La ruta de la plata o cómo el antiguo dólar mexicano cambió el mundo

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Moneda de plata. (Foto de dominio público).

Mucho tiempo antes de que el dólar estadounidense adquiriera su característico color verde, fue pulido en plata mexicana, cuenta el sociólogo y profesor de la Universidad de Sídney Salvatore Babones en su artículo para The National Interest.

Sputnik

Con base en la investigación de Juan José Morales y Peter Gordon ‘The Silver Way: China, Spanish America and the Birth of Globalization’ (‘El camino de la plata: China, América española y el nacimiento de la globalización’), el catedrático hace un recuento de la historia del dólar mexicano —o dólar español— y su importancia en la economía mundial antes de la hegemonía de la moneda estadounidense.

Hong Kong fue colonia británica desde su fundación, en 1841, hasta su devolución a China, en 1997. Sin embargo, el dólar de esta región administrativa especial china no deriva de la libra esterlina británica. En realidad, el dólar de Hong Kong y el estadounidense provienen de la misma fuente: el dólar mexicano. Lo mismo sucedió con el yuan, el yen y la mayoría de las monedas de América Latina.

  • “Hubo una globalización antes de la globalización y América desempeñó un papel clave en ello, es decir, la América española. Mucho más antes de que el dólar fuera pintado de color verde esmeralda en Washington, fue pulido en plata mexicana”, relata el sociólogo, citando el libro de Gordon y Morales.

El dólar mexicano se usó ampliamente desde el año 1500 hasta la primera mitad del siglo XIX. Si no es la primera moneda mundial, al menos es la primera del Pacífico. Fue acuñada en México en 1536 con plata extraída de Europa Central y del noroeste de México, si bien la mayoría de ella procedía de las minas del Potosí, territorio de la actual Bolivia. El dólar mexicano, “fue el lubricante que engrasó las ruedas del comercio mundial”.

En el siglo XIX, cuando el dólar mexicano abandonó el escenario, su vacío lo ocupó el dólar estadounidense y no la libra esterlina.

“La clave de todo era China (en aquel entonces y ahora). Entre 1540 y 1640 China fue una enorme cuenca a donde llegaba la plata de todo el mundo. (…) Los europeos, otomanos, indios y especialmente americanos, todos querían lo que China podía ofrecer: porcelana y seda. Pero los comerciantes chinos querían del resto del mundo solo una cosa: dinero, lo que en el siglo XVI significaba plata”, indica Babones.

Aquel período de la historia se destacó por los grandes descubrimientos geográficos, los viajes de exploración y, como consecuencia, el desarrollo del comercio.

“La expansión del comercio mundial en el siglo XVI fue llamada la ‘primera globalización’; hay una amplia evidencia de que la ‘ruta de la plata’ merece completamente ese nombre. Por primera vez en la historia, los precios se igualaron en los mercados de Europa, Asia y las Américas. Las guerras en Europa fueron financiadas con las ganancias del comercio con Asia. Los europeos establecieron centros comerciales asiáticos y decenas de miles de chinos emigraron a México a través del Pacífico”, señala.

Como se puede ver, la América española ha tenido un gran impacto no solo en la cultura mundial, sino también en el proceso de globalización.

Información complementaria:

Mientras el dólar se fortalece a nivel mundial, en América Latina se observa el escenario contrario. Esta tendencia se explica por la incertidumbre marcada por la política monetaria estadounidense, así como por el nuevo contexto comercial.

A pesar de que en 2016 se esperaba que el dólar se fortaleciera con respecto a las monedas latinoamericanas, el escenario cambió. Tras una depreciación fuerte en ese entonces, el comportamiento se revirtió debido a “un montón de componentes de política económica a nivel internacional que están afectando enormemente las expectativas y tienen confundidas las brújulas de los mercados, en particular los emergentes”, dijo al programa “Contante y Sonante” de Sputnik Federico Comesaña, editor de Economía y Finanzas del diario El Observador de Montevideo.

La Reserva Federal de EEUU postergó la suba de las tasas de interés de sus títulos de deuda, como se esperaba que hiciera durante el 2016, y “eso llevó a que las monedas no cumplieran las expectativas de los mercados” aunque actualmente el panorama “es otro”, indicó el periodista económico.

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  • “Los planes de [Donald] Trump en el arranque de su gestión permiten esperar un énfasis en la aceleración económica. Eso va a hacer que el apoyo que estaba dando a la economía la política monetaria de tasas bajas ya no sea necesario”, comentó el experto.

La política comercial proteccionista “con énfasis en la atracción de inversiones” de la nueva administración estadounidense “podría llevar a un crecimiento del orden de entre un tres y un 3,5%” y “eso podría llevar a que la Reserva Federal acelere el ritmo en el que empieza a subir la tasa de interés”.

Aunque por un lado EEUU “introduce señales en el mercado a favor de un dólar más fuerte”, también genera muchas “dudas e incertidumbre, principalmente en política comercial”. La manera en la que Trump toma decisiones y las comunica “hace mucho ruido en los mercados”.

“Eso genera incertidumbre y ante esto los operadores se paralizan. Es de esperar que con el paso del tiempo se termine de concretar esta corrida hacia las monedas más fuertes, en particular el dólar, pero eso está en duda constantemente por las otras señales del gobierno de Trump que confunden a los mercados y que llevan a esta volatilidad que vemos”, analizó Comesaña.

No obstante, el “rezago” de las monedas latinoamericanas frente a la apreciación del dólar “parece no ser sostenible” debido a los “fundamentos” detrás de las divisas de la región. Por eso, puede esperarse que haya “una cierta tendencia a la depreciación” aunque más atenuada que la que tuvo lugar en el 2015, cuando el dólar “subió mucho frente a las monedas emergentes”. Entran también en juego las decisiones políticas, no solo de EEUU, sino de Europa y de China en particular.

Los vaivenes del dólar afectarán de distintas maneras a los países de la región dependiendo la de la dependencia que tengan con esta moneda. Sin embargo, ante un escenario internacional de fortalecimiento del dólar los países deberán acompañar el escenario para evitar un rezago.

“Eso es fundamental, porque si en el resto de los países el dólar sube pero en mi país no, mis bienes se encarecen respecto al resto del mundo. Entonces es más difícil exportar y es más fácil que los bienes del exterior entren a mi país y compitan con mi producción nacional. Es un problema que está viéndose hoy en algunos países”, concluyó el periodista económico.

 

 

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