
Por José de La Rosa Castillo
Especialista en Relaciones Internacionales
El centro de la celebración del 50 aniversario del combativo periódico Bayano, que tuvo lugar en la Galería de Arte “Manuel E. Amador” de la Universidad de Panamá, el pasado viernes 13 de agosto estuvo condensado en las palabras del coordinador general del Colectivo Bayano, Vanguardia Torrijista (VT), Rafael García Denvers, y los saludos y análisis sobre la situación del país y la persecución del movimiento popular, por parte de dirigentes sindicales, lideres sociales, juventudes revolucionarias y partidos politicos, aliados estratégicos en la luchas social que es la lucha por la vida, la justicia social y la liberación nacional.
Ha sido elaborado un resumen de los principales mensajes de la intervención del compañero García que en esencia es la posición del Colectivo Bayano para los momentos actuales caracterizados por las amenazas del imperialismo norteamericano, el capital financiero y la imposición del libre mercado; sumado al alineamiento automático del gobierno panameño con los intereses de Washington.
A continuación, los extractos de puntos claves del discurso:
Para entender lo que representa este 50.º aniversario para el Colectivo Bayano, Vanguardia Torrijista, debemos volver a 1976. En plena Guerra Fría, Panamá negociaba su soberanía frente a la potencia militar más grande del mundo. Las probabilidades de éxito eran mínimas y el riesgo de un enfrentamiento sangriento era real. En medio de esa incertidumbre, pero con la firme convicción de honrar a nuestros mártires, nació el Quincenario Bayano el 15 de agosto de 1976. Nació para orientar a la clase trabajadora y preparar al pueblo para una lucha de liberación nacional que iría más allá de la firma de cualquier tratado.
La historia confirmó nuestros temores: cinco años después asesinaron al General Omar Torrijos y, en 1989, las tropas estadounidenses invadieron Panamá bajo el cínico lema de “Causa Justa”. Estos hechos no fueron casualidades; respondieron a un plan calculado para frenar la descolonización y mantener el control sobre el país.
Hoy, medio siglo después, la amenaza persiste. El imperialismo norteamericano, el capital financiero y la imposición del libre mercado no son aliados de Panamá. Por eso, rechazamos de forma categórica que el gobierno panameño actual se alinee con los intereses de Washington —como lo evidencia la presencia del secretario de Guerra de EEUU para clausurar los ejercicios militares Panamax 2026—. Consideramos esta subordinación una traición a la historia y a la memoria de nuestros mártires.
Frente a un modelo en crisis que genera hambruna, genocidio y colapso climático, la construcción de un Nuevo Orden Mundial Multipolar no es una opción ideológica: es una necesidad para la supervivencia humana.
Desde el Colectivo Bayano reconocemos nuestras realidades y nuestros errores. No somos una organización de masas, pero aspiramos a influir en ellas mediante el debate honesto y la búsqueda de consensos.
Admitimos que, en estos 50 años, las actitudes sectarias, el absolutismo y la falta de evaluación de riesgos han dividido al movimiento popular. Es momento de detener ese juego que solo beneficia a los enemigos históricos del pueblo.

Hacemos un llamado urgente a la unidad:
Buscar coincidencias: Unir fuerzas con organizaciones sociales, sindicales, gremiales y medios alternativos sobre la base de objetivos concretos y prioridades claras.
Planificar por etapas: Trazar metas de corto, mediano y largo alcance que atiendan las necesidades inmediatas de la población sin perder el rumbo estratégico.
Frenar el avance fascista y sionista: Combatir activamente el resurgimiento del fascismo mundial.
Proteger lo vital: Evitar que el agua, la tierra, los alimentos y los derechos humanos se conviertan en mercancías.
Exigir justicia distributiva: Controlar el mercado y construir un modelo donde el trabajador participe de la riqueza que genera.
Hoy, a través de Bayano Digital, reafirmamos nuestro compromiso con la consigna que nos dio origen: “Órgano de Orientación al Servicio de los Trabajadores y por la Liberación Nacional”. Ponemos nuestras plataformas a disposición de las luchas populares para construir, de manera colectiva, una sociedad justa, equitativa y soberana.



