Caso Waked, ninguna autoridad norteamericana ha dicho cuál es el hecho punible.
Julio Bermúdez Valdés
Impresos de La Mañana | Lo que en el caso de La Estrella de Panamá y El Siglo se debería saber es hasta dónde el gobierno panameño ha exigido a Estados Unidos mostrar las evidencias que dice poseer para incluir en la lista Clinton al grupo al que pertenecen ambos diarios.
Resulta incómoda y, a todas luces, condenable la soledad y el desamparo en el que ambos impresos han debido salir a defender trayectoria y plazas de trabajo, acompañados solamente por la solidaridad de quienes valoran su papel de equilibrio en la opinión publica panameña.
Pareciera que la administración Varela da por sentado y avala los señalamientos contra el grupo Waked, al tiempo que parece coincidir con el despojo a que es sometido el dueño de esas empresas, y con la afirmación de la embajada de Estados Unidos en Panamá en el sentido de que la suerte de ese emporio es responsabilidad de su dueño.
Si vende o no vende, lo real es que el grupo Waked así como los diarios de su propiedad desaparecen de sus manos, y lo que más disgusto causa es que a casi un año de la inclusión ninguna autoridad norteamericana ha dicho cuál es el hecho punible.