¿Cuánto ganan las farmacéuticas con los tratamientos anticáncer?

Sistemas de salud en jaque.

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Según la OMS, por cada dólar invertido en investigación oncológica, las compañías farmacéuticas facturan 14,50 dólares (14,50 francos suizos). (Foto: Keystone).

Por Jessica Davis Plüss
Swissinfo.ch

Los precios de los medicamentos contra el cáncer aumentan a gran velocidad y los márgenes de ganancia para las compañías farmacéuticas superan el 80% en el caso de algunos tratamientos, según una investigación de la televisión pública suiza RTS. Así, curar el cáncer de la población se vuelve un desafío para los sistemas de salud, que se ven limitados por el costo de los tratamientos.

Una reciente investigación realizada por RTS concluye que en algunos tratamientos anti cáncer, la facturación supera hasta 80 veces el coste de producción de un medicamento. Y las farmacéuticas siguen, sin pausa, una carrera para desarrollar el próximo gran fármaco que salvará nuevas vidas de las garras del cáncer.

Vas Narasimhan, director general de la farmacéutica suiza Novartis, expresó en un artículo publicado en CNBC que las terapias celulares y genéticas abren una nueva era para la oncología que “no mejora la calidad de vida [de los pacientes] y también salva sus vidas”.

¿A qué coste para la población y los sistemas de salud? Según un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud, el gasto en medicamentos contra el cáncer supera ampliamente la tasa de nuevos casos de cáncer y los presupuestos de salud a nivel global. Una tendencia que, según la OMS, es insostenible.

Diagnóstico del cáncer

Según la OMS, uno de cada cinco hombres y una de cada seis mujeres desarrollará algún tipo de cáncer en su vida. De estos enfermos, uno de cada ocho hombres y una de cada 11 mujeres morirá por este mal, lo que la convierte en la segunda causa de muerte a nivel global. Exclusivamente en Suiza, más de 50 000 personas son diagnosticadas cada año con cáncer.

Precios desorbitados

Las farmacéuticas defienden los precios elevados de sus medicamentos argumentando los imponentes presupuestos que destinan a inversión y desarrollo, y a la realización de ensayos clínicos. Pero la OMS asegura que los elevados precios de los medicamentos contra el cáncer generan márgenes de ganancia que superan con creces los costes de investigación. De hecho, la OMS encontró que, por cada dólar invertido en investigación oncológica, farmacéuticas facturan alrededor de 14,50 dólares (14,50 francos suizos).

Por otra parte, estimaciones realizadas por la RTS sobre medicamentos oncológicos específicos evidenciaron que los precios finales de los dos más importantes tienen poca relación con los costes de investigación, desarrollo y fabricación de estos.

Expertos en biotecnología entrevistados por la RTS aseguran el coste de producción de un vial de Herceptin –uno de los medicamentos más vendidos para tratar el cáncer de mama– es de 50 francos suizos. Pese a ello, en 2018 se comercializó en el mercado suizo a 2 095 francos, unas 42 veces su coste de manufactura.

Esto supone un margen de ganancia del 85% para Roche, la farmacéutica suiza encargada de producir el Herceptin. Este fármaco ha generado ganancias a la compañía por 82 800 millones de francos desde que irrumpió en el mercado hace 20 años. Márgenes de rendimiento similares a los reportados por el Glivec, de Novartis, según el costo de producción estimado por un estudio de la Universidad de Liverpool.

Roche no confirmó la brecha entre los costes de producción y los márgenes de ganancia. Ulrike Engels, responsable del área de Relaciones Públicas, dijo a swissinfo.ch que “Roche no realiza evaluaciones teniendo en mente un solo producto, sino todo nuestro portafolio. No hacemos comentarios sobre los costos de investigación y desarrollo por producto”.

Para Roche, los cálculos de la RTS entrañan un malentendido fundamental sobre la política de fijación de precios. Engels explica que “los precios se fijan con respecto al beneficio que traen a los pacientes y a la sociedad como conjunto”.

