El Congreso Anfictiónico de Panamá, a 193 años de su realización

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Libertador Simón Bolívar.

Por Franklin Ledezma Candanedo
Periodista

La idea original de crear una gran nación cuya extensión abarcara lo que es Hispanoamérica, fue del prócer venezolano Francisco de Miranda, quien propuso el nombre de Colombia para esa eventual nación. Simón Bolívar, por su parte, expresó en la Carta de Jamaica del 6 de septiembre de 1815:

“Es una idea grandiosa pretender formar de todo el Nuevo Mundo en una sola nación con un solo vinculo que ligue sus partes entre sí y con el todo. Ya que tiene su origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería, por consiguiente, tener un solo gobierno que confederase los diferentes estados que hayan de formarse; […] ¡Qué bello sería que el Istmo de Panamá fuese para nosotros lo que el de Corinto para los griegos! Ojalá que algún día tengamos la fortuna de instalar allí un augusto congreso de los representantes de las repúblicas, reinos e imperios a tratar y discutir sobre los altos intereses de la paz y de la guerra, con las naciones de las otras tres partes del mundo. Esta especie de corporación podrá tener lugar en alguna época dichosa de nuestra regeneración…”

El congreso fue convocado por Simón Bolívar, desde Lima, el 7 de diciembre de 1824, mediante carta suscrita por él y por su ministro de Gobierno y de Relaciones, el patriota peruano José Faustino Sánchez Carrión, quien compartía plenamente con Bolívar el ideario de la unidad hispanoamericana, dirigida a los gobiernos de las Repúblicas de Colombia, Méjico, Río de la Plata, Chile y Guatemala”.

En esa carta recuerda el primer antecedente de este proyecto: “Profundamente penetrado de estas ideas, invité, en 1822, como Presidente de la República de Colombia, a los gobiernos de Méjico, Perú, Chile y Buenos Aires, para que formásemos una confederación, y reuniésemos en el Istmo de Panamá, u otro punto elegible a pluralidad, una asamblea de plenipotenciarios de cada estado, que nos sirviese de consejo en los grandes conflictos, de punto de contacto en los peligros, comunes, de fiel intérprete en los tratados públicos cuando surjan dificultades, y de conciliador, en fin, de nuestras diferencias”.

Inicialmente, el proyecto de Bolívar no consideró invitar a Estados Unidos, pero el presidente de la Gran Colombia, general Francisco de Paula Santander, remitió una invitación formal al presidente estadounidense John Quincy Adams a inicios de 1825. Asimismo, los gobiernos de las Provincias Unidas de Centroamérica y de México apoyaron la participación de Estados Unidos en el Congreso. Por lo tanto, Bolívar sólo tuvo que aceptar el hecho consumado.

El Congreso se instaló en la Ciudad de Panamá el 22 de junio y concluyó el 15 de julio de 1826. Asistieron dos representantes por cada país concurrente: La Gran Colombia (formada por los actuales estados de Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá), Perú, México, y las Provincias Unidas del Centro de América (integrada por las actuales repúblicas de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica).

EL 15 de julio de 1826, se firmó en la ciudad de Panamá el Tratado de Unión, Liga y Federación perpetua entre las repúblicas de Colombia ‒que comprendía a Venezuela y Ecuador‒, Centroamérica ‒compuesta por Guatemala, El Salvador, Costa Rica y Nicaragua, Perú y los Estados Unidos Mexicanos‒.

Cabe destacar que de haber tenido estricto cumplimiento ese primer congreso, muy diferente habría sido la historia de América Latina. Así, por ejemplo, México no habría perdido la mitad de su territorio, se habrían evitado los múltiples ataques de la bestia (666) hegemónica en nuestro hemisferio, Puerto Rico sería independiente, Centro y Sur América no habrían padecido la permanente intervención genocida del saciable imperio guerrerista y no existirían decenas de ofensivas bases militares ilegales en la geografía del Sur, como la de Guantánamo (Cuba) y las de Colombia, entre otras.

Los resultados prácticos del Congreso de Panamá fueron casi nulos, pues la mayoría de los Estados presentes no se encontraban en condiciones políticas ni económicas de cumplir con sus acuerdos. Por otra parte, las divisiones y rivalidades entre las naciones americanas generaron numerosos conflictos fronterizos que terminaron en guerra.

Simón Bolívar consideró al Congreso Anfictiónico una experiencia fallida, conclusión a la que arribó el Libertador poco después que finalizaran las sesiones, señalando: “El Congreso de Panamá sólo será una sombra”.

El intelectual Ricardo Montaño, en CRÓNICA DE UN FRACASO, indicó el primero de septiembre de 1995:

“La causa del fracaso fue, ante todo, la conspiración contra el proyecto bolivariano, inspirada primero por la célebre doctrina del presidente James Monroe y conducida luego por las intrigas del presidente estadounidense John Quincy Adams y su secretario de Estado, Henry Clay, el mismo a quien los colombianos le dieron el título de grande y buen amigo. En adelante su plan expansionista podía seguir adelante sin tropiezos”.

“Pero Estados Unidos no era el único país interesado en bloquear la unidad latinoamericana. La ambigua diplomacia inglesa también logró sus propósitos, pues mantuvo libre su camino para intentar la colonización comercial del hemisferio. Los gobiernos de Francia y de Holanda enviaron espías para sabotear desde el interior, aunque a decir verdad no eran muy buenos. Lucas Alamán, el célebre canciller mexicano, los detectó y avisó a sus colegas”.

