Proyecto suizo para mejorar sanidad ambiental en Bolivia

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Brigadas de estudiantes conformadas para ayudar en la recogida de residuos sólidos. (Foto: Cortesía de Helvetas).

Por Félix Espinoza, La Paz
Swisinfo.ch

La cooperación suiza desarrolla un proyecto de gestión ambiental en Bolivia, donde 339 municipios conviven aún con vertederos de basuras al aire libre y retenciones de aguas servidas que ocasionan daños en el medio ambiente y en la salud, sobre todo, diarreas o insuficiencia respiratoria.

A cargo de HELVETAS Swiss Intercooperation y organizaciones de las ciudades pequeñas e intermedias participantes (10 000 a 100 000 habitantes), el proyecto consta de tres fases realizables en un periodo de ocho años (2014-2022).

“Hemos analizado varios criterios para seleccionar donde vamos a trabajar”, precisa Martín Castillo, responsable del proyecto. El primero de ellos es disponer de alguna infraestructura, porque no sería posible hacerlo, “por ejemplo en un municipio sin alcantarillado y sin servicios de pozos sépticos”.

El segundo aspecto es la vulnerabilidad de la población que habita en esas ciudades, las personas expuestas a los efectos nocivos de la contaminación ambiental y del cambio climático. Un tercer elemento es que estos municipios estén cerca y puedan conectarse rápidamente. “Nuestro proyecto es una propuesta modesta, utiliza economías de escala y se puede, un poco, compartir esfuerzos para los residuos sólidos”, explica el experto de HELVETAS.

Se cuenta además con la existencia de entidades nacionales con capacidad instalada o interesadas en instalar alguna para prestar servicios en saneamiento de residuos sólidos o tratamiento de aguas residuales.

Movilización social y avances concretos

Transcurrida la primera fase (2014 – marzo 2019), ha cambiado la actitud y la participación de las entidades y de las personas en los municipios concernidos. Por ejemplo, en el valle alto de Cochabamba, las basuras no terminaban cerca del río, sino en las mismas aguas del río y no era raro que allí quemaran basura.

Ahora, sostiene Martín Castillo, “es un lugar limpio”, ha cambiado la vida del municipio de Tolata y de las zonas circundantes gracias a la movilización de la gente, los jóvenes, las brigadas escolares, el alcalde y su equipo técnico. Esta actitud es perceptible en los otros lugares participantes. La limpieza de la ciudad fronteriza de Villazón es otro ejemplo a seguir.

Sin embargo, la corresponsabilidad social, el cambio del comportamiento personal para con el medio ambiente sigue siendo un gran reto. La finalidad es que “no sea un proyecto de cuatro años, sino que sea una iniciativa sostenible”. Para este cometido se intensificarán seguramente la recogida de residuos sólidos, la selección de los mismos y el cuidado en el vertido de aguas sucias.

La segunda fase del proyecto comenzó en abril del presente año con 12 ciudades intermedias, incluyendo a Camiri y Sucre, geográficamente próximas y dotadas de instalaciones susceptibles de uso compartido. Es necesario consolidar lo hecho en la primera fase, hacer los logros sostenibles en el tiempo y en la mentalidad responsable de cada habitante con el cuidado de la naturaleza y el medio ambiente, reza la premisa.

La señora Beatriz una vecina de la población de Villamontes del Chaco boliviano comprometida con la recogida y depósito de la basura en el lugar adecuado. (Foto: Cortesía de Helvetas).

A pesar de un reglamento de 20 años y una Ley de 2015…

En general, si vemos el destino final de los residuos sólidos “creo que nos hemos aplazado (suspendido en una prueba), porque el 90% termina en botaderos (vertederos) a cielo abierto. Es decir, que. de los 339 municipios del país, 300 no tienen un sitio adecuado para deponer sus residuos sólidos”, señala Martín Castillo.

No obstante, añade, las ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz concentran más o menos el 70% de los residuos que se manejan en el país. O sea que están relativamente bien. Tenemos una Ley bastante nueva que será reglamentada, pero el ciudadano no sabe aún cuál es la calidad de servicio que debía recibir.

En cuanto a las plantas para el tratamiento de aguas residuales, los datos de hace ocho años señalan que de las más de 70 plantas para el tratamiento de aguas residuales solamente el 5% logró la remoción de la materia orgánica. Hecho que perjudica la salud y la alimentación de las personas.

Pensando en el cambio climático

A la disminución del riesgo de desastres con proyectos de protección de cuencas y de ecosistemas en los contextos culturales del país andino se suma, desde otro flanco, el Proyecto Gestión ambiental en la estrategia establecida por la cooperación suiza para el periodo 2013-2017.

Ingenieros parten de tres objetivos: mejorar la calidad, cobertura y eficiencia de los servicios con tecnología apropiada para el manejo de residuos sólidos y el tratamiento de aguas residuales; cambiar el comportamiento social hacia una corresponsabilidad; y fortalecer la institucionalidad de los prestadores de servicios municipales.

Ha beneficiado hasta ahora a 140 000 personas en la primera fase y con la segunda prevé que sean 300 000. La cooperación suiza respalda esa finalidad con ocho millones de dólares en la primera fase y 4,5 millones en la segunda.

Bolivia tiene 339 municipios asentados en su superficie de 1 098 000 Km2 y una población de 11 216 00 habitantes.

El Proyecto Gestión Ambiental Municipal: Sostenibilidad de Servicios de Residuos Sólidos y Tratamiento de Aguas Residuales beneficia a 32 municipios del país.

Al final de la primera fase, 14 municipios tratan sus aguas residuales adecuadamente, alcanzando el 75% del total de aguas residuales recolectadas.

Se han construido cuatro nuevas plantas de tratamiento de aguas residuales y se rehabilitaron seis. Esas obras benefician a 143 000 personas de la región.

En el manejo de residuos sólidos se ha alcanzado considerables índices de recolección con el apoyo de mejoras de recolección, transporte y adecuada disposición final.

Se ha promovido la reducción en la generación de residuos a nivel personal y empresarial.

El país cuenta con 78 plantas para el tratamiento de aguas residuales, pero no todas prestan los servicios esperados, por razones diversas. De ahí que el 70% de las aguas residuales recolectadas en Bolivia sean evacuadas sin tratamiento.

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