Poniendo precio a la vida

El concepto suena lógico, pero el diablo está en los detalles. Cada vez más farmacéuticas utilizan un sistema de fijación de precios basado en valores; es decir, para determinar el precio de un fármaco toman en cuenta los años extra de vida que puede aportar a un paciente, la calidad de vida que le concederá y los ahorros que supondrá para el sistema de salud, entre otros beneficios. De esta forma, medicamentos como el Herceptin, especialmente destinado a mujeres que han dado positivo a un cáncer de mama en estado HER2, particularmente agresivo y frecuentemente diagnosticado en mujeres jóvenes, logran ganancias particularmente elevadas.

En términos generales, aún hay poca claridad sobre la forma en la que se fijan los precios basados en valores; existen percepciones subjetivas sobre un valor específico y falta evidencia clínica para sustentar estos criterios. Situación que en el futuro “podría conducir a precios totalmente inaccesibles para los medicamentos contra el cáncer”, dice la OMS.

Las empresas farmacéuticas reconocen este problema. Narasimhan explica en su comentario: “Enfrentamos un desafío fundamental: cómo pagar por esas terapias y hacerlas asequibles a los pacientes que las necesitan”.

La OMS revela que la actual política de precios (o la falta de esta) ha conducido a una profunda variación de precios en los medicamentos oncológicos dentro del país y las distintas regiones. Si un paciente carece de una cobertura de seguros, para muchos pacientes un tratamiento oncológico será inaccesible. “Un ciclo de tratamiento para una etapa temprana de HER2 al cáncer de seno costaría el equivalente a 10 años del salario promedio de un empleado en India y Sudáfrica, y a 1,7 años del ingreso promedio (de un trabajador) en Estados Unidos”.

E, incluso, en casos en los que los precios basados en valores pudieran hacer sentido, la OMS afirma que las compañías frecuentemente se enfocan en sus objetivos comerciales, como las expectativas de ingresos, cuando deben fijar precios.

Débil posición negociadora

Los elevados costos de los medicamentos contra el cáncer los han vuelto prohibitivos para muchos compradores, generando también una gran presión sobre los sistemas de salud. El presupuesto destinado a comprar medicamentos contra el cáncer superó con creces el 5% del gasto total en salud en 2018 (un porcentaje que ya se considera muy generoso). Y se trata de un gasto que rebasa por mucho el “presupuesto” de 800 dólares que se destina para este tipo de gastos a los pacientes de los países de bajos ingresos.

En 2018, los medicamentos contra el cáncer tuvieron un costo para los aseguradores de casi 1 000 millones de francos suizos. De acuerdo con la RTS, el precio de rembolso de los medicamentos anticáncer aumentó un 54% en los últimos cinco años, de 603 a 931 millones de francos suizos anuales.

Exclusivamente el Herceptin, le ha costado al sistema de salud suizo 257 millones de francos suizos entre 2017 y 2018.

En Suiza, los precios de los medicamentos son negociados y avalados por la Oficina Federal de Salud Pública (OFSP), que se apoya en criterios como el coste que tiene el mismo fármaco en nueve países europeos y cuánto cuestan los medicamentos similares de otras marcas. Pero muchos tratamientos contra el cáncer, como el Herceptin, no tienen equivalentes en el mercado con los cuales ser comparados.

¿Qué opciones tienen entonces los sistemas de salud? La falta de transparencia en la fijación de precios coloca a quienes deben pagar los medicamentos, como los ministerios de salud, en una situación vulnerable cuando negocian precios con las farmacéuticas. Especialmente porque algunas naciones, aunque en desacuerdo, temen ser bloqueadas por las farmacéuticas de los mercados en los que venden sus productos.

“A fin de cuentas, corresponde a cada negociador definir el precio individual que pagará cada país”, dice Engels.

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