Sheila Lichacz y su legado a la patria panameña

6
837

Sheila Lichacz y su legado a la patria panameña

  • La artista presentó su más grande exposición individual en el Smithsonian, en el Centro para la Iniciativas Latinas, en Washington, y sus obras cautivan a los críticos.

Por David Carrasco

La artista plástica Sheila Lichacz ha convertido su lucha de muchos años contra el cáncer en una propuesta pictórica, inspirada en los elementos de la panameñidad. Confiesa que el mayor anhelo es entregar su legado pictórico y cultural a la patria panameña, a la que ha representado como embajadora cultural en todo el orbe.

Lichacz conversó con Bayano digital sobre su extenso trabajo, que incluye cinco exposiciones en museos en Washington y cuadros en Tierra Santa, entre ellos la obra “Blood Money – 30 Pieces of Silver”, colocada en el Santo Sepulcro de Jesucristo.

Dos de sus obras colgadas en el Instituto Nacional están dedicadas a su entrañable y desaparecido amigo Diógenes Cedeño Cenci, ex rector de la Universidad, quien se sobresalió por sus ejecutorias a favor de la Cultura y el fuerte impulso al arte popular.

Al referirse al trabajo de la artista, Cedeño Cenci comentó: “esos elementos de nuestra cultura que nosotros desechamos, por creer que son inservibles, ella (Sheila) les da vida, que es lo que ha pasado con esos tiestos”. Con ello, el ex rector salió al paso de las críticas infundadas contra la pintora por el uso de materiales recogidos en basurales prehispánicos para transformarlos en arte.

“La patria es nuestro terruño y nunca se olviden de que es el centro del mundo y corazón del universo”, aseguró la artista nacida en la comunidad de Monagrillo, en la región de Azuero, en 1942. A ella se le atribuye haber salvado “Los Concheros”, una herencia de la cultura prehispánica en zonas costeras de Panamá.

Desde muy joven, cuando nadaba en las aguas del río Sana María, Lichacz fue cautivada por trozos de cerámica esparcidos en esa área. Eran fragmentos de vasijas usadas por pueblos indígenas y se inspiró en ellos para integrar en sus cuadros los elementos que permitiesen crear una conexión con el pasado, el presente y el futuro.

Uno de sus trabajos más notables inauguró la Cumbre de las Américas en 1994, celebrada en la ciudad estadounidense de Miami. Fue un reconocimiento a la artista, quien en 1980 había sido declarada por el gobierno panameño “La Pintora de la Patria”.

Sus enormes cuadros con imágenes de tinajones dispuestos en forma armónica han cautivado al público en Israel y Palestina, donde cuenta con seguidores y admiradores. Su esposo, el estadounidense John Lichacz, la acompañado en sus viajes a Israel, pero lamenta que la Embajada de Estados Unidos en Panamá haya perdido interés en invitar a la artista a las ceremonias de Estado.

A causa de 15 cirugías, para extirpar tumores en su cabeza, la pintora poco sale de su casa, convertida en una pinacoteca. Pese a ello, mantiene una gran vitalidad y se distingue por la permanente dedicación de su arte al pueblo panameño. Es fiel a sus creencias católicas, venera a la Virgen María y lleva consigo un rosario que aparece muchas veces plasmado en sus cuadros.

En la intimidad, le ha rogado a Dios que la muerte la sorprenda pintando. “Estoy cerca de Dios cuando pinto”, ha dicho en varias ocasiones la artista. Ella vive con sencillez, rodeada de oleos, pinceles y coloridos elementos tropicales de Panamá, y sonríe cuando recuerda su larga trayectoria en el mundo de arte.

Uno de los cuadros con tinajones que identifican a la artista. (Foto Bayano).
Uno de los cuadros con tinajones que identifican a la artista. (Foto Bayano).

6 COMENTARIOS

  1. I simply want to tell you that I’m all new to blogging and site-building and honestly enjoyed this web site. Very likely I’m planning to bookmark your website . You amazingly come with fabulous articles. Regards for sharing your blog.

Deja un comentario