Por Jairo H.Pertuz S.
Periodista y analista Internacional
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha venido cayendo en una profunda crisis. Su inoperancia e incapacidad para cumplir importantes funciones deja mucho que desear.
El organismo mundial se mantiene con un sistema discriminatorio y, en muchos casos, sin sentido para diversos países del mundo.
¿Cómo es posible que en el Consejo de Seguridad de la ONU existan cinco países con derecho a veto y que con ello pasen por encima de la toma de decisiones de la mayoría de sus integrantes y con ello se bloquean repetidamente iniciativas de justicia y progreso en las relaciones internacionales.
La relevancia de este organismo se mancha y desacredita con esas inauditas actuaciones cuando sus Resoluciones cuenten con mayoría aplastante. Así, un pequeñísimo grupo de países sumergen a ese organismo en desprestigio e inoperatividad.
¿Cómo es posible que dos países, EEUU e Israel, impidan cada año por mas de 30 perÍodos, hacer efectivas una Resolución que haría justicia al infame y criminal bloqueo a Cuba, violando las mas elementales normas de las relaciones internacionales?
GravÍsima falla del sistema internacional. La ineficacia y la injusticia no permiten corregir los vicios que la aquejan. Mientras esas artimañas y vicios persistan, la ONU continuará siendo un organismo inoperante y viciado y las naciones y pueblos del mundo continuarán su calvario.
No sólo es cuestión de opiniones, sino de realidades que someten a la mayoría de naciones del mundo a los deseos de dominio de sólo un pequeñísimo número de sus miembros que imponen su voluntad y reglas contra los principios de libertad y respeto hacia la mayoría de países que integran ese organismo tan relevante para los pueblos.




