Por David Carrasco
Director de Bayano digital
Ante el aumento de la amenaza bélica de Estados Unidos contra Cuba y la intensificación del bloqueo para castigar económicamente a la isla caribeña, Bayano digital tomó contacto con el presidente de la Asociación Martiana de Cubanos Residentes en Panamá, Humberto Pérez, con el objetivo de conocer su posición sobre la compleja realidad subregional actual. Este medio informativo comparte con sus lectores la entrevista realizada al dirigente de esa dinámica organización:
1. ¿Cómo responde la Asociación Martiana de Cubanos Residentes en Panamá a la amenaza de agresión de Estados Unidos contra Cuba y qué tipo de actividades unificadoras o de consolidación prevé desarrollar en 2026?
1. Desde mi posición como presidente de la Asociación Martiana de Cubanos Residentes en Panamá, la respuesta es firme y clara: rechazamos categóricamente cualquier amenaza o acto de agresión contra Cuba, venga de donde venga, y, en particular, de Estados Unidos.
La asociación está inspirada en el pensamiento de José Martí, quien advirtió sobre el peligro del expansionismo norteamericano y luchó por una Cuba libre y soberana. Defiende el derecho de los cubanos a decidir su propio destino sin injerencias externas.
En concreto, nuestra respuesta se materializa en los siguientes puntos:
1. Comunicados públicos de condena a cualquier medida coercitiva o intimidatoria, como el bloqueo económico o las declaraciones belicistas.
2. Movilización de la comunidad cubana en Panamá para actividades como caravanas de condena. En ese sentido, estamos convocando una caravana para el domingo 26 de abril a las 9:00 a.m., saliendo desde la Facultad de Administración Pública de la Universidad de Panamá. Ello abarca actividades informativas y de solidaridad, para explicar la realidad cubana y denunciar las campañas de desprestigio.
3. Coordinación con otras organizaciones de solidaridad con Cuba en Panamá y la región para presionar a gobiernos y organismos internacionales.
4. Acciones culturales y educativas que mantengan vivo el legado martiano. La independencia no se negocia ni se somete a amenazas.
No somos neutrales ante la agresión. Residir fuera del territorio de Cuba no significa desvincularse de su suerte. Al contrario, nos da una trinchera para defenderla desde donde estamos, con la verdad y la dignidad como armas.
2. ¿Qué grado de receptividad o respuesta solidaria ha obtenido su causa en otras asociaciones que existen en Panamá y Centroamérica?
La respuesta de la Asociación Martiana no es un acto aislado. Forma parte de una Red sólida y articulada de organizaciones de cubanos en toda América Latina y el Caribe, en la que tuve la oportunidad de trabajar con el equipo de coordinación durante más de cinco años. Esa experiencia nos enseñó que la unidad de los cubanos residentes en el exterior es una fuerza contra los intentos de agresión a Cuba.
No importa si la amenaza viene del norte, desde Panamá, México, Argentina o cualquier otro país de la región. Nuestras asociaciones respondemos con un mismo mensaje de soberanía, paz y respeto. El bloqueo y las agresiones no dividen a la comunidad cubana en el exterior. Al contrario, nos organizan y nos fortalecen. Esa Red, que ayudamos a fundar, es hoy una trinchera continental.
Ello demuestra legitimidad organizativa, o sea, que no improvisamos. De hecho, tenemos estructura regional, gran capacidad de movilización amplia más allá de las fronteras de cada uno de los países.

3. ¿Qué nuevas iniciativas nacionales y regionales se propone realizar el movimiento de solidaridad que usted encabeza?
Desde la Asociación Martiana de Cubanos Residentes en Panamá, y con la experiencia de haber sudo sido coordinador y cofundador de la Red de Cubanos Residentes en América Latina y el Caribe durante más de cinco años, nuestro movimiento de solidaridad se propone fortalecer el trabajo articulado en el ámbito nacional y regional, pero no desde una lógica de eventos aislados, sino desde una acción continua, práctica y cada vez más conectada.
Mantenemos reuniones bimensuales entre las distintas asociaciones de cubanos residentes en la región y los grupos de solidaridad con Cuba, porque entendemos que la coordinación periódica es la única forma de responder con rapidez y eficacia.
Hemos potenciado el trabajo en canales de comunicación directa y en redes sociales, porque la batalla fundamental ahora está en el terreno de la información. Es necesario desmontar la campaña de guerra mediática y cognitiva brutal que se lleva contra Cuba, esa que intenta culpar al bloqueo de lo que precisamente el bloqueo provoca, esa que presenta las carencias como fracaso del sistema cuando en realidad son consecuencia de más de seis décadas de sanciones criminales reforzadas en cada administración estadounidense.
Pero la respuesta no es sólo informativa. Desde hace varios años, y no sólo desde Panamá, sino desde toda la región, venimos realizando envíos sistemáticos de donaciones a hospitales, hogares de ancianos y centros de salud cubanos, en estrecha coordinación con los movimientos de solidaridad.
Precisamente, ahora nos encontramos enfrascados en el envío e instalación de equipos y sistemas fotovoltaicos en policlínicas, salas de cuidados intensivos y áreas de neonatología, porque sabemos que el bloqueo petrolero golpea el sistema eléctrico y eso cuesta vidas; llevar energía solar a esos centros es un acto de resistencia concreta.
Además, cada cierre de mes realizamos nuestra caravana contra el bloqueo a Cuba y sostenemos otras actividades permanentes para poner en conocimiento del mundo la grave situación que vive nuestro país producto de las criminales sanciones. Esa es nuestra propuesta, sin pausa, que combate la mentira con verdad, la agresión con solidaridad práctica, y el aislamiento con redes reales de hermandad latinoamericana.
4. ¿Está presente el concepto de la Cultura cubana en las actividades que vuestra Asociación lleva adelante en procura de unidad, cohesión y solidaridad efectiva?
Es afirmativo. La cultura cubana no sólo está presente, sino que es el alma y la columna vertebral de todo lo que hace la Asociación Martiana de Cubanos Residentes en Panamá. No concebimos la solidaridad ni la defensa de Cuba sin su música, su poesía, su pintura, su danza, su humor, su manera única de sentir y resistir. Por eso nos llamamos «Asociación Martiana», porque José Martí fue el más grande defensor de una cultura propia, descolonizada y con sentido de justicia.
En cada una de nuestras actividades desde las caravanas contra el bloqueo hasta las jornadas de donaciones a hospitales cubanos, llevamos el dominó como símbolo de encuentro y hermandad, nuestros artes culinarios como expresión de la mezcla sabrosa de los barrios y los campos, nuestra música y nuestro folclor como latido permanente, nuestra plástica como memoria visual de lo que somos, y nuestras religiones como testimonio de esa espiritualidad sincrética que nos legaron nuestros ancestros. Todo lo que nos hace cubanos, sin exclusiones, exaltando nuestras raíces africanas, españolas, chinas y taínas, porque la cubanía es precisamente esa síntesis única en el mundo.
Organizamos peñas artísticas, exposiciones de artistas, talleres de pintura con niños presentaciones musicales, encuentros deportivos. En cada cierre de mes, nuestra caravana no es sólo una protesta política. Es una fiesta de cubanía con banderas, son cubano, versos, café cubano, todo eso que nos reúne. Porque como decía Martí, «ser cultos es el único modo de ser libres». Y en el exterior, mantener viva nuestra cultura con dominó, con rumba, con orishas y con guiso auténtico es mantener viva la esperanza de una Cuba soberana y digna. ¡Nuestra identidad es nuestra trinchera!




