Bayano: Torrijismo y Soberanía

0
77
General Omar Torrijos iza la bandera panameña en Río Hato. (Foto: Ruperto Miller).

El pueblo panameño se ha destacado por su heroísmo en la conquista de su soberanía y auténtica independencia nacional, sobreponiéndose en múltiples ocasiones a las intervenciones y ocupaciones militares, superando, incluso, el desarme y la disolución de sus fuerzas armadas.
En esta ocasión, con el enorme poderío bélico utilizado y la crueldad exhibida, Estados Unidos ha pretendido sepultar para siempre las aspiraciones históricas del pueblo panameño.

Manifiesto a la Conciencia Nacional y Patriótica
Quincenario Bayano
12 de febrero de 1990

Por Cecilio E. Simon E.
Coordinador General
VT-Colectivo Bayano

El manifiesto elaborado en la clandestinidad y publicado en el quincenario Bayano pocos días después de la invasión iniciada el 20 de diciembre de 1989 y, que aparece en el libro “Cuando los gringos bombardearon el trineo de Santa Claus”, revela la verdadera “causa” de la invasión de Estados Unidos a Panamá.

Reseñaba el manifiesto el impacto de “Los documentos de Santa Fe I y Santa Fe ll; la carta del secretario Adjunto para Asuntos intergubernamentales del Departamento de Estado, Edward Fox, del 26 de febrero de 1987 y el memorándum del 16 de mayo de 1989 de la Heritage Foundation.

Todos ellos son documentos probatorios de las reales intenciones del gobierno de Estados Unidos. En ellos, se plantea de manera reiterada la necesidad de reemplazar al régimen por uno dócil que permita renegociar los Tratados Torrijos-Carter y la permanencia de las bases militares más allá del año 2000”.

En cumplimiento del objetivo descrito, se produjo la destrucción de la institucionalidad del país, particularmente de la seguridad territorial y la defensa nacional.

El manifiesto. publicado en el quincenario Bayano del 12 de febrero de 1990. denuncia la presencia de 400 agentes estadounidenses del área de Inteligencia, instalados en las instituciones públicas que dirigen la persecución política en un sistema judicial creado a su imagen y exageradamente revanchista.

“La pretendida justicia basada en la legalidad no pasa de ser un espejismo, toda vez que no son Códigos los que sustentan los encausamientos. Es el revanchismo lo que impulsa la demencial ola de demandas y denuncias contra todo panameño patriota, considerado, por ellos, adversario político. Y es que no se puede hablar de justicia y legalidad, cuando los recursos de Habeas Corpus permanecen semanas sin ninguna respuesta del sistema.

Sin independencia, la ley no puede ser aplicada justamente y no puede haber independencia cuando el ojo censor y el veto latente lo ejercen a diario los cuatrocientos agentes de inteligencia norteamericanos instalados en las oficinas públicas, actuando en salvaguarda de sus propios intereses, tal y como es práctica común en los protectorados”.

El manifiesto denuncia la persecución política y represión a los Torrijistas.

“Enfrentar esta situación requerirá del reagrupamiento y unidad de todas las fuerzas patrióticas y populares, tarea que no resultará fácil y que el enemigo hará todo lo posible por impedirlo. Ya el teniente general Carl Stiner, jefe de operaciones durante la invasión, manifestó a la prensa internacional que uno de los objetivos básicos de esta fase, es la eliminación de toda oposición que impida la consolidación del nuevo régimen, y la acumulación torrijista es el principal obstáculo a ella».

De allí, la represión selectiva contra los cuadros del Torrijismo, la destrucción de sus organizaciones, locales y el empeño enfermizo por borrar el nombre de Torrijos de cada uno de los lugares públicos en que aparece”.

Esa revisión histórica marca la convicción de lucha por la soberanía nacional de los Torrijistas que enfrentaron y resistieron la invasión, a pesar de la persecución del régimen títere juramentado en la Base de Clayton en alianza con la izquierda colaboracionista cooptada por el Ministerio Público.

En la coyuntura actual, el colectivo Bayano y la Vanguardia Torrijista enarbolan sus banderas invictas en la lucha por la soberanía nacional y asumen la propuesta del Foro Social Panamá:

  1. No puede haber un canal interoceánico neutral en un país beligerante. Por tanto, es necesario declarar la neutralidad de todo el territorio nacional para garantizar la neutralidad del Canal de Panamá.
  2. La autodeterminación de Panamá deberá incluir el establecimiento de una doctrina de seguridad sustentada en el multilateralismo de Omar Torrijos,  para establecer relaciones diplomáticas, económicas y comerciales basadas en el interés nacional.
  3. Es necesario superar el miedo al uniforme nacional y establecer un pie de fuerza integrado para la defensa nacional sin la tutela de fuerzas extranjeras.

    Toda República independiente, debe tener un pie de fuerza nacional con una doctrina propia de paz, respetuosa de la democracia, que asegure la integridad de la nación.Al eliminarse de la Constitución la disponibilidad de unidades permanentes del Estado para la defensa nacional, esa función la ejerce por un lado EEUU a cargo de las tareas estratégicas de aire, mar e inteligencia, en tanto que el Estado nacional panameño se ocupa, con un cuerpo contrainsurgente, mitad policía, mitad militar de los asuntos tácticos para la defensa territorial de frontera y la vía interoceánica.

    Estas propuestas deberán ser incluidas en el Diálogo del Bicentenario convocado por el gobierno nacional como base para un proceso de constituyente para la refundación de la República.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here