Pecados capitales en la postulación del delfín

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Aconsejan al hombre que frotó la lámpara maravillosa. (Foro: Disney).

Por Alberto Velásquez
Periodista y relacionista público

La candidatura del vicepresidente Carrizo huele a derrota. Tiene como origen el apoyo de un gobierno que, de frontera a frontera, ha desilusionado a la mayoría de los inscritos en el PRD y a gran parte del pueblo panameño. Aquí aparece su primer pecado capital y la cojera de su campaña proselitista.

Sus promotores, volcados en los medios al día siguiente de la postulación, adujeron, como ventaja personal, la juventud y la experiencia al lado del presidente de la República.

Veladamente, esos promotores omitieron en sus pronunciamientos que el vicepresidente, construido a la fuerza como un delfín, fue el primer funcionario vinculado en el famoso y nunca olvidado escándalo de la astronómica compra de ventiladores para combatir la pandemia de Covid-19.

El candidato mencionado carece de oratoria efectiva. Además, se vanagloria de que su candidatura seguirá los pasos de su mentor en la Presidencia. Ese anuncio es extraño, debido a que el país sufre terriblemente el fracaso en la administración de los servicios públicos básicos, como agua, luz y carreteras.

Da pena escuchar a residentes y padres de familia, quienes exigen mejoras en los centros educativos, reflejando la opacidad de una estrella educacional tan necesaria en nuestros pueblos.

La candidatura del vicepresidente tiene otros pecados capitales, como pretender ser perredista, pese a que el personaje carece de ejecutorias destacadas en ese partido político, cuya postulación en la nómina de Cortizo fue cuestionada desde el momento en que se hizo el anunció formal en el Centro de Convenciones Vasco Núñez de Balboa, en el mismo sitio en que convocó a empleados públicos para que lo vitoreasen.

Su postulación tiene otro pecado, y es venial, pues es el eje que conspira contra todo aquel funcionario que no lo apoye en su aventura política. Se han conocido denuncias sobre el despido de sus puestos de trabajo de todo copartidario que respalde a otro candidato. En ese sentido, puede afirmarse que surge la figura de un verdugo contra miembros de su propio partido, al que llegó hace poco, esperanzado que lo conviertan en candidato presidencial.

Mientras ello ocurre en el seno de la contienda interna en el PRD, persiste el desgreño administrativo, el clientelismo rampante y otras prácticas que han desdibujado el propósito del colectivo fundado por Omar, convirtiéndolo en una caricatura electorera para el provecho personal. De esa forma, se ha traicionado a la patria a cambio de centavos, como es el caso de la pérdida de la soberanía nacional a través de un contrato con una minera, origen y manto perverso que encubre la postulación del delfín.

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