El Dedo

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El Dedo

Por Niko Jones

  • La delegación panameña en Estambul estaba embelesada, viendo el palacio de Süleyman el Magnífico, cuando estalló el intento golpista en Turquía. Pidieron ayuda a un tal Sumbul, pero el eunuco dijo: “voy por fuera”. ¡Espabílense, carajo!
  • A propósito, luego de un baño turco, la Cancillería de Panamá condenó la fracasada rebelión militar que Erdoğan atribuye a EEUU y a la OTAN. Los panameños deben seguir la situación en los Dardanelos, porque la cosa allá está color de hormiga.
  • Muchos preguntan cuál es el papel de Panamá en la alianza bélica contra ISIS. No hay ganancia alguna en ese berenjenal. Lo dice un proverbio africano: “cuando dos elefantes se pelean, quien más sufre es la hierba que pisan”.
  • Ojalá que nunca se entere el Papa Francisco, pero el rebaño del arzobispo José Domingo Ulloa marchó junto con los corderos pentecostales. Gritaban; ¡crucifíquenla!, en alusión al proyecto de ley 61, sobre la educación sexual en escuelas públicas.
  • Algunos espectadores creyeron ver en esa caminata a la muy beata Lucrecia Borgia y a los inquisidores Bernardo Gui y Diego de Deza. Alguien parecido a Torquemada portaba la cruz, la espada y hacía conjuros contra los herejes.
  • Los fanáticos fueron al desfile sin haber leído el proyecto de ley, pero protestaban como si hubiesen violado a su abuela. La demostración recordó al Panamá de ayer, gobernado por un matrimonio entre fuerzas armadas, oligarquía y malos curas.
  • A su vez, pastores evangélicos usaron la protesta para pasear como príncipes. Después de todo, era una marcha concurrida que ofrecía la oportunidad de mostrar finos carruajes y bienes adquiridos con los diezmos de los devotos. ¡Aleluya!
  • ¿Será cierto que el Opus Dei manda en la Conferencia Episcopal Panameña? Un diácono iluminado pidió a los obispos que calcen las sandalias del pescador y prediquen el Evangelio, junto a los humildes, lejos de los fariseos.
  • Se necesita varias pilas de agua bendita en la sede del Partido Revolucionario Democrático (PRD). Los exorcistas luchan allí contra el demonio del capital financiero que se apoderó de candidatos que expulsan espuma y dólares por la boca.
  • Otro lugar donde se requiere con urgencia un sacerdote para impartir los santos óleos, es en la Vía Centenario. Muchos mueren en accidentes en esa carretera, sin arrepentirse de sus pecados. Extremaunción es lo que se necesita, ¡pero ya!
  • Y para quienes tienen fe en derrotar a los poderes fácticos y se niegan a recorrer como zombis sin esperanza el valle de las sombras, os repito: ¡hijos, es más fácil pasar el camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios!

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