Por Alberto Velásquez
Periodista y relacionista público
Con paso firme, los actuales directores gubernamentales del sector agropecuario están haciendo lo posible para enterrar a los productores nacionales. Se repite la historia, el mismo escenario provocado por el ex presidente asilado, quien importaba a su antojo contenedores llenos de productos que podían ser adquiridos en Panamá.
El reciente anuncio oficial que autoriza la importación de jamón, para las bolsas de Navidad, ha provocado alarma entre los productores de cerdos y de otros grupos organizados de la industria alimentaria, afectados notablemente por esa decisión, que beneficia, por más de nueve millones de dólares, a negociantes y distribuidores extranjeros.
Los porcinocultores, al igual que los distribuidores de insumos agropecuarios, han manifestado su oposición a las pretensiones del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), de importar grandes cantidades de jamones tipo picnic (cortes especiales de carne de cerdo), de gran demanda.
Al igual que ha ocurrido con la importación de más de 60.000 quintales de arroz, en tiempos de cosecha, las acciones importadoras representan un violento atentado contra el trabajo honrado, el esfuerzo y la competitividad de los productores, enfrentados tradicionalmente a serios problemas económicos.
Las importaciones desmedidas han socavado la seguridad alimentaria de este país, cuya base productiva ha sido empujada al despeñadero.
Al igual que en el pasado, funcionarios orientados por las mismas empresas importadoras, estructuradas por los mismos políticos, perjudican la producción de productos nacionales de alta calidad alimentaria para privilegiar el negocio de los agroimportadores.
Los productores locales están haciendo un llamado a la unidad, para cerrar filas y apoyar las acciones que busquen proteger la producción nacional. Sus demandas al gobierno de turno incluyen un fuerte impulso económico y técnico a la autosuficiencia alimentaria y al diseño de estrategias justas para el desarrollo del sector agropecuario panameño.
A sólo cien días del actual gobierno, se anticipan varias marchas de protesta contra la autorización oficial para poder importar a este país productos como arroz y carne de cerdo.
Es lamentable que desde una embajada, se intente nuevamente acabar con ese vital sector para garantizar ganancias a un minúsculo grupo de comerciantes inescrupulosos.




