
Por Farnaz Fassihi
The New York Times
El presidente Donald Trump ha propuesto cambiar el nombre del golfo Pérsico por el de golfo Arábigo antes de un viaje a Medio Oriente la próxima semana, una medida que enfureció a Irán y a su pueblo.
“Tendré que tomar una decisión”, dijo Trump el miércoles en el Despacho Oval. “No quiero herir los sentimientos de nadie. No sé si se van a herir sentimientos”.

La semana pasada, The Associated Press informó de que Trump tenía previsto anunciar el cambio de nombre durante su gira por varios países árabes, que llevan años presionando para que se produzca el cambio.
El cuerpo de agua azul turquesa se llama golfo Pérsico desde al menos el año 550 a.C., cuando la dinastía persa de Ciro el Grande gobernaba un imperio que abarcaba desde India hasta los confines de Europa occidental. La antigua Persia es ahora el actual Irán, y toda su costa meridional se extiende a lo largo del golfo Pérsico.
Los gobiernos de Irán, desde tiempos del sha, en la época anterior a la revolución, han defendido firmemente el golfo Pérsico como el único nombre legítimo. También lo han hecho los iraníes desde dentro y fuera del país, quienes consideran el nombre como una parte esencial de su identidad nacional y cultural.
Al sugerir el cambio de nombre, Trump parece haber hecho lo imposible: unir a los iraníes de todas las facciones políticas, ideológicas y religiosas. Se han manifestado en declaraciones y publicaciones en las redes sociales, condenando la idea de Trump.
Esto es lo que hay que saber:
¿Puede Trump realmente cambiar el nombre del golfo?
¿Cómo han reaccionado los iraníes?
¿Cuál es la historia del golfo Pérsico?
¿Afectará esto a las conversaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos?
¿Puede Trump realmente cambiar el nombre del golfo?
Trump tiene poder para ordenar cambios en los nombres geográficos tal como se utilizan en Estados Unidos. Pero otros países no tienen por qué respetar esos cambios.
Este año, emitió una orden ejecutiva para actualizar el Sistema de Información de Nombres Geográficos del gobierno con el fin de cambiar todas las referencias del golfo de México por golfo de América. (El viernes, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que el gobierno mexicano había demandado a Google por su decisión de acatar la orden de Trump).
Actualmente, la Junta de Nombres Geográficos de Estados Unidos ordena el uso del golfo Pérsico para asuntos oficiales estadounidenses.
A nivel mundial, la Organización Hidrográfica Internacional trabaja para normalizar y cartografiar los límites marinos. Pero la organización declaró este año a The New York Times que no existía “ningún acuerdo o protocolo internacional formal para dar nombre a las zonas marítimas”.
¿Cómo han reaccionado los iraníes?
La idea de Trump suscitó la condena de un amplio sector de los iraníes, quienes suelen estar divididos en muchos temas.
“Va más allá de la política; va más allá de las divisiones religiosas y de las ideologías: se trata de la nación y de su historia, y ha tocado una fibra sensible”, dijo el historiador Touraj Daryaee, director del Centro de Estudios Persas de la Universidad de California-Irvine. “¿Trump quiere negociar con Irán o quiere arrebatarle su identidad nacional?”.
Daryaee dijo que desde la antigüedad los iraníes se han referido a su nación como “ab o khakh”, que significa “agua y tierra”. Dos masas de agua —el golfo Pérsico al sur y el mar Caspio al norte— están profundamente entrelazadas en la psique iraní como símbolos de la nación.
Ahmad Zeidabadi, destacado analista de Teherán, publicó en X: “Solo por los deseos y caprichos de Trump, el golfo de México no se convertirá en el golfo de América, Canadá no se unirá a Estados Unidos, Groenlandia no se convertirá en posesión de Estados Unidos y el golfo Pérsico no adoptará un nombre falso”.



