Ríos de Panamá mejoran su salud a paso lento

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Río contaminado en Panamá. Se aprecia la basura acumulada en sus riberas. (Foto: Panamá América).

Pese a haberse notado una mejoría en los olores de los ríos contaminados del país, la recuperación es lenta, según reflejó un reciente estudio.

Por Jason Morales Valdés | jmorales@epasa.com | @JasonMoralesV

Los ríos Matasnillo y Curundú han reflejado una mejoría en los olores y en su salud tras el proyecto de Saneamiento de la Bahía de Panamá y la eliminación de descargas ilegales, pero sigue tardando en su recuperación.

Plan nacional de seguridad hídrica de 2015-2050

“Agua para todos” lema del plan nacional, representa la hoja de ruta solidaria que como país debemos ejecutar para que el agua mejore nuestra calidad de vida, respalde nuestro crecimiento socioeconómico inclusivo y asegure la integridad de nuestro ambiente. Contempla un diagnóstico sobre la situación de los recursos hídricos y los retos que se deben enfrentar a corto, mediano y largo plazo para garantizar la provisión de agua en cantidad y calidad para la población panameña.

Estas cinco metas son:

1. Acceso universal a agua de calidad y servicios de saneamiento.
2: Agua para el crecimiento socioeconómico inclusivo.
3. Gestión preventiva de los riesgos relacionados con el agua.
4. Cuencas hidrográficas saludables. 
5: Sostenibilidad hídrica.

Además, los ríos La Villa, Caimito y San Pedro continúan siendo los más deteriorados en salud a nivel nacional.

Un estudio realizado en 210 sitios de muestreo para 122 ríos dentro de 26 de las 52 cuentas hidrográficas del país, tanto en el Pacífico como en el Atlántico, permitió desarrollar un diagnóstico de la condición que presentan estos afluentes del país y gestar la base para la evaluación de la salud de las cuencas.

Se trata de un proyecto desarrollado entre el Ministerio de Ambiente y el Instituto Conmemorativo Gorgas que busca desarrollar herramientas para la toma de decisiones en la seguridad hídrica del país.

Aydeé Cornejo de Méndez, investigadora del Instituto Conmemorativo Gorgas, explicó que con el proyecto de Saneamiento de la Bahía de Panamá se ha visto una mejoría en los olores en los ríos como Matasnillo y Curundú, pero, pese a los esfuerzos, han tardado en su recuperación.

Se han evaluado los sitios de la Red de Monitoreo de la Calidad del Agua con parámetros fisicoquímicos y microbiológicos que han permitido el cálculo del Índice de Calidad del Agua (ICA) y el Icges (Instituto Conmemorativo Gorras de Estudios de la Salud).

Dicho estudio proporcionó el análisis de macroinvertebrados como bioindicadores en la evaluación de la calidad de los hábitats acuáticos, como parámetros adicionales que complementan la red de vigilancia de la salud de las cuencas hidrográficas.

A través de ello, se logró identificar el área Pacífica, donde hay mayor actividad comercial, y se encontró que se requieren adecuaciones ambientales en los procesos para disminuir la vulnerabilidad de la actividad biológica.

Ante esto, el Ministerio de Ambiente adelantó que en el corto plazo se establecerán normas que incluyan a los macroinvertebrados dentro de la evaluación de los cuerpos de agua.

Actualmente, se ejecuta la Alianza por el Millón de Hectáreas en conjunto con la Ley 69 del 30 de octubre de 2017, que crea el programa de incentivos para la cobertura forestal y conservación de bosques naturales.

Se trata de un importante aporte a la restauración de zonas degradadas en las cuencas hidrográficas, además, de diversas iniciativas del Estado panameño como la sanidad básica.

Sin embargo, a través del programa de saneamiento que conforma Conagua y también un componente importante del Plan nacional de seguridad hídrica, los olores de la Bahía de Panamá han mejorado.

Esto se debe a la incorporación de las áreas residenciales a las redes sanitarias y a la eliminación de descargas ilegales en los ríos.

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