Por David Carrasco
Director de Bayano digital
Dirigentes de organizaciones ambientalistas denunciaron hoy el acoso judicial por parte de la empresa de inversión estadounidense Ocean Pacific Financial Services, que promueve el puerto de Barú, en la occidental provincia de Chiriquí.
La directora ejecutiva del Centro de Incidencia Ambiental (CIAM), Lilian Guevara, manifestó que la compañía foránea ha lanzado un ”secuestro preventivo de cuentas bancarias y activos” contra organizaciones ecologistas que se oponen a la destrucción de la mayor concentración de manglares en áreas protegidas de Panamá.
El proyecto del Puerto de Barú, ubicado en David, Chiriquí, es una iniciativa privada de unos 250 millones de dólares para construir un puerto multipropósito y presumiblemente ”verde”. Busca potenciar la logística, la agroindustria y el turismo en el occidente de Panamá, para conectar a esa productiva región con el mundo.
Sin embargo, Guevara refutó los argumentos de la empresarial, cuyas acciones legales afectan los programas del CIAM y de la Asociación Adopta Bosque Panamá, relacionados con la asistencia y defensa legal gratuita a comunidades vulnerables, así como la gestión de fincas con alto valor ecológico.
Puntualizo que las acciones hostiles del grupo empresaria estadounidense representan un ”nuevo ataque sin precedentes contra dos organizaciones panameñas de la sociedad civil”, lo que genera seria preocupación debido a la vulneración de los valores democráticos y nacionales.
Al respecto, la directora de Cuencas de Adopta Bosque Panamá, Chelina Batista, manifestó que la maniobra legal de la empresa estadounidense ”pone en peligro la gestión de cuatro fincas en las provincias de Chiriquí y Darién, destinadas a la conservación y a la educación ambiental”.
El CIAM y Adopta Bisque Panamá se oponen al desarrollo del proyecto del puerto de Barú, por los potenciales daños a los humedales, que son una infraestructura natural frágil y la clave para la protección de la biodiversidad y el futuro de las ciudades en este país.
En septiembre de 2024, un grupo de organizaciones (CIAM, Adopta Bosque, entre otras asociaciones) demandó la nulidad del Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) del promotor portuario.
La gerente de Asistencia Legal del CIAM, Joana Ábrego, ha sostenido que el polémico proyecto portuario afectará negativamente a especies como ballenas y delfines, así como recursos pesqueros de los que dependen varias comunidades.
Precisó que ese ecosistema extensión de manglar abarca aproximadamente 76.000 hectáreas dentro del golfo de Chiriquí. El humedal está compuesto por bosques de manglar y ciénagas e incluye varias islas.





