Por David Carrasco
Director de Bayano digital
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, arremetió hoy contra Nicaragua, Cuba, Bolivia y Venezuela durante el acto de inauguración de la 56° Asamblea General de la Organización de Estados Americano (OEA), dedicada la conmemoración del Bicentenario del Congreso Anfictiónico.
En un discurso pronunciado inmediatamente después de la lectura de un texto en inglés, por el secretario general de la OEA, Albert Randin, el mandatario panameño calificó de “grave” la situación política en Nicaragua.
En ese sentido, mencionó el presunto deterioro del respeto a los derechos humanos, la persecución de opositores, el cierre sistemático de espacios cívicos, la expulsión de organizaciones humanitarias, el encarcelamiento de líderes religiosos y el exilio forzado de miles de ciudadanos en ese país centroamericano.
“Del mismo modo, Panamá expresa su esperanza de que el pueblo cubano encuentre pronto el camino hacia una democracia plena. Los valores que animaron a los fundadores de nuestras repúblicas no pertenecen a ninguna época ni a ninguna corriente política. Son la promesa que este hemisferio se hizo a sí mismo hace 200 años y que aún le debemos a Cuba”, puntualizó en su intervención.
Subrayó que en el ámbito hemisférico, Panamá se solidariza con Bolivia, cuyo gobierno se enfrenta desde hace semanas a gigantescas movilizaciones populares que repudian la política privatizadora promovida por diversos organismo financieros internacionales.
Adujo que ”el gobierno democrático de Bolivia enfrenta hoy una campaña deliberada de desestabilización impulsada por sectores radicales y por el crimen organizado, que buscan revertir el orden constitucional por medios violentos e ilegítimos” desaprobados por la OEA.
Al respecto, dijo que avaló un propuestas regional para integrar una comisión de cancilleres y ministros de Defensa del continente americano para que sus integrantes viajen al territorio boliviano y respalden al presidente Rodrigo Paz, en procura de una solución a la crisis del país andino.
En su discurso, Mulino abogó por el multilateralismo y aludió a la compleja la realidad política en Venezuela. “Abogo por una muy pronta situación democrática en el país amigo y cercano de Panamá (Venezuela) y que se respete pronto, al 100 por ciento, no por pedacitos, la democracia representativa”, para que las autoridades venezolanas revelen al mundo “una fecha cierta de elecciones libres, vigiladas y democráticas”, reseñó el presidente ante dignatarios de varios países.
Subrayó que hace décadas Venezuela exportaba democracias. Sin embargo, aseveró que “hoy exporta dictaduras” en el escenario hemisférico.




