“Panamá: país tesoro y lleno de prosperidad”

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Mauricio J. Claver−Carone, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Por José Antonio Gómez Pérez
Economista. Catedrático Titular de la Universidad de Panamá

1 − Introducción: Presidente del BID mira hacia la economía panameña

Ha llegado a mi buzón de correo electrónico un vídeo reciente, que está circulando mucho en las redes sociales. Está disponible en la Web YouTube, bajo el título: BID trabaja para alentar las inversiones en Panamá. Su enlace es: https://youtu.be/nE8lCoTZhd4

Es una intervención breve de Mauricio J. Claver−Carone, actual presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Desde octubre 2020, ocupa ese alto cargo en la entidad financiera continental y multilateral. Es ciudadano de EEUU, jurista de profesión, con maestría en la Universidad Católica Americana y doctorado en derecho internacional en la Universidad Georgetown, ambas de EEUU.

El video está producido en plano informal coloquial y distante de un guion estricto, con fines comunicativos o académicos. La edición me parece un tanto oficiosa, puesto que resalta más las bondades de llegar a Panamá para invertir, que la propia relación del BID con Panamá y sus roles como banco financiero continental.

El título utilizado para este ensayo corto trata de resumir la visión-país expuesta por el doctor Claver−Carone en su intervención, que conceptualizo principalmente como de simbolismo prometedor. Veamos algunas connotaciones esenciales derivadas de su exposición.

2 – Panamá: Panorama de inversión favorable

Actualmente, el panorama y objetivos de inversión y financiamiento alusivos a Panamá describen un contexto general favorable. Las condiciones descritas son ciertas, y constituyen valoraciones muy positivas; lo cual debe considerarse entre los otros muchos desempeños y balances que corresponde siempre evaluar.

No es sólo ahora que el proceso de inversiones descrito es impactante. Cuatro décadas atrás, desde 1979 con el inicio de la recuperación de la ex zona canalera con sus bienes y recursos, tal proceso ha venido creciendo y consolidándose. Asimismo, es muy positivo que el presidente del BID reitere los valores e importancia de Panamá para las estrategias de transporte y logística comerciales a nivel continental y mundial.

También cabe añadir y destacar que, para los años 2021-22, importantes empresas calificadoras de riesgo país han otorgado a Panamá notas buenas y estables, según sus tablas y escalas de mediciones del riesgo en los asuntos de inversión y deuda pública. Entre las calificadoras sobresalen las siguientes: Standard & Poor’s, Fitch Ratings y Moody’s.

Estos aspectos analíticos son útiles, dentro y para los criterios creados, cuales son evaluar el contexto de desempeño económico financiero de la inversión, particularmente aquella de carácter privada y extranjera. Sin embargo, este contexto no debe confundirse como directamente útil para evaluar otros desempeños, como los balances socioeconómicos, tributarios, laborales, institucionales, ambientales y demás. Estos últimos contextos si están más relacionados con los temas y condiciones de desarrollo y bienestar de la población.

3 − ¿Verdades o medias verdades?

El desarrollo de contenidos y mensajes del video, obviamente parte de una concepción subyacente, para establecer y ordenar los temas de fondo.

Al analizar la concepción “Panamá: un país tesoro lleno de prosperidad”, resulta obligado establecer al menos dos partes temáticas, a saber: a) Primera, la tesis de Panamá como un país tesoro; y b) Segunda , la hipótesis de Panamá como Un país llleno de prosperidad. Para ambas tesis, las evidencias son imprescindibles. Como Carl Sagan reiteraba: “ausencia de evidencias no es evidencia de ausencia”.

La hipótesis: “Panamá País Tesoro” tiene valoraciones y justificaciones muy ciertas. Sin dudas, Panamá es un país con riquezas importantes, aunque desgraciadamente está lejos de contar con un aceptable sistema de políticas sociales y económicas y distributivas, con objetivos directos para beneficiar a las mayorías de la población nacional. La realidad es todo lo contrario.

En Panamá, por largas décadas existe un sistema político y socioeconómico pésimo, inequitativo y desigual, con características que le catalogan y ubican entre los países más desigualitarios e inequitativos del mundo. Estas verdades no pueden suprimirse mecánicamente, y tampoco deben olvidarse. Los impactos y efectos de la pandemia del Covid-19 sobre la sociedad panameña han ratificado esta realidad.

Además, basta señalar dos estudios actuales que así corroboran estas apreciaciones y calificaciones. Uno, aquellos referentes a la Agenda 2030 para Panamá y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (2015); y, dos, las encuestas, estadísticas y análisis procesados en el Informe final del llamado Pacto del Bicentenario Cerrando Brechas (2021)

4 − ¿Utilizar Perspectivas Parciales o Integrales?

La hipótesis: “Panamá País Lleno de Prosperidad” es expuesta con valoraciones inciertas, y la misma resulta sin los planteamientos, evidencias y justificaciones requeridas. Trataré de explicarlo.

Para plantear sus perspectivas desarrollistas, el análisis de un banquero se encuadra en la disciplina economía financiera, la cual contiene temas y órdenes jerárquicos para determinar lo que es valioso e importante para hacer su trabajo en términos específicos y reales, y para evaluar los resultados que se registran como negocio concreto y con sus interconexiones con la sociedad.

La perspectiva financiera es un desempeño importante, pero es un enfoque parcial y restringido que no puede abarcar totalidades complejas, como —por ejemplo— son el Estado, la sociedad y las diversas fuerzas productivas de un país.

Por tanto, para evaluar y calificar a Panamá como País Próspero, es obligatorio considerar y sumar otros contextos, igualmente y hasta más valiosos, para que con metodologías agregativas sea viable realizar correctamente aquellos balances y evaluaciones integrales. En la exposición analizada, el doctor Claver−Carone se queda en su mero contexto financiero y no entra a otras evaluaciones.

