Institutores sacan brillo a plantel donde nació la rebeldía estudiantil

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Licenciada Bárbara Bloise, en un llamado a proteger los planteles históricos de Panamá. (Foto Bayano).

Por David Carrasco

Alumnos, ex alumnos y representantes de la comunidad educativa del Instituto Nacional de Panamá, cuna de rebeldías populares, acudieron con presteza al llamado de “sacar brillo” a la historia del plantel capitalino, que conmemora 107 años de fundación en un estado de deterioro físico, afirmó la presidenta de la Fundación Pro Instituto Nacional, la periodista Bárbara Bloise.

En una jornada sabatina de limpieza, arreglo y pintura de paredes, Bloise confirmó a Bayano digital que muchos panameños y panameñas harán lo necesario para mantener en pie al llamado “Nido de Águilas”, declarado oficialmente Monumento Histórico Nacional en 1971, pero que hoy se enfrenta al “abandono y desidia” de sectores gubernamentales indiferentes.

Voluntarios y voluntarias en labores de aseo en el plantel. (Foto Bayano).

“Con esta iniciativa, queremos sumar a la comunidad nacional para que, de alguna manera, sea rescatado el sentido de pertenencia y amor al colegio. El Instituto Nacional es un icono de la nacionalidad panameña y hay que recordar que la juventud de este plantel ha hecho junto al pueblo panameño grandes sacrificios en defensa de la soberanía de Panamá”, acotó.

Bloise subrayó que es necesario unir esfuerzos para que perdure uno de los baluartes democráticos del país, que forma parte de la memoria colectiva de la población panameña y contribuyó a la reafirmación de valores patrióticos y soberanos. “Es prohibido olvidar”, aseguró la activista al justificar el intento de recuperar al simbólico plantel, a través de diversas iniciativas ciudadanas.

Erigido en las faldas del Cerro Ancón, a un costado de la Avenida de los Mártires, el Instituto Nacional sigue formando en las aulas a la juventud panameña. Los últimos trabajos de restauración en sus antiguos edificios fueron realizados en 2003 y 2005, luego de múltiples llamados de atención de docentes y estudiantes para mejorar su estado físico, como prevé la legislación vigente. Su diseño portentoso, adornado con figuras de bronce mitológicas, dan al centro educativo un aire de respeto y solemnidad.

Alumnos preparan la pintura que será aplicada en las paredes de los salones de clases. (Foto Bayano).

Bloise puntualizó que “no es sólo una limpieza lo que convoca a la población institutora. La iniciativa está dirigida, además, a vencer la desidia y la falta de valores de la juventud digna que ha sido protagonista de las conquistas que hoy disfrutamos”. Añadió que el movimiento “alma mater” busca “retribuir al Nido de Águilas todas las enseñanzas, ejemplos y sabiduría recibidos de nuestros profesores y la historia viva compartida”.

A su vez, el arquitecto Juan Ellis, representante de la generación de 1971 y coordinador de la jornada de limpieza, comentó que “es grato ver reunidas a varias generaciones de institutores que comparten un sentimiento de pertenencia y pudieron unirse, en forma voluntaria, para dar resplandor y una mejor imagen al Nido de Águilas, que es un

Alumnos utilizan rodillos para pintar las paredes del colegio. (Foto Bayano).

patrimonio de Panamá”.

Ellis recordó que estudiantes del Instituto Nacional investidos de patriotismo encabezaron en 1958 y 1964 la lucha para la recuperación de la soberanía en la ex Zona del Canal, donde hoy ondea con orgullo la bandera tricolor panameña.

Una egresada del “Nido de Águila” utiliza una máquina para disparar chorros de agua y retirar el moho en la entrada del plantel. (Foto Bayano).

 

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