Por Alberto Velásquez
Periodista y relacionista público
El informe del Ministerio de Ambiente (Mi Ambiente) fue claro y preciso: la mina a cielo abierto en el distrito de Donoso, en la caribeña provincia de Colón, fue una locura, y su cierre también lo fue.
En consecuencia, cualquier reapertura no puede darse sin considerar los efectos contaminantes que generará esa explotación, pues ninguna fortuna será suficiente para paliar el desastre que provocará ese proyecto industrial.
Los ministros de Comercio y Economía vendieron a la población la idea de que el cierre de la mina había provocado un desastre económico inconmensurable y que miles de panameños se empobrecieron debido al cese de una explotación mineral que nunca fue necesaria en el el período de vida republicana.
El extractivismo intensivo fue ejecutado a mansalva para enriquecer a grupos privilegiados nacionales y extranjeros, pero desató un conflicto político y ambiental que perdura hasta la fecha.
De hecho, el informe oficial dejó claro —como lo señaló sin pudor un influyente factótum de este país— que el fallo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) no resolvió el dilema de qué hacer con el sitio de la intensiva extracción mineral.
Y acto seguido añadió: el sitio existe. Esa frase constituye el primer paso estratégico hacia la reapertura, con miras a financiar y recuperar una imagen de fortaleza frente al proceso político electoral que se avecina.
Lo que no mencionaron en el estudio los ejecutivos del poder, es que la reapertura de la mina contaminará, inevitablemente, el área y el sistema hídrico. La contaminación incluye a elementos tóxicos como el cianuro y daños físicos al río Indio, en la cuenca canalera .
La estrategia ha sido hábilmente concebida: cerrarla técnicamente sin aporte estatal, para luego reabrirla con falsos argumentos patrióticos y promesas de una ficticia bonanza económica, con el objetivo de paliar las manifestaciones y protestas populares.
Pero, como suele ocurrir, el informe de Mi Ambiente nadó en dos aguas. Simplemente, no mencionó el riesgo que se cierne sobre el río Indio, porque esa respuesta corresponde a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), que guarda silencio.
Sin duda, la ACP debe pronunciarse, desde ahora, con transparencia y firmeza, sobre si la reapertura de la mina contaminará las aguas del río Indio, tomando en cuenta el desastre de la explotación minera.





LUIS CHEN GONZALEZ: Ni “a lo loco”, ni en ninguna otra forma debe reabrirse o reactivarse esa explotación minera. También advertimos que los conceptos “cierre ordenado” y “abrir para cerrar” o “abrir para poder cerrar”, son falaces y engañosos, porque se pretende continuar la actividad minera por un largo plazo de 10 a 20 años, que seguramente pretenden hacer perpetuo para robarse todo y terminar de destruir el ambiente. En una sociedad normal los responsables estos graves daños a la nación, estarían juzgados y condenados por sus delitos. A propósitos de detalles administrativos y de contabilidad, hablan miles de empleos generados por Minera Panamá o First Quamtun, PERO NUNCA HAN EXHIBIDO UNA CERTIFICACIÓN DE LA CAJA DE SEGURO SOCIAL, QUE LO DEMUESTRE.
Carlos Acevedo La Chorrera:
Buenas advertencias Toty.
Edgar Saldaña Villamil Siempre a la vanguardia en la información Licdo. Toty Velásquez..
Lisímaco: Toti Velasquez En la tarde lo hago viral… Me gustó… Creo que hay que escribirle al presidente en TONO CONCILIADOR, cómo lo has hecho en este artículo…. Lisímaco López y López, ced 7-58-649, telcel 6685 0525
Lenin Sucre: Muy buen artículo Toty, pusiste el dedo en la llaga, la verdad es que todos estos ministros usaron un juego de palabras de birle birloque ( cierran pero no cierran ) ABREN POR 12 AÑOS; claro dentro de 12 años ellos estarán lejos. Dentro de 12 años los trabajadores de la mina al igual que todos los que se estén beneficiando de la mina no permitirán que la cierren. Huele a podrido y a que hay mucho pero mucho pero muchísimo billete
Circulando. Y unos cuantos vacunados contra la pobreza por generaciones. Abrazos.
Es que además no se pueden reabrir sin asesinar el malogrado sistema jurídico panameño, hecha do por tierra fallos muy bien sustentados de la CSJ. Felicito al Autor por el buen concejo al Mandatario. 👍🏻