35 aniversario del fallecimiento de Ascanio Villalaz Paz

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35 aniversario del fallecimiento de Ascanio Villalaz Paz

  • Ascanio era un hombre honesto, auténtico, sincero, transparente, respetuoso de la diferencia, cooperador, entre otras muchas cualidades personales y además un político conciliador con metas muy claras sobre el papel que debía jugar el PRD y los cambios que debían darse luego de la firma de los tratados.

  • Los educadores del interior conocían la reforma (educativa) y muchos trabajaban en centros de básica general, pero los de la capital no. Su filosofía y objetivos fueron atacados y distorsionados por los políticos de tal manera que el programa de alfabetización que tenía como base las propuestas de Freire fue considerado como un promotor de la lucha de clases.

  • En 1979 fue derogada la Reforma Educativa y siempre que abordaba ese tema con Ascanio me decía: la reforma es necesaria. Se volverá a promover porque necesitamos un cambio.

Biografía de Ascanio Villalaz Paz

Maritza N. Herrera M.

Buenas días, amigos y amigas

Hoy se cumplen 35 años de la desaparición física de Ascanio Villalaz Paz a quien conocí en abril de 1978 cuando salí de la Dirección Normal de Santiago.

Me habían nombrado como asistente de la Comisión de Legislación y además el general Omar Torrijos insistía en que necesitaba formación política, se estaba organizando el partido y había responsables del tema: Ascanio Villalaz y eran parte del equipo que construía, diseñaba el partido, entre otros, mi hermano Ovigildo Herrera y Daniel Robleto.

La Comisión de Legislación y las oficinas de organización del partido se encontraban en el mismo edificio, así que cuando salía de mi trabajo iba a ver y a aprender cómo se creaba un partido. Para mí que soy educadora era un reto pues era materia nueva y compleja, entender que la política es el arte de lo posible y que si es posible que haya ética y que un partido encierre el compromiso de hacer cambios para que todos tengamos una vida mejor, fue una revelación.

Fue ese tiempo en que se creó, con las reflexiones de sus arquitectos, ese PRD pujante, revolucionario, democrático que soñaba el general y cómo no conseguirlo si se estaba construyendo desde la investigación teórica y las experiencias de hombres y mujeres revolucionarios que desde la universidad y la calle habían soñado con cambios para contribuir en la construcción de un proyecto nuevo para un país renovado.

Se diseñó tan democrático que su organización iba desde el Comité Ejecutivo hasta la célula más pequeña, el núcleo de base. Fue afortunado que los avatares de la invasión no destruyeran esas células que fueron las que permitieron que el partido recuperara su capacidad de movilización, desafortunadamente a esa estructura partidaria pujante que hacía mover el partido se le considero democratista y con ese argumento se eliminaron los núcleos de base.

Se que ese producto de los esfuerzos de los fundadores Ascanio y su equipo era estratégico para el partido, ya Ascanio no estaba y sufrió esa pérdida Ovigildo Herrera, quien había construido un instructivo para ir a una estructura de crecimiento popular que le permitiera a las bases desarrollar actividades de emprendimiento, además de las políticas.

El partido se inscribió el 11 de marzo de 1979. En una semana contaba con 50,000 adherentes y meses después, en la Interchina, se dio paso a su estructura de dirección. El primer comité político tuvo la siguiente dirección: Secretario General: Nicolás González Revilla, Primer Subsecretario Gerardo González, Segundo Subsecretario, Ascanio Villalaz y la Presidencia quedó vacía en espera de que la ocupara el General Omar Torrijos.

Además de toda la estructura partidaria que daba al congreso la máxima autoridad sobre las decisiones más importantes, se creó la Comisión política, el Directorio Nacional, los frentes de masas y las secretarías administrativas de Finanzas, Organización, Formación y Organización Electoral, entre otras estructuras provinciales, distritales y de base con la aprobación de los documentos fundamentales, mismos que fueron el producto del trabajo de Ascanio y su grupo. Acto seguido tomó vida un equipo nacional de organización y formación.

Ya la revolución de octubre había logrado la constitución de 1972, la primera asamblea popular, los tratados Torrijos Carter y la reforma educativa era un proyecto en ejecución, se había elaborado una Estrategia Nacional de desarrollo. La Asamblea de Representantes de Corregimiento nombró a Arístides Royo, presidente de la República y el General había iniciado su repliegue táctico y no aceptó ser el Presidente del partido.

