Proyectos mineros encienden la mecha en Panamá

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Rubén Bernal, coordinador de la Alianza Estratégica Nacional. (Foto: Bayano).

Proyectos mineros encienden la mecha Panamá

  • Las concesiones en tierras en esa zona destinadas a la minería en el distrito de Donoso alcanzan las 85.000 hectáreas, pero la huella de los proyectos mineros es actualmente de unas 12.000 hectáreas. Ambientalistas exigen auditorías oficiales a todos los proyectos extractivos.
  • Una minería mal manejada podría generar serios daños ambientales, conflictos socioeconómicos y pobreza, indican dirigentes de organizaciones sociales panameñas que cuestionan los mecanismos de expolio afianzados en el gobierno del ex presidente Ricardo Martinelli.

Por David Carrasco

El coordinador de la Alianza Estratégica Nacional e integrante de la Coordinadora para la Defensa de Aguas y Tierras de Coclé, Rubén Bernal, exigió al gobierno del presidente Juan Carlos Varela una serie de auditorías en las zonas mineras de Panamá, donde ha sido provocado un serio daño ambiental en proyectos extractivos.

Bernal conversó con Bayano digital sobre la situación minera en el distrito de Donoso, en la caribeña provincia de Colón, colindante con las provincias de Coclé y Veraguas, donde opera una especie de enclave minero, de acceso restringido, en el que han sido creadas amenazas económicas, sociales y ambientales.

Recordó que un fallo de la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), emitido el 25 de mayo, ordenó mantener la protección del sitio ecológico. Ello permitió al área protegida de Donoso recuperar la categoría de reserva natural, la cual había perdido en 2012.

Sin embargo, el dirigente remarcó que el área enfrenta una serie de desafíos ambientales y socioeconómicos que no están resueltos aún. En enero de 2016, se registraron en el área protestas del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), que denunció abusos por parte de las empresas mineras.

Huellas del desastre

Bernal planeó que el primer gran impacto negativo de la zona destinada a la minería en el corazón del Corredor Biológico Mesoamericano, es la deforestación. La exploración y luego la explotación de yacimientos de oro y cobre están sustentadas en el Convenio Ley del Estado Panameño y el proyecto minero Petaquilla, de 1996, lo que se tradujo en una “gran deforestación”.

El primer proyecto de la empresa Petaquilla Gold, que tenía su base en la mina de Molejón, para la extracción de oro, terminó en un fracaso. De hecho, en julio de este año una empresa contratada por el Ministerio de Ambiente concluyó la limpieza de dos tinas de relave del mineral, contaminadas con cianuro, que estaban abandonadas. Allí fueron drenados 630.000 metros cúbicos de agua.

Sin embargo, se requerirá una inversión entre 20 y 30 millones de dólares para corregir las irregularidades ambientales. Bernal estimó que es necesario desarrollar una política de recuperación del área para impedir que la contaminación con cianuro y otras sustancias alcance al río Turbe, que desemboca en el río Coclé del Norte.

Un segundo proyecto, de extracción de cuprífera, es realizado en Donoso por Minera Panamá, subsidiaria de la multinacional First Quantum Minerals Ltd., que explota alrededor del mundo cobre, níquel, oro, zinc y metales del grupo del platino. Además de Panamá, la compañía desarrolla proyectos en Perú y Zambia.

Empresas mineras prometen días dorados

Las compañías mineras desembarcaron en Panamá con la promesa de respetar la naturaleza y generar días de prosperidad para todos. Pese a ello, Bernal advirtió que la mayoría de trabajadores locales tuvo oficios temporales, porque fue importada mano de obra asalariada extranjera. Añadió que el analfabetismo y la falta de seguridad predominan en las comunidades rurales e indígenas.

Devastación a la vista, en operaciones de Petaquilla Gold. (Foto: La Estrella de Panamá).
Devastación a la vista, en operaciones de Petaquilla Gold. (Foto: La Estrella de Panamá).

En junio de 2014, el dirigente obrero Rogelio Sanjur denunció a Minera Panamá por aplicar un sistema laboral de 21 días de trabajo por siete de descanso. “Con este sistema la empresa no paga los días feriados, ni los nacionales, además de que los dos días que utilizamos para movilizarnos hacia y desde nuestros hogares, también están dentro de nuestros días libres”, acotó Sanjur.

Asimismo, en 2015, el secretario general del Sindicato Industrial de Trabajadores de las Empresas Mineras de Panamá (Sitraeminp), Eric De León, confirmó que Petaquilla Gold enfrenta 14 órdenes de secuestro. Es situación obligó al Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral a intervenir, para examinar los niveles de deuda.

Bernal aseveró que “la minería trastornó la vida de muchas familias campesinas”, cuyas comunidades se vieron rodeadas, de pronto, con maquinarias, el ingreso de unos 900 trabajadores filipinos a los campamentos. A ello, se sumó la proliferación de bares y cantinas, y la introducción en forma deliberada de espectáculos bailables, en coincidencia con las fechas de pago del salario quincenal.

Advirtió que a causa de la depredación minera, pueblos enteros fueron reubicados, mientras que se perfila la operación de un puerto en el sector de Punta Rincón, en la costa del Caribe, para la exportación de lodos que contienen minerales. Aún no se sabe quién otorgó esa concesión en el Corredor Biológico Mesoamericano. “Por todo ello, y la defensa del patrimonio, se necesitan las auditorias del Estado”, enfatizó el dirigente de la Alianza Estratégica Nacional.

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