«Operación verdad», Ley Helms-Burton

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Intervención de Osvaldo Rodríguez, Corresponsal de Prensa Latina en Panamá, en el Foro Ley Helms – Burton Injerencismo y Extraterritorialidad, organizado por la Asociación de Profesores (APUDEP) y Bayano digital, el 14 de junio de 2019 en la Biblioteca Simón Bolívar de la Universidad de Panamá.

Antes de iniciar el tema que nos ocupa, cumpliendo un pedido de mi hermano Javier Medina, quiero recordar que nuestro maceo trabajó y vivió en colón, e incluso, al parecer dejó descendientes, uno de ellos pudiera ser el colonense Luis Alberto Powell, investigación que está pendiente por su parte.

También el che Guevara estuvo en panamá, junto a su amigo gualo y de ello dan fe dos artículos publicados en el diario panamá américa, conservados en las colecciones en la biblioteca nacional, además de los testimonios de quienes intercambiaron con él. Y como testigo mudo, el café coca cola, cerca del parque de santa ana, donde solía reunirse con amigos en su breve estancia en la ciudad.

 

Camaradas y amigos

Hoy nos reúne aquí la operación verdad, convocada por el líder latinoamericano y del mundo, Fidel Castro Ruz, en un acto de masas frente al entonces palacio presidencial de cuba, el 21 de enero de 1959, producto de la cual surgió la agencia prensa latina, que aquí represento, junto a mi compañera Nubia Piqueras, y que el próximo domingo 16 de junio cumplirá 60 años. Por ello hemos querido dedicar este foro a su trayectoria al servicio de la verdad.

El bloqueo de estados unidos a mi país cubre todos los resquicios imaginables por la maldad de quienes odian y destruyen al decir de nuestro josé martí (que, a propósito, también estuvo en panamá).

Lo cuantificable son las ultra multimillonarias pérdidas económicas que traducidas al ensañamiento contra las personas explican, por ejemplo, por qué en estos momentos la escasez se apoderó una vez más de la vida cotidiana de los cubanos, como parte del retroceso provocado por las últimas acciones de estados unidos, bajo el desgastado objetivo de lograr la capitulación del socialismo cubano por hambre y necesidades de su pueblo.

La reciente prohibición de la llegada de los cruceros y la eliminación de la categoría de educación en las licencias de los viajes pueblo a pueblo, fue un golpe directo al turismo, donde una buena parte de los ingresos iban a manos de privados como artesanos, restaurantes y transportistas de los tres puertos donde recalaban las embarcaciones.

Pero es más, hace apenas unos días el crucero por la paz, que habitualmente hace escala en la habana en su recorrido pacífico estrechando lazos de amistad alrededor del mundo, le prohibieron su entrada a la rada habanera, porque la embarcación es de bandera estadounidense y está incluida dentro de las nuevas prohibiciones.

Yo soy un ciudadano cubano bloqueado por estados unidos por vivir en cuba. Les trasmito mi testimonio personal.

Un funcionario de un banco extranjero radicado en panamá, de cuyo nombre prefiero no acordarme, nos leyó a mí y a mi esposa el reglamento donde se recoge que no abren cuentas a cubanos que tengamos residencia en la isla, pero sí a quienes tengan residencia en otro país, preferiblemente en estados unidos.

La corresponsalía de prensa latina tocó a la puerta de 16 bancos radicados en panamá, muchos propiedad de panameños, en busca de abrir una cuenta para los gastos corrientes de la oficina.

Después de año y medio de espera, uno de ellos abrió la cuenta con múltiples requisitos y antes del año la cerró por consideraciones de que cambiaban su estrategia de negocios, porque al parecer la vergüenza no les permitió admitir las presiones del bloqueo estadounidense para realizar tal acción.

Similares situaciones se repiten hoy en varios países de nuestra américa, donde los gobiernos e instituciones privadas se pliegan o forman parte de la conspiración de la derecha continental contra la revolución cubana.

Esto es expresión de la evidente extraterritorialidad de leyes emanadas del congreso de estados unidos, e incluso resoluciones hechas por una oficina del departamento del tesoro, en un acto similar al conocido caso Waked, que afectó a empresarios y trabajadores panameños y sus familias.

Las grandes ligas de béisbol, después de años de intentarlo, lograron una licencia para contratar peloteros cubanos, con el propósito de normalizar las relaciones con la pelota cubana, pero cuando se disponían a ejecutar el convenio, la contraorden desde la casa blanca anuló la licencia del departamento del tesoro, porque supuestamente de esta forma se le entregaría dinero al gobierno antillano.

Una niña de 14 años rogó ante las cámaras de la televisión al presidente estadounidense que permitiera la compra de un medicamento que le salvaría la vida y con sentidas palabras le pidió que le permitiera llegar a los anhelados 15 años de toda joven. La niña no pudo cumplir ese sueño.

La madeja de leyes del bloqueo y en particular la Helms Burton que codifica a todas las demás, intentan enmascararlas como “embargo”, cuando lo que ocurre es una persecución para descubrir cualquier camino económico, comercial y financiero que permita oxigenar a cuba: eso es bloqueo, que por demás clasifica como genocidio, según acuerdos internacionales.

Se trata de la persecución por el mundo de personas, empresas y bancos que intenten o apoyen cualquier tipo de relación con cuba, en plena violación de la libre empresa que dicen promover, e incluso demuestra la falsedad de que defienden de esa manera los intereses del pueblo cubano y el emprendimiento del sector privado en la isla.

La ley Helms-Burton, de la cual hablamos hoy aquí, es a mi juicio, la antítesis de las propias bases del capitalismo, en tanto se opone abiertamente en su texto a las libertades, democracia y derechos elementales que los padres fundadores de los estados unidos marcaron como base de su propio sistema.

El texto, el cual invito a estudiar, refleja la decadencia de un sistema y su impotencia imperial e incapacidad para destruir el proceso político-social de la pequeña isla vecina, y su ejemplo para los demás pueblos del continente.

Con respecto a cuba, la gran potencia del norte es rehén de los intereses de un pequeño grupo que, atrincherados en miami, hicieron fracasar durante decenios una política, cuya derrota fue reconocida aquí, en panamá, por el anterior presidente estadounidense Barack Obama.

Solo quien haya sufrido en carne propia un bloqueo similar, puede comprender el sentimiento de quienes, con la dignidad como escudo, resistimos en abierto desafío a las sanciones y le aseguramos a ustedes, desde esta tribuna, que generación tras generación los cubanos seguiremos de pie sin claudicar.

Muchas gracias

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