Texto del comunicado emitido por la Asociación Martiana
La Asociación Martiana de Cubanos Residentes en Panamá condena enérgicamente los hechos ocurridos el 22 de septiembre de 2026 en las inmediaciones de la Embajada de Cuba en Ciudad de Panamá, donde un grupo de personas realizó una manifestación portando banderas de Estados Unidos y Costa Rica, en un acto de provocación, injerencia y hostigamiento contra la República de Cuba.
Estos hechos no sólo agreden la soberanía y autodeterminación del pueblo cubano. También constituyen una violación de la soberanía panameña, porque ocurren en territorio de la República de Panamá, ante una sede diplomática acreditada, y pretenden utilizar nuestro país como plataforma para acciones de desestabilización e injerencia contra otro Estado. Panamá no puede ni debe ser base de operaciones de grupos financiados desde el exterior para agredir a naciones hermanas. Ello contraviene el principio de no intervención, el derecho internacional y la condición de Panamá como territorio de paz.
Recordamos que la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas establece el deber del Estado receptor de proteger las misiones diplomáticas y de evitar toda perturbación de su tranquilidad y dignidad. Por tanto, las autoridades panameñas están obligadas a prevenir e investigar estas acciones, no a tolerarlas ni a facilitarlas.
Hacemos nuestras las palabras de organizaciones de la sociedad civil panameña, quienes han exigido respeto a la soberanía y autodeterminación de Cuba y rechazó toda acción de injerencia extranjera patrocinada desde Estados Unidos.
Asimismo, respaldamos la declaración de la Coordinadora Nacional de Solidaridad con Cuba, que ha rechazado las acciones de confrontación atribuidas a la organización Camino a la Democracia de Cuba, recordando los antecedentes penales de su dirigente Boris Mauricio Betancourt Hernández condenado a 38 meses de prisión por amenaza a la seguridad colectiva, relacionada con posesión agravada de drogas y cuestioanamos también que desde Panamá se incentiven acciones en territorio cubano que contravengan su ordenamiento jurídico.
Resulta especialmente grave que los familiares de los siete ciudadanos panameños detenidos en La Habana se hayan deslindado públicamente de Camino a la Democracia de Cuba y FundaCuba, y hayan pedido que esas agrupaciones y terceros no hablen en nombre de sus parientes. Esto demuestra que dichas organizaciones no representan a los detenidos ni a sus familias, y que utilizan su situación con fines políticos ajenos a los intereses de Panamá.
Pedimos además a las autoridades panameñas, en particular a la Cancillería y a las autoridades municipales, que investiguen el origen de los recursos que financian estas actividades, quiénes están detrás de ellas y por qué se permite el uso de espacios públicos para acciones hostiles contra una misión diplomática, mientras se obstaculizan actividades de solidaridad destinadas a recolectar medicamentos, útiles escolares y otros insumos para el pueblo cubano.
Reiteramos nuestro rechazo al cerco energético contra Cuba y a toda medida coercitiva unilateral que afecta al pueblo cubano. Panamá debe ser territorio de paz, respeto a la soberanía de los Estados y cumplimiento de la ley, y no plataforma para acciones que pongan en riesgo a ciudadanos y relaciones internacionales.
La Asociación Martiana de Cubanos Residentes en Panamá reafirma su compromiso con la defensa de la soberanía de Cuba y de Panamá, con la paz y con la solidaridad entre los pueblos.
¡Viva la solidaridad entre los pueblos!
¡Respeto a la soberanía de Cuba y de Panamá!
¡Panamá, territorio de paz!
Asociación Martiana de Cubanos Residentes en Panamá




