El Dedo

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Por Niko Jones

  • El inquilino negro de la Casa Blanca, a quien regalaron un Premio Nobel de la Paz, dejará la silla presidencial con un mugroso historial: la administración con más negros muertos y apaleados, y más intervenciones extranjeras.

 

  • Esa misma administración canalla intentó silenciar a La Estrella de Panamá y El Siglo, en una especie de venganza sacada de las páginas de La Cabaña del Tío Tom, para satisfacer a blancos conectados al capital panameño.

 

  • Estados Unidos sigue empeñado en hostigar a Cuba, construir muros fronterizos y endurecer el bloqueo, ante el silencio cómplice de gobiernos blandengues. Donald Trump prevé encontrar en 2017 a más “lamebotas” en la región.

 

  • Lo “malo” y los “feo”, es que en el Palacio Bolívar dieron la espalda a los nacionales agredidos por las sanciones extraterritoriales de Washington. La estrategia es agachar la cabeza, andar de rodillas y rogar al estilo gringo.

 

  • Por cierto, el embajador de Estados Unidos, John Feeley, llegó a Panamá como Rasputín, dando golpes bajos. Obama lo envío con un garrote, un libro de Dale Carnegie, otro de Franklin Covey y el manual de Ranger de Texas. ¡Qué horror!

 

  • Al diplomático le conviene seguir el consejo que el difunto Gabriel García Márquez dio a Bill Clinton: “Usted lo que tiene que hacer es leer el Quijote”. Lea, porque no sabe si terminará actuando en el teatro Kabuki de Japón o en el Tíbet.

 

  • La lucha contra la corrupción en Panamá está en pañales, pero llama la atención que varios bancos hayan sido sancionados y descritos por el superintendente, Ricardo Fernández, de “vacas sagradas”. ¿Sabrá algo delicado que afecta al sistema?

 

  • Síntomas de corrupción también han surgido en la Caja de Seguro Social (CSS) y en el Ministerio de Salud. Dejar morir a pacientes por falta de medicinas o asistencia es un crimen y sus rectores deben enfrentar la Justicia por homicidio.

 

  • El capital multinacional viene a acaparar puertos, terrenos en la Ciudad de Colon, negocios marítimos y a conseguir el estatus para no pagar impuestos. Bien pendejos serían los panameños si dejan que en Panamá se alce un nuevo enclave.

 

  • La Asamblea Nacional parece un Parque Jurásico, con todos los depredadores martinellistas y varelistas juntos. Hay que vigilar a los saurios, y a las moscas, de cara a las elecciones en 2019, porque le quieren comer el mandado al PRD.

 

  • Algunos se preguntan por qué el Suntracs guarda silencio frente a los casos de Odebrecht y Waked. Ojalá Genaro y Saúl, dos combatientes sin pelos en la lengua, estén bien de salud. El país quiere escucharlos alto y claro, muy pronto.

 

  • En el largo y ardiente verano de 2017, no faltará quienes aprovechen la sequía para pedir que el control hídrico pase a manos privadas. En materia ambiental, hay una gran mora, pero no se atrevan a despojar al pueblo del agua.

 

  • Por último, la triste Hillary Clinton dijo que no participará más en campañas políticas, tras perder ante el hombre del peluquín amarillo. Ojalá se atreva a tomar el té con Mónica Lewinski, quien dejó su impronta en la adorable Casa Blanca.

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