nación. Esta propuesta constituye una invitación al diálogo democrático y al análisis responsable de un nuevo modelo de representación política.
El propósito no es debilitar la democracia, sino fortalecerla mediante una Asamblea Nacional más eficiente, transparente, técnicamente sólida y profundamente comprometida con las aspiraciones de todos los panameños.
La construcción de un mejor país requiere representantes que conozcan las necesidades de sus comunidades, una administración legislativa altamente profesional y una ciudadanía que participe activamente en las grandes decisiones nacionales. Solo así será posible consolidar una democracia más participativa, solidaria y orientada al bienestar de las generaciones presentes y futuras.
Considero que esta propuesta puede fortalecerse aún más incorporando un principio fundamental: la representación popular debe sustentarse en el mérito, la experiencia y el compromiso social. No basta con reducir el número de diputados en la cámara legislativa. Es necesario establecer criterios que garanticen que quienes lleguen a ocupar ina curul en la Asamblea posean una trayectoria de servicio, conocimiento de la realidad nacional y vocación de construir acuerdos a beneficio del país. Ese enfoque le daría mayor solidez constitucional y convertiría la reforma en una propuesta integral de modernización del Estado.
¡Juntos trabajemos a favor de la paz, la justicia social y la convivencia pacífica!