Sustancialmente, hay que comprender correctamente como ocurren los procesos de crecimiento, desarrollo y bienestar y sus interrelaciones sociales con la población, el estado y las políticas públicas. Resultados analíticos que son muy complejos, pero que los modelos actuales han simplificado enormemente su comprensión y acceso a la información.

Hay contextos colindantes al concepto Prosperidad. Veamos algunos importantes modelos y parámetros que son bien ponderados a nivel internacional. Entre ellos, sobresalen los cinco siguientes: Índices de distribución del ingreso real; Índices de medición de las desigualdades sociales; Índices de desarrollo humano ajustado a pérdidas de ingreso; Índice de progresividad, neutralidad, equidad y evasión fiscal; e Índice de Transparencia y Corrupción. Los resultados de estos cinco modelos de medición y evaluación ubican a Panamá en posiciones desfavorables y desventajosas.

En Panamá, hablar de prosperidad y bienestar poblacional tiene mucho sentido, si se trata de analizar sus alcances sobre la escasa minoría poblacional que efectivamente concentra, controla y disfruta la riqueza, los ingresos y las actividades socioeconómicas; todo lo cual, consecuentemente conlleva a la conformación y control del poder político real. Otra condición importante para el sustento y disfrute de la prosperidad socioeconómica.

Sobre las mayorías poblacionales en este país, lo importante para platicar es lo anverso, la cara de reverso de la prosperidad excluyente; es decir, analizar los alcances de aquellas múltiples y enormes carencias de bienestar básico y ausencias de prosperidad.

Obviamente, para este amplio sector de fuerzas sociales productivas, muy poco sentido tiene hablar de prosperidad y bienestar, cuando de facto Panamá es un país ampliamente catalogado con calificativos socioeconómicos desventajosos y hasta vergonzosos, tales como: pésima distribución de ingresos; altas desigualdades socioeconómicas; desarrollo humano medio alto, pero con amenazas; una fiscalidad inequitativa, regresiva y de alta evasión tributaria; Falta de Transparencia y Corrupción Elevada en asuntos claves públicos y privados; etcétera.

Aquí no tenemos espacio para ahondar estos temas, sólo añadiremos unas notas. En un país catalogado de ingreso per cápita alto —como es la relatividad de parámetros actuales de Panamá respecto al mundo— resulta que ello no es evidencia automática de prosperidad, ni de la existencia de ingresos elevados para la inmensa mayoría de la población, la que en realidad percibe ingresos bajísimos.

Para la economía modera, está muy claro que el valor promedio nominal del ingreso per cápita no es un indicador útil para medir resultados del desarrollo económico, tampoco sirve para medir la distribución real del ingreso de un país, y menos para medir y evaluar los parámetros básicos del desarrollo humano de la población. Los modelos basados en el índice de Gini y el índice de desarrollo humano de la ONU son útiles, para aclarar esta discusión.

Precisamente, en estos modelos, “las mediciones acerca de desarrollo, prosperidad y bienestar de la población panameña” no muestran resultados de prosperidad; al contrario, muestran desigualdades marcadas que son desafíos enormes para nuestro país.

5 – Conclusiones a modo de preguntas

Si yo tuviera la oportunidad de conversar constructivamente con el doctor Claver−Carone, sobre sus planteamientos, sólo le haría tres preguntas, buscando fondos y evidencias reales en lo mucho que él aduce sobre nuestro Panamá y las agendas de desarrollo a futuro. Aquí expongo mis tres preguntas y sus motivaciones.

1) No caben dudas de qué Panamá está consolidado como un gran pivote logístico para la inversión privada internacional y local. ¿Fuera de la región metropolitana, cuántas de esas masivas inversiones nuevas están destinadas para las regiones occidental y oriental del Panamá; y para qué años y fechas están programadas?

2) Doctor Claver-Carone: Usted habla de Panamá el País -Tesoro prácticamente repleto de prosperidad. En el caso de inversión extranjera, pareciese que es así.
¿Cuáles son los cinco principales criterios como Usted define y materializa la prosperidad a nivel de la población trabajadora, ya sea la ocupada y aquella otra gran parte que aún está desocupada?

3) Doctor Claver-Carone: ¿Será que hablar de Panamá como país-tesoro y de prosperidad, se traduce a paraíso fiscal y de lavado de ilícitos?

¿En la palestra internacional, para cuándo y cómo Panamá no será percibida como paraíso fiscal, país inequitativo y regresivo y que dejará de figurar en las listas negras internacionales?

Finalmente, una pregunta importante para los lectores de este ensayo corto, para que reflexionemos como ciudadanos. En asuntos económicos, financieros y sociales, durante los últimos cuatro decenios, Panamá ha registrado eventos y resultados importantes, entre ellos: a) la recuperación del canal y multimillonarios activos de la ex Zona; b) altos ritmos de crecimiento económico más que del doble aceptable que la tasa poblacional; c) elevados niveles de inversión privada y pública; y d) altos niveles de financiamiento externo vía endeudamiento público. Estudios importantes de la Cepal, el Banco Mundial, el FMI y el BID corroboran estas apreciaciones.

● ¿Por qué tras importantes dinámicas de crecimiento, inversión, financiamiento externo y endeudamiento público, nuestro país Panamá no ha podido reducir significativamente desigualdades crónicas de pobreza, desempleo, subocupación y los tradicionales atrasos en servicios de salud y educación? ….. ¿Debemos seguir la misma hoja de ruta, o habrá que cambiar esa hoja y su modelo subyacente?

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