Por Antonio Saldaña
Abogado y analista político
”El predominio indebido de los militares sobre la vida civil es lo que se entiende por militarismo…En su expresión más concentrada, consiste en el control del poder público por parte de los militares, lo que pudiéramos llamar militocracia, la cual puede o no implicar un abierto golpe de Estado”. (RAC).
El artífice de la desmilitarización de la Fuerza Pública, después de la invasión de Estados Unidos a Panamá, el 20 de diciembre de 1989, fue el miembro del triunvirato Endara-Ford-Arias, el demócrata burgués y civilista verdadero, doctor Ricardo Arias Calderón.
¿Qué tipo de Fuerza Pública y que clase de Seguridad Pública nos prometieron los padres del civilismo?
Ellos dijeron: ’El país necesita seguridad para la defensa de la democracia,,,seguridad con respeto de los derechos humanos, en la vigencia de un Estado de derecho y en defensa de la democracia”.
Es decir, ”no se concibe organismos estatales de seguridad pública de acuerdo a un modelo militar o más aún militarista, más bien a un modelo policivo”…Que tenía como objetivo desmilitarizar y conformar una seguridad pluralista y policiva”.
En efecto, en un ensayo de 28 páginas, publicado en ”Artículos y Ensayos”, con el título de «La desmilitarización de la seguridad pública en Panamá», Arias Calderón, hace una reseña de los fundamentos de la transformación de la Fuerza Pública militar en servicios de policía civil, con mandos civiles y subordinados al gobierno civil.
El tránsito de las defenestradas Fuerzas de Defensas a servicios de policías se caracterizó ”por una completa desmilitarización de la seguridad pública”. Mediante los Decretos de Gabinete 38 de 10 de febrero de 1990 y 42 de 17 de febrero de 1990, ”se formalizó la desmilitarización…Estos Decretos expresaban las cuatro políticas de Estado que se adoptaron…a) desmilitarización completa; b) la descentralización institucional; c) la subordinación a la autoridad civil; y d) profesionalización apolítica”.
En lugar de las desmanteladas Fuerzas de Defensa, «se crearon cuatro servicios, teniendo al presidente de la República como jefe supremo…con sus respectivas funciones específicas de seguridad pública o servicio público, pero en ningún caso de índole militar. Estos servicios son: la Policía Nacional, el Servicio Aéreo Nacional y el Servicio Marítimo Nacional, todos bajo la dependencia del Ministerio de Gobierno y Justicia; y el Servicio de Protección Institucional, para la seguridad presidencial, bajo el Ministerio de la Presidencia”.
Adicionalmente, una serie de dependencias que habían asumido las Fuerzas de Defensa del general Manuel Antonio Noriega, como el Sistema Penitenciario nacional, la Dirección Nacional de Tránsito y Transporte, la Dirección Nacional de Migración y Naturalización; fueron reasignados a sus respectivos ministerios. El Departamento Nacional de Investigación fue convertido en la Policía Técnica Judicial, bajo la dependencia del Ministerio Público.
¿Cuándo comenzó la vuelta a la vida militar?
En mayor o menor medida los gobiernos que sucedieron al triunvirato, esto es, la jefatura del doctor Ernesto Pérez Balladares y la presidencia de Mireya Moscoso, mantuvieron la línea civil en la dirección de los estamentos de seguridad.
El vuelco al militarismo, ”entendido como el predominio indebido de los militares sobre la vida civil”, fue dado por el mandatario Martín Torrijos, quien en abierta violación del artículo 310 de la Constitución Política de la República, mediante el inconstitucional Decreto de Ley N° 8 del 20 de agosto de 2008, creó el Servicio Nacional de Fronteras.
En conclusión, por las urgencias geopolíticas del imperialismo estadounidense, los gobiernos vasallos de Panamá, incluyendo el otrora civilista presidente electo, han continuado el proceso de militarización de los Servicios de Policía, que de policía sólo tienen el nombre, pues, son verdaderos ejércitos.
¡Así de sencilla es la cosa!