Ese partido pujante que se estaba gestando: Revolucionario, Democrático, policlacista, hacia adentro, pluralista hacia afuera. Un partido de masas y de cuadros era una formación política que no tenía dueño, según palabras de Omar Torrijos, sin embargo, para algunos es el producto de un caudillo, Omar Torrijos, yo en cambio digo lo que no es; un partido de notables o un partido confesional.

Ascanio dedicó todas sus energías a su responsabilidad de dirección del partido, pero además era el Subdirector dei IRHE, el Director del Proyecto Bayano y un buen esposo de Orieta Medina con quien procreó una familia de cuatro hijas: Ibeth, Isis, Ileana e Irene Villalaz Medina. Dos de mis hijas: Marianela y Marisol eran amigas de sus hijas mayores ya que estudiaban en el Instituto Fermín Nadau.

Muchas veces como aprendiz de política había cosas que no entendía, llamaba a Ascanio y él me invitaba a su casa para aclarar mis dudas, desde luego con el consentimiento de Orieta quien me expresaba su complacencia porque se enteraba de cómo avanzaba el partido, pues luego de la inscripción del mismo vino la organización y yo tenía, entre otras tareas, la responsabilidad de dar seguimiento a la organización de los núcleos de base en Bella Vista, Pueblo Nuevo y San Francisco. Fueron muchas noches dedicadas a ese esfuerzo, pues desde octubre del 78 dirigía el I.P.H.E. y además como Directora de la Escuela de Cuadros era parte del equipo de inducción de quienes aspiraban a ser miembros del partido. Todos debíamos conocer los documentos fundamentales del PRD y ese era un requisito para inscribirse como miembros del colectivo.

Ascanio era un hombre honesto, auténtico, sincero, transparente, respetuoso de la diferencia, cooperador, entre otras muchas cualidades personales y además un político conciliador con metas muy claras sobre el papel que debía jugar el PRD y los cambios que debían darse luego de la firma de los tratados para que en Panamá todos los panameños pudiéramos progresar acabando con el atraso y la pobreza de la periferia versus la riqueza del centro. Por eso era un creyente de que la constitución de 1972 era la brújula para que Panamá llegara a ser un estado de bienestar y La Estrategia para el Desarrollo la ruta táctica para lograr ese equilibrio que traería más progreso e igualdad. Un papel importante jugaba el cambio en la educación.

Como Directora del I.P.H.E. fui miembro del Consejo Nacional de Educación, organismo de asesoría del Ministerio de Educación y muchas veces me reuní con Ascanio y Gerardo para expresarles mi preocupación por el giro que estaba tomando ese proyecto que luego de la firma de los tratados era estratégico, de cuyo desarrollo, en parte, fui parte responsable, como Directora de la Normal de Santiago. Los educadores del interior conocían la reforma y muchos trabajaban en centros de básica general, pero los de la capital no. Su filosofía y objetivos fueron atacados y distorsionados por los políticos de tal manera que el programa de alfabetización que tenía como base las propuestas de Freire fue considerado como un promotor de la lucha de clases.

En 1979 fue derogada la Reforma Educativa y siempre que abordaba ese tema con Ascanio me decía: la reforma es necesaria. Se volverá a promover porque necesitamos un cambio.

Ascanio se fue, sus ideas se fueron con él. Mientras que muchos países promovieron las reformas necesarias, entre otros Costa Rica y hoy llevan un avance importante en términos de la formación de su población, en Panamá sigue faltando una política de estado sobre el tema que con el concurso de todos los actores claves puedan ofrecer a nuestros jóvenes las oportunidades de crecer personalmente y profesionalmente.

Reinaldo Rivera, amigo, copartidario luchador permanente por un Panamá mejor nos dice sobre Ascanio que fue “…Arquitecto, diseñador del partido que marcó cambios profundos en el estado panameño…”

En reconocimiento a la labor patriótica de Ascanio, hoy estamos aquí en la Ave. Ascanio Villalaz, la Escuela secundaria de San Joaquín lleva su nombre y la hidroeléctrica del Bayano, también.

Honrar, honra, gracias Ascanio.

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