Trump, el miedo y el fin de las sociedades abiertas

0
38
Supergirl y Wonder Woman también marchan contra Trump /Twitter

¿Transferiremos el miedo a la conciencia de los robots? ¿Y con ello, de una manera sesgada la sociedad caerá prisionera de los fantasmas de la Edad Media nuevamente?

J. re Crivello | Mundiario

Cada cerradura adicional que colocamos en la puerta de entrada como respuesta a sucesivos rumores de ataques de criminales de aspecto foráneo ataviados con túnicas bajo las que esconden cuchillos; cada nueva dieta modificada en respuesta a una alerta alimentaria hacen que el mundo parezca más traicionero y temible, y desencadenan más acciones defensivas (que darán alas a la capacidad de auto propagación del miedo).

Bauman

Esta frase del año 2007 de Bauman plantea la complejidad de nuestras sociedades abatidas por toneladas de basura testimonial sobre vejaciones, desordenes y comportamientos referidos a la salud o la dieta o el mantenerse siempre jóvenes. El miedo corroe nuestra civilización y la capacidad de generar comportamientos de felicidad se ha reducido al núcleo de la familia más pequeña y está cerrada a cal y canto. Desde ese espacio sólo hay dos semillas para combatirle: el amor, como emoción basada en el compromiso, pero continuamente surcada por la comunicación de las redes que llaman a la individualidad y el segundo elemento, el consumo material para saldar la ansiedad.

¿Cómo podemos enfrentarnos (si esta es la palabra adecuada) a la sociedad líquida, a aquella que licua los compromisos? Tal vez generando en nosotros comportamientos de confianza que reduzcan el miedo. Alguno se preguntará: ¿si me aparto los terroristas acabaran con la sociedad libre? Me aparto de Bauman y regreso a Mill, sólo es posible la felicidad y el placer si cultivamos la felicidad en los demás. El miedo que destruye la confianza y encumbra a gobernantes populistas, a la policía y al gasto de armamento por encima de las necesidades reales, sólo puede ser conquistado con la apertura de sociedades más equilibradas. Desmontar muros es el primer paso a generar confianza.

¿Quitamos alguna cerradura? La lucha entre Trump y la justicia de EEUU respecto a la apertura y el respeto en la frontera de los ciudadanos hasta ahora se salda en un empate. Hace poco cerré una actividad en mi taller de escritura donde participan 16 escritores, y se basaba en los sueños. El material que construyeron sus relatos era pura pólvora: miedos.

Y nos preguntamos: ¿en la sociedad líquida sólo esta emoción dominará en los próximos años?

Deja un comentario