“Bolívar tuvo algún conocimiento de la estrategia emprendida en su contra por estas dos naciones, pero especialmente por el rey Luis XVIII y, según se desprende de sus cartas a Francisco de Paula Santander de aquel período, no les concedía gran importancia. La labor de esos personajes, sin embargo, resultó eficaz por la tendencia de los latinoamericanos de aquel tiempo a la conseja y a la traición”, funesta tendencia que permanece en este presente trágico, con el auspicio y respaldo del imperio neo fascista hegemónico, aseguramos.

Hoy es más actual que nunca, la afirmación hecha por el Libertador, en cuanto a que “los Estados Unidos parecen destinados por la providencia para plagar la América de miseria en nombre de la libertad”. Más tarde, el Héroe Nacional de la Patria hermana de Cuba, José Martí, llamó a esa otra América el “norte revuelto y brutal”.

Cabe precisar que el 3 de enero de 2019, se cumplieron 139 años de la primera visita del Héroe Nacional cubano José Martí a Estados Unidos, la cual marcó para siempre su pensamiento revolucionario y antiimperialista.

Después, permanecería ininterrumpidamente en dicha nación, entre 1881 y 1892, con el supremo objetivo de organizar y hacer estallar en Cuba la guerra liberadora por su total independencia.

Supo diferenciar en todo momento al pueblo norteamericano de las acciones de sus gobernantes contra la mayor de las Antillas y también, a “Nuestra América” o “Madre América”, de la otra América, a la que más temprano que tarde llamó el “norte revuelto y brutal”. http://www.radiocubana.cu/articulos-especializados-sobre-la-radio/12601-jose-marti-y-los-estados-unidos-i-2

La participación de EUA, no prevista por Bolívar, en el Congreso Anfictiónico, fue factor principal de su fracaso, rol nefasto que desempeña en la segunda mitad del siglo XXI, a través de sanciones ilegales extra territoriales, criminal intervencionismo múltiple, falsedades de las corporaciones mediáticas a su servicio, guerras de última generación, contra dirigentes progresistas de la Patria Grande y de todo el planeta.

La bestia (666) hegemónica, con el apoyo servil de gobiernos lacayos (Argentina, Chile, Brasil, Ecuador, Colombia, Panamá y muchos más), sigue imponiendo su nefasta doctrina Monroe y demás mecanismos de chantaje e intervencionismo criminal, entre otros, la Ley Helms-Burton e ilegales sanciones contra todo gobierno de este y otros continentes progresistas-solidarios (China, Rusia, Corea del Norte y tantos más), que fomentan e incentivan la existencia de un mundo multipolar, contrario a su política neofascista unipolar, neo liberal depredadora

de los recursos estratégicos de países hermanos: Venezuela, Libia, Irak y Siria, entre otros.

Los factores descritos y muchos más, en los que el arrogante imperio genocida tuvo –y tiene‒ rol protagónico, explican –no justifican‒ que sigan inconclusos los objetivos fundamentales del Congreso Anfictiónico, con la alta meta de la unidad monolítica de la Patria Grande, donde hoy otros actores, de peor calaña que aquellos que propiciaron el fracaso de ese magno cónclave anfictiónico, siguen patrocinando la eliminación de avances en la dirección correcta y anulando toda posibilidad de unificar a la América Meridional.

Esa grandiosa meta propuesta por el caraqueño genial, de haberse concretado, hubiese significado un gigantesco paso hacia la materialización del ideal no utópico, es decir, el surgimiento de otro mundo posible realmente libre, en paz, justo, equitativo, solidario, con desarrollo sostenible y una cultura amigable con la humanidad, el ambiente y con todas las especies, sin la nefasta presencia e intervencionismo de la insaciable bestia (666) imperialista. Fraternal saludo y adelante, siempre adelante (indoame08) (10/06/19).

(*) El autor es miembro fundador v directivo de la Asociación Americana de Periodistas Bolivarianos, Capítulo de Panamá, de la Red Bolivariana “Victoriano Lorenzo”, Héroe de la Revolución Libertaria, en Defensa de la Humanidad, del Comité Panameño “Mar para Bolivia”, del Círculo Literario “León A. Soto”, Periodista y Escritor, columnista de Opinión, agro ambiental y turístico, por el Desarrollo Sostenible de Panamá.

3 COMENTARIOS

  1. Muy buenos los articulos. Me sentiría muy feliz si estos conocimientos históricos se les diera a las nuevas generaciones para que los analizaran en los salones de clases para que hubiese mayor pensamiento reflexivo de parte de ellos.

    • Hola Telva Núñez:

      Es un verdadero honor que los artículos de Bayano digital puedan ser reproducidos y compartidos para ayudar a jóvenes de países de la región a conocer la historia y las luchas trascendentales. Espero que pueda seguir con interés las próximas publicaciones.

      Saludos cordiales,

      David Carrasco

  2. Saludos fraternales desde México. Interesante artículo que nos vincula a la Historia de Nuestra América. Dos grandes precursores de la Independencia y la Integración: Simón Bolívar y Francisco de Miranda propusieron que fuéramos una Patria Grande. Tristemente los egoísmos y la mano criminal del Imperialismo Estadounidense y el Capitalismo Salvaje, lo han impedido. Tarde o temprano nos tendremos que unir para salvar la Vida y lograr convertir a Nuestra América en el Escenario donde se construya Paz y Justicia Social. ¡Hasta la Victoria Siempre!, Fernando Acosta Riveros, lector entusiasta de Bayano Digital. Por cierto: No han vuelto a enviarme los titulares y el contenido de este interesante sitio. Un abrazo hasta Panamá, la Patria querida de Omar Torrijos Herrera.

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