Por Rafael García Denvers
Colectivo Bayano
La historia se repite más fina, más descarada; pero en esta ocasión tiene un elemento más de podredumbre, de miseria y de destrucción. Ayer en Panamá, un país chico con una estructura militar débil en un mundo donde la bipolaridad estaba a punto de caer y el imperio se vislumbraba todo poderoso (poco después se da la caída del muro de Berlín), logran terminar de asesinar un proyecto. Hoy día, Venezuela es una nación muchísimo más grande, más poderosa, está en el inicio de un mundo multipolar, reemplazante del vacío de equidad y equilibrio de casi 40 años, que ha dejado El Mundo Unipolar como resultado de su avaricia y el desmedido deseo de explotación del mundo entero, lo que se busca es reanimar, dar nuevo aire, al Modelo Económico ante el avance multipolar.
En Venezuela, hoy día sabemos por descarada declaración, que el imperio quiere el petróleo, el oro y sus riquezas minerales. Quiere el poder sobre el recurso material para seguir alimentando su estructura armamentística, su estructura logística, su estructura de consumo y su estructura de poder y apropiación indebida. La invasión del 89 tuvo el objetivo de controlar las rutas disponibles y la logística del hemisferio y garantizar tener gobiernos locales con la moral y nivel de arrastrómetro del presidente actual, quien avala esta nueva invasión a un país hermano.
Nadie que se precie de humano y ético puede estar de acuerdo en base a mentiras, intereses personales, apología del delito o en base a el destino manifiesto de la superioridad de raza o gobierno en aplaudir, apoyar y dar carta blanca al mayor proveedor mundial de muerte en su justificación de una invasión y asesinato de nadie, no importa los errores de Venezuela, no importan los supuestos errores en su Gobierno, no importa si efectivamente alguna, alguna, de las historias de drogas fuese ciertas.
En estos instantes el entramado fabricado por los poderes gobernantes a nivel mundial y defensores del mundo unipolar demuestran, en los hechos, la manipulación para justificar lo injustificable. Independientemente de la novela montada y en el caso que tenga o no tenga que ver con un tema u otro de los tantos que se han establecido, la verdad es la siguiente::
1. Venezuela tiene grandes riquezas que el imperio desea. ¿Justifica eso una invasión?
2. Venezuela es un pueblo de paz en donde, igual que en el resto del mundo, no debe de justificarse el matar para dominar y controlar riquezas. ¿Justifica eso la invasión?
3. Al Inicio de un mundo multipolar podemos permitir que el vaquero del mundo, el guardián de la sinvergüenzura, el asesino confeso el mentiroso descarado, el cómplice de genocidio en Gaza, el cómplice de los genocidios a nivel del mundo, el cómplice de matanzas en múltiples invasiones a nivel global y fundamentalmente sustentado en las armas de destrucción y en ningún momento en la razón y el derecho de convivencia pacífica ¿Haga de nuestro continente un mar de sangre?
Venezuela no puede ser sacrificada en aras de El robo, el saqueo, el expolio, la sinvergüenzura, la mentira, el descaro, la miseria de un gobierno imperial dirigido por extremistas de derecha quienes no respetan la vida y creen que la humanidad se restringe a los intereses de su bolsillo y su caja registradora.
Venezuela tiene el derecho de definir su futuro como lo tenemos todos y cada uno de nosotros.
Venezuela no debe convertirse en un laboratorio del crimen imperial.
Venezuela es un mundo lleno de gente, lleno de humanidad, lleno de esperanza.
Venezuela no puede ser sacrificada para que el imperio decadente de la época unipolar demuestre su esencia asesina, en la búsqueda de los recursos materiales para sustentar su poderío a nivel mundial.*
No a la invasión a Venezuela
Alto al asesinato indiscriminado de seres humanos en aras de las cajas registradoras.




