Drogas que otros consumen y que nosotros pagamos con muertos

0
127
Jóvenes adictos al fentanilo en las calles de Estados Unidos.

Por Alberto Velásquez
Periodista y relacionista público

Esta semana, murieron  unos 25 soldados y 30 narcotraficantes mexicanos, como resultado de una costosa operación militar para capturar a un reconocido capo narcotraficante, también mexicano.

La criminal adicción de los estadounidenses a las drogas adictivas sumó nuevas víctimas latinoamericanas, con cuantiosos desembolsos económicos dedicados a intentar detener la oferta de drogas que demandan mas del 51% de la población norteamericana, mayor de 12 años de edad, que consume drogas como marihuana, cocaína, fentanilo y perjudiciales opioides sintéticos.

Estados Unidos es la mayor consumidora de drogas en el mundo. Las ciudades donde más se concentra la mayor cantidad de adictos son Nueva York, Chicago, Los Ángeles, Miami y Houston, entre otras.

Sospechosamente y contrario a lo que ocurre en Latinoamérica, en Estados Unidos, según la Agencia Antidrogas (DEA), de Estados Unidos, y otros estamentos similares, en ese país no hay carteles visibles, solamente distribuidores y pandillas que sostienen el mercado interno.

Contrario a lo que ocurre en Latinoamérica, no son publicadas o no se permite que sean conocidas los informes sobre las detenciones o la muerte de los cabecillas en la distribución, pese a que se califica como un comercio clandestino e ilícito.

Latinoamérica produce la droga y aporta los muertos, pero en Estados Unidos la distribuyen y consumen. Simplemente, la DEA y la OFAC no dicen si capturan o investigan a los capos locales del narcotráfico.

En 2025, México entregó a Estados Unidos 26 cabecillas de alto perfil, miembros activos de carteles, plenamente identificados como los de Sinaloa, del Golfo, Noroeste, Nueva Familia Michoacana, Carteles Unidos, y el más mencionado actualmente, el Cartel Jalisco Nueva Generación.

Debido a que fui un cercano colaborador de los Hogares CREA, organización dedicada a rehabilitar a adictos, pude percatarme de los efectos que causan en los seres humanos esas drogas (opioides, cocaína, marihuana, metanfetaminas). Hoy, la situación se agrava con la introducción del fentanilo y los opioides sintéticos.

El tráfico y consumo de drogas se ha convertido no sólo en un problema criminal, sino en una amenaza de salud pública y social. Por ello, hay que lamentar que en Estados Unidos, desde 1999, más de un millón de personas han muerto por sobredosis.

Mientras en Estados Unidos no sean visibles sus carteles o sus sindicatos del crimen y las redes locales que distribuyen estupefacientes, la demanda crecerá. En ese país se concentran los mayores consumidores de sustancias prohibidas.

En Latinoamérica, además de México, Colombia, Ecuador y Perú, siguen aportando además de drogas, cadáveres de personas que nacieron en la pobreza y murieron ricos a causa de una adicción incontrolada y la violencia que acompaña ese negocio.

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí