Ártico: el misterio de los pueblos desaparecidos

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A través de estudios de ADN, los científicos esperar encontrar explicaciones sobre los antiguos habitantes de América.

Ártico: el misterio de los pueblos desaparecidos

(Texto de Radio Canadá Internacional) / Wikipedia

Hace 700 años, toda una cultura entera parece haber desaparecido del Ártico: los Dorsets, el último de los antiguos pueblos de la región.

Antes de los actuales residentes del Ártico, incluidos los Inuit y Cree, hubo hace 5.000 años otras culturas, reagrupadas bajo el término general de “PaleoEsquimales”. Se conoce un poco sobre los Dorset a través de sus artefactos en el Lejano Norte de Canadá y Groenlandia. ¿Fueron empujados gradualmente a la extinción por el avance de los antepasados de los ​​Inuit, o se asimilaron a ellos? Un análisis genético de 169 muestras de pelos y dientes (tomadas en Groenlandia, Canadá y Siberia), publicado el 28 de agosto en la revista Science por un equipo internacional, inclina la balanza hacia una extinción, y en absoluto progresiva: el retrato que surge es más bien el de una población que migró desde Siberia a América del Norte en una sola vez, que habría vivido aislada durante 4.000 años antes de desaparecer en un período de tiempo tan corto como un siglo. No habría descendientes entre los pueblos árticos actuales.

Si esto se confirma, sería una sorpresa, dice al New York Times el biólogo evolutivo Eske Willerslev de la Universidad de Copenhague, Dinamarca. “Porque cada vez que la gente se reúne, encontramos evidencia de intercambio sexual entre ellos”. Los descubrimientos genéticos en los últimos años sobre los Neandertales son el ejemplo más conocido.

¿Qué pasó con ellos? Sin una máquina para viajar en el tiempo, podemos recurrir a la genética: si los antepasados ​​de los PaleoEsquimales llegaron realmente a América hace cerca de 5000 años, de una sola migración, esto sugiere una variedad genética más débil. Y la biología dice que la baja diversidad genética significa mayor vulnerabilidad: ante una epidemia, por ejemplo, o un cambio repentino en el clima.

Pero estas son por ahora sólo suposiciones. Los investigadores esperan encontrar esqueletos más antiguos, tanto en América como en Siberia, que les permitirá tener una idea más justa de la evolución de estos genomas a través de los milenios. Mientras tanto, la investigación en Science alimenta la imaginación: incluso después de haber sobrevivido casi 5.000 años en las condiciones más duras del planeta, no garantiza su supervivencia a largo plazo.

Información adicional:

Wikipedia recopila algunas anotaciones sobre la cultura Dorset, que compartimos con los lectores de Bayano digital:

La cultura Dorset precedió a la cultura inuit en el Ártico norteamericano. Las leyendas inuit mencionan a los tuniit (singular tuniq) o sivullirmiut (“Primeros habitantes”), quienes fueron desplazados por los inuit. Según la leyenda, eran “gigantes”, gente más alta y más fuerte que los inuit, pero atemorizados con facilidad por el avance inuit. Los Dorset fueron llamados Skræling por los nórdicos que visitaron el área.

Se les acredita una intachable comprensión de su medio ambiente local (el cual podrían haber compartido con los recién llegados inuit) pero con tecnología inferior. Los Dorset no disponían de trineos tirados por perros, de embarcaciones sofisticadas o de arpones evolucionados, con dos puntas en lugar de una, y por todo ello se habrían adaptado pobremente al severo clima de finales del primer milenio. Los Dorset tampoco conocían la tecnología del arco y las flechas. Los Dorset podrían haberse desarrollado a partir de las culturas previas, Saqqaq o (más incierto) Independencia I. Estas primitivas culturas tenían arcos y flechas, pero probablemente a causa del cambio de la caza terrestre a la acuática, se perdería la habilidad para su uso. La pieza final de tecnología que se ha perdido de los Dorset son los taladros. Curiosamente, no aparecen agujeros en nada relativo a ellos. En vez de ello, los Dorset hacían orificios lenticulares poco precisos. Por ejemplo, las agujas de hueso son comunes en los yacimientos Dorset, pero tienen orificios largos y estrechos fabricados con poca precisión. Tanto los Pre-Dorset como los Thule (Inuit) tenían taladros.

Las características tecnológicas de la cultura Dorset incluyen pequeñas y triangulares hojas, las cuales eran utilizadas en las cabezas de los arpones. Estos arpones eran utilizados principalmente para cazar focas, pero existen evidencias de la explotación de recursos derivados de mamíferos marinos de mayor envergadura. El talco era utilizado en la construcción de lámparas, las cuales calentaban las viviendas Dorset durante los meses de invierno. El combustible para dichos fuegos era la grasa de las focas. Un tercer distintivo de su cultura era los cinceles. Estos cinceles eran piezas trabajadas de piedra, de las cuales podían sacarse pequeños piezas desconchadas que se usaban para tallar. Estas herramientas eran usadas por grupos Pre-Dorset, y tenían la forma distintiva de manopla. Los Dorset fueron muy homogéneos en el ártico canadiense, pero hubo variaciones importantes en Groenlandia y las regiones de Terranova y Labrador.

La cultura Dorset se podía dividir en varios periodos: Primitivo, Medio, Tardío y Terminal. La fase Terminal pudo tener lugar cuando los Thule entraban en el ártico canadiense al emigrar desde Alaska. Esta fase final también tuvo lugar cuando el clima se estaba calentando. Con clima más cálido, el mar de hielo era más impredecible y esto aisló el Alto Ártico. Los Dorset seguirían al hielo y concentraron sus asentamientos en el Alto Ártico durante los períodos Tardío y Terminal.

No parece existir conexión genética entre los Dorset y los Thule. Existe, sin embargo, evidencia arqueológica que apoya la interacción Thule-Dorset. Por ejemplo, los Thule se dedicaban a la caza de la foca mediante agujeros en el hielo, lo cual no era conocido en Alaska. Sólo los Dorset usaban esta técnica de caza, que probablemente requiere el aprendizaje previo. Además, la velocidad y la dirección de la migración Thule pueden implicar conexiones Dorset-Thule. Los Thule hicieron una migración casi directa a través de tierras desconocidas, directamente a Groenlandia, en el espacio de una o dos generaciones. Para los Thule este evento puede haber requerido una dirección y asistencia, las cuales podrían haber facilitado los Dorset. Una de las preguntas principales, sin embargo, es si los Thule y Dorset interactuaron, ¿cómo resultó ello? ¿Los Thule trajeron enfermedades con ellos?, ¿disputaron y lucharon?, ¿socializaron y se casaron entre ellos?, o ¿sus encuentros fueron muy limitados? No obstante, parece ser, según la arqueología, que los Dorset estaban declinando cuando llegaron los Thule, cercanos a desaparecer de sus posesiones.

El antropólogo Diamond Jenness, en 1925, recibió algunos extraños artefactos de Cape Dorset, Nunavut, los cuales parecían derivar de un antiguo estilo de vida diferente al de los Inuit. Jenness nombró a la cultura por el lugar del hallazgo de los objetos. Sus descubrimientos mostraron un patrón cultural consistente y diferente, que incluía arte sofisticado que describía, por ejemplo, largos peinados para las mujeres y parkas sin capucha, con largos cuellos para ambos sexos. Un experto en el campo de los estudios Tuniit/Dorset es Robert McGhee, quien ha escrito numerosos libros acerca de esta cultura y sobre la transición a la tradición Thule (Inuit).

El poeta canadiense Al Purdy escribió un poema titulado “Lament for the Dorsets” el cual empieza: “Huesos animales y musgosos anillos de tiendas… todos los restos de los gigantes Dorset, quienes hicieron volver a los Vikingos a sus barcos…” Este poema lamenta la pérdida de su cultura y los describe a ellos y a su final.

Ilustración de los antiguos habitantes de Norteamérica. (Crédito: CBC).

 

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