Por David Carrasco
Director de Bayano digital
Pese a la intensificación del bloqueo económico aplicado por Estados Unidos y a las amenazas de una agresión armada, Cuba defenderá la revolución y el camino de la paz, y protegerá a sus líderes históricos que dieron a la isla caribeña patria, libertad y soberanía.
Así lo confirmó a Bayano digital el embajador de Cuba en Panamá, Orestes Pérez, quien explicó la situación actual en el Caribe ante los velados intentos de agresión armada de Washington para tomar por la fuerza la isla, en medio de tensiones.
Remarcó que “los cubanos nos oponemos rotundamente a una acción militar, porque estamos a favor diálogo. Somos gente de paz. Estamos a favor de la coexistencia pacífica, el multilateralismo y la solución de los problemas con apego a la Carta de las Naciones Unidas”, lo que debería contribuir a entablar un diálogo directo, en igualdad de condiciones, entre Washington y La Habana.
El diplomático rechazó la insólita acusación penal presentada en mayo de este año por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Raúl Castro, por su presunta participación directa en la orden de derribar dos avionetas de la organización hostil Hermanos al Rescate, en 1996.
En abierto desafío a una solución pacífica, el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, afirmó que Washington hará “todo lo posible” para llevar a Raúl Castro ante tribunales estadunidenses, pero el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, no se quedó callado. Refutó los cargos, calificándolos de “farsa” y “acto moralmente infame” en contra de la soberanía de Cuba.
Al respecto, Pérez Pérez describió como ”manipulada y sesgada” la posición estadounidense, basada en hechos distorsionadas del derribo de aeronaves intrusas en el espacio aéreo cubano, luego de numerosas advertencias sobre necesidad de poner fin a actividades hostiles en el espacio aéreo cubano.
Aclaró que “Estados Unidos tiene el interés de crear una situación en Cuba que conlleve a una agresión militar”, por lo que recurre a pretextos y a campañas de desinformación global, que revelan un ”doble rasero” en el enfoque y manejo de las relaciones internacionales. Explicó que a ello se debe el uso de mercenarios y provocadores en países de la región para tratar de detonar conflictos y aislar a Cuba en el ámbito regional.
“Nos oponemos rotundamente a esa canallesca decisión del gobierno de Estados Unidos”, que además busca contentar a grupos cubanos anticastristas resistentes en Miami, quienes tienen vínculos con congresistas recalcitrantes o de “línea dura” en Estados Unidos, reflexionó Pérez Pérez.
El embajador reseño que “todos conocemos la actitud incorruptible del líder Raúl Castro en la Revolución cubana”. En ese sentido, recordó que Castro fue protagonista de hechos importantes para el mundo, como la visita realizada por del papa a Cuba y el encuentro del sumo pontífice con el patriarca de la iglesia ortodoxa rusa, kiril.
Sostuvo que fue precisamente el comandante Castro —heroico luchador en la Sierra Maestra cubana— quien promovió las negociaciones y el proceso de paz en Colombia y ofreció a Cuba cono país facilitador de un trascendental diálogo entre las partes en conflicto.
Cuba eleva su clamor de paz ante el mundo
Pérez Pérez adujo que con el banal argumento esgrimido por Estados Unidos contra Castro “se está creando una matriz de opinión para favorecer una invasión militar a Cuba”. Añadió que el gobierno norteamericano no descansa en su objetivo de destruir la revolución cubana por cualquier medio, sin despreciar la vía militar”, y sin explorar la vía del diálogo. No obstante, precisó que “mientras exista un cubano, habrá una defensa de la Revolución”.
Advirtió que “desde hace varios meses, estamos sometidos a una cognitiva y mediática de los grandes medios de información o la gran prensa, cuyos titulares anuncian la posibilidad de una agresión militar a Cuba y hablan de una acción grande y poderosa, y de “golpes quirúrgicos”.
De hecho, Cuba denunció en mayo, en la sesión plenaria de la Conferencia de Desarme, la amenaza directa de Washington, durante una intervención realizada por el embajador Rodolfo Benítez Verson, representante permanente de la isla en organismos internacionales en Ginebra.
El diplomático calificó la situación como de “extrema gravedad” y afirmó que una acción militar contra el país constituiría una violación de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional, además de ocasionar consecuencias humanas de gran magnitud.

Cuba transforma su economía para enfrentar el bloqueo
En medios oficiales se estima que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba ha causado pérdidas acumuladas que superan los 170.677 millones de dólares a precios corrientes a lo largo de más de seis décadas, lo que ha repercutido en una crisis energética, en la disminución de potencial productivo en la isla y en la carestía de insumos.
Al respecto, Pérez Pérez planteó que debido al criminal bloqueo vigente y a la reiterada amenaza bélica, Cuba ha reorganizado su economía y diversificado la matriz energética, sin centrar la esperanza nacional en una “ayuda” condicionada de 100 millones de dólares ofrecida por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. ”Los pocos recursos que tenemos, los estamos poniendo en los sectores vitales”, comentó.
Enfatizó que Cuba no se opone a las ayuda del pueblo estadounidense, pero adujo el verdadero pedido a Estados Unidos es que levante el criminal bloqueo, que es el principal obstáculo que afecta el crecimiento de la economía y la calidad de vida y la salud de la población cubana.
En alusión al tema, ponderó el respaldo solidario de China y Rusia, para poner en marcha un proyecto transformador con la guía del Estado. Subrayó que la juventud cubana ha asumido con gallardía y entereza los retos actuales y no se amilana ante los desafíos de un nuevo cerco a la isla que ha resistido los ataques y campañas en su contra.
Finalmente, el diplomático señaló que espera que en la conmemoración en 2026 del bicentenario del Congreso Anfictiónico, convocado por Simón Bolívar en Panamá, sea abordado con seriedad el tema de la integración latinoamericana que ha quedado inconclusa debido a factores hemisféricos que interrumpieron ese proceso unificador.




