Fiesta latinoamericana y caribeña invadió Francia y la Unesco

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Músicos latinoamericanos en la sede de la Unesco. (Foto: PL).

Por Luisa María González

París (PL) – Los colores, sonidos y sabores de América Latina y el Caribe invadieron Francia y la Unesco por varios días durante la celebración de la Semana dedicada a esa región, un evento anual destinado a mostrar la riqueza y diversidad cultural de esa área.

Por quinto año consecutivo, cientos de actividades tuvieron lugar con el fin de seguir estrechando los lazos, y también a valorizar todo el patrimonio cultural y las tradiciones de ese subcontinente.

Este evento, denominado “semana” pero que se extiende por unos 15 días, se ha convertido en “una manifestación popular y festiva insoslayable, en París como en toda Francia, pero también un momento fuerte de encuentro y reflexiones compartidas con América Latina, el Caribe y Francia”, destacó la Cancillería del país galo.

En esta ocasión el amplio programa abarcó más de 150 actividades culturales y académicas, que incluyeron muestras de artesanía, de cine, coloquios, conciertos, danzas, degustaciones, exposiciones, gastronomía, encuentros literarios, entre otras.

La Unesco, con sede en París, también acogió los festejos con una amplia jornada protagonizada por las artes plásticas, la música, el pensamiento y la gastronomía de la región.

En declaraciones a Prensa Latina, la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, resaltó la importancia de acoger la Semana de América Latina y el Caribe, que como región “es un socio importante y un actor relevante” en esa organización internacional.

Azoulay subrayó las coincidencias que unen a la Unesco con ese subcontinente, como la prioridad de construir y consolidar la paz.

Ello se expresa en las diversas dimensiones del mandato de la organización como “la diplomacia cultural para la paz, el diálogo en torno a la libertad de expresión por la paz, la cuestión de la prevención de la violencia y la forma en que nos dirigimos a la juventud”, aseveró.

De acuerdo con Azoulay, “son temas en los que estos países están muy comprometidos y en los que compartimos experiencias comunes”.

La directora general enfatizó además que la Unesco constituye un espacio facilitador para que el área comparta sus experiencias con el resto del mundo, y también una plataforma para impulsar la cooperación, por ejemplo, con África.

La celebración de la Semana “es muy importante porque más allá de la fiesta y del buen momento compartido, disfrutamos también la diversidad y la riqueza cultural de esta gran región a través de la música, la danza, las artes plásticas, las tradiciones, la gastronomía”, destacó.

La sede de la Unesco en París vivió una fiesta de música en sus pasillos. (Foto: Páisna Oficial, Unesco).

Cuba con amplia participación

Cuba tuvo una vasta presencia en los festejos, que incluyó momentos relevantes como una conferencia magistral sobre la rumba ofrecida en la Unesco por el presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas, Miguel Barnet.

Al definir ese género musical y bailable declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, el destacado intelectual lo asoció con la libertad y la emancipación, y sostuvo que “la rumba está en el alma de los cubanos”.

Asimismo, la Unesco entregó el certificado que acredita oficialmente el punto cubano como Patrimonio Inmaterial, lo que evidencia el reconocimiento internacional a los valores de la cultura en la nación caribeña.

“Primero fue la rumba, ahora el punto, mañana tendrá que ser el son, tres complejos, más que géneros, de la cultura musical cubana que nos distinguen como nación”, sostuvo el periodista y escritor Pedro de la Oz.

Por otra parte, el pintor cubano Luis Alberto Saavedra fue uno de los artistas participantes en la exposición colectiva celebrada en la Unesco para mostrar las diversas facetas de la creación contemporánea en la región.

La embajada de Cuba en Francia también abrió sus salas a una muestra de arte contemporáneo de la isla, con obras de reconocidas figuras como Alexis Leyva Machado, Agustín Cárdenas y Roberto Diago, la cual despertó el interés de un numeroso público francés.

La misión diplomática acogió además la presentación del documental “Che, el nacimiento de un mito”, del realizador francés Tancrede Ramonet, una obra que se adentra en la vida del legendario luchador Ernesto Che Guevara.

De acuerdo con el cineasta, su intención con el material fue precisamente tratar una faceta poco conocida del Che, específicamente su relación con la prensa y sus concepciones acerca del rol de los medios de comunicación en los procesos revolucionarios.

Asimismo, aseveró, el documental se inserta en la batalla comunicacional en torno a Cuba que comenzó con el triunfo revolucionario y se mantiene hasta hoy.

Ante estrategias como la manipulación o el silencio en torno al Che, “quisimos resistir y hacer este documental”, sostuvo.

Por otro lado, la admirada música cubana tampoco faltó en las celebraciones: el popular grupo musical Gente de Zona ofreció un concierto en la emblemática sala parisina Bataclan, ante un numeroso público amante de sus pegadizos ritmos.

Hasta la ciudad de Lyon, en el centro de Francia, llegó una muestra de lo mejor de los escenarios cubanos con la actuación de la compañía Acosta Danza, dirigida por el reconocido bailarín Carlos Acosta, que participó en el Festival Les nuits de Fourviere.

La joven y novedosa agrupación, enfocada en propuestas integradoras desde lo contemporáneo y lo neoclásico, ofreció un amplio y variado programa de coreografías tanto cubanas como internacionales, realzadas gracias al alto nivel técnico y artístico de sus bailarines.

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