Las especies de agua dulce disminuyen un 83% desde 1970, la mayor extinción de vertebrados a nivel mundial

Más de 126.000 especies de peces, reptiles, moluscos, plantas, insectos y mamíferos de nuestro planeta habitan en ríos, lagos y humedales que se han visto gravemente amenazados por la acción humana.

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Especies acuáticas. (Foto: WWF).

National Geographic

Las especies de animales de río han sufrido la mayor tasa de extinción de todos los vertebrados a nivel mundial: desde 1970, estos animales se han visto drásticamente reducidos en un 83%, de acuerdo al último Índice Planeta Vivo de WWF.

Más de 126.000 especies de peces, reptiles, moluscos, plantas, insectos y mamíferos de nuestro planeta habitan en ríos, lagos y humedales que se han visto gravemente amenazados por la acción humana. A pesar de representar tan solo un 1% de la superficie terrestre, los ecosistemas de agua dulce constituyen uno de los hábitats terrestres más vivos: albergan casi a una de cada diez especies del planeta.

El cambio climático, la contaminación de las aguas, la construcción a toda costa y la sobreexplotación de los recursos “han puesto en grave peligro la salud de los ecosistemas acuáticos y su fauna”, alertan desde la organización. La Directiva Marco del Agua (DMA) tiene una serie de indicadores biológicos, entre los que se encuentran especies de insectos o plantas, en función de los que se evalúa el estado de esos ecosistemas.

“En España, de acuerdo a estos indicadores biológicos, más del 40% de los ríos, humedales, acuíferos y estuarios están en mal estado, debido a presiones por sobreexplotación, por contaminación y por una modificación sustancial del hábitat por la construcción de presas, la regulación de los caudales…”, explica Rafael Seiz, del programa de Agua y Alimentos de WWF España.

El mal estado de las aguas que llevan nuestros ríos, humedales y acuíferos es un problema en aumento, que arrastrará pronto a otras especies al mismo destino que el esturión, cuyo último ejemplar murió en 1992 cerca de la desembocadura del Guadalquivir. “La presa de Alcalá del Río que impedía que remontara el río para reproducirse, la contaminación del agua y la sobrepesca provocaron su extinción”, explica WWF.

Otras especies al borde de la extinción

En nuestras costas habitan numerosas especies cuyas poblaciones se están viendo gravemente afectadas por la destrucción o la contaminación de sus hábitats naturales. El visón europeo, un pequeño mamífero muy desconocido, se encuentra en peligro crítico de extinción: quedan menos de 500 ejemplares. Se calcula que desaparecerá en 7 años si no se toman medidas urgentes para revertir la situación.

El último ejemplar de esturión murió en 1992 cerca de la desembocadura del Guadalquivir por la imposibilidad de remontar el río para reproducirse debido a una presa.

También en grave peligro, la llamada margaritifera auricularia es una especie de almeja gigante de río endémica de la Península Ibérica que está muy limitada a una pequeña zona del tramo medio del Ebro. “Por muchos esfuerzos que se están haciendo para su recuperación, debido a la regulación de los caudales y la calidad del agua, sus poblaciones se encuentran prácticamente al borde de la extinción, lo que está pasando en general con los moluscos fluviales”, afirma Rafael Seiz. El hábitat se encuentra tan degradado que no puede soportar ni mantener la reintroducción de una población nueva.

Otra especie cuyas poblaciones están en declive, rozando el riesgo de extinción, es la sarda salmantina que habita cerca de los jardines del Duero. Muchos ciprínidos de pequeño tamaño han disminuido drásticamente sus poblaciones en los últimos 30 años al no poder remontar los ríos para reproducirse debido a la construcción de las presas.

Un momento clave para luchar por el agua en Europa

Dos tercios de los humedales de Europa desaparecieron a mediados de los años ochenta, y solo un 40% de los ríos y lagos conserva su buen estado. La realidad queda disimulada tras el hecho de que un 80% de los europeos tienen acceso a agua de calidad, pero más del 50% de las fuentes de agua comunitarias están contaminadas por la acción humana.

“Estos datos dibujan un panorama sombrío, que podría empeorar en los próximos meses si el instrumento legal más importante que existe para proteger este recurso en Europa, la Directiva Marco de Agua (DMA), se modifica”, alerta WWF.

La Comisión Europea ha puesto en marcha un proceso de revisión de la normativa que establece los estándares para determinar la buena calidad del agua, lo que ha puesto sobre alerta a las organizaciones medioambientales. “Esta consulta se realiza en un momento en el que varios estados europeos, que están lejos de cumplir las exigencias de esta directiva para el año 2027, están presionando para debilitar la DMA y rebajar así la protección del agua”, afirma Rafael Seiz. “Pedimos a la ciudadanía que se sumen a la campaña Protege Tu Agua y pidan a la Comisión Europea que mantenga fuerte la Directiva Marco del Agua”.

Reforzar esta directiva, adecuada en sus principios y objetivos para proteger los ecosistemas, es la pieza clave que nos permitirá llevar a cabo acciones para recuperar los ríos y los acuíferos de nuestro territorio, y tener así la oportunidad de frenar el dramático declive de las especies en un momento clave para decidir el futuro de nuestras aguas.

El último ejemplar de esturión murió en 1992. (Foto: WWF).

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