Publicación Abierta
A pesar de que este anticastrista radical residente en el sur de la Florida insiste en simular ser un “activista pacífico” y mostrarse como el “presidente” del movimiento opositor anticubano denominado Cuba Primero —creado y financiado por él mismo para proyectar su liderazgo dentro del exilio—, una vez más su nombre aparece vinculado a acciones terroristas en la Mayor de las Antillas.
El pasado mes de julio un tribunal en la oriental provincia de Las Tunas —ubicada a unos 660 kilómetros al este de La Habana— dejó concluso para sentencia el juicio contra ocho acusados, quienes admitieron haber sido reclutados por ese grupo con sede en Miami del cual recibieron dinero e indicaciones para ejecutar sabotajes contra instituciones económicas y sociales de esa provincia.
Con anterioridad —a mediados de 2025— las autoridades cubanas revelaron en un material audiovisual evidencias de cómo los integrantes de Cuba Primero Carlos Ernesto Díaz González, alias “Ktivo Disidente” y Miguel Gómez Bartulo, conocido como “Miki Terrori”, reclutaron y financiaron, con dinero aportado por su “presidente”, a elementos antisociales en la Isla para la ejecución de actos violentos.
En esa ocasión tanto Labrador Coro como también su otro asalariado Seriocha Humberto Fernández Rojas, fueron acusados de financiar y organizar acciones de sabotaje en las provincias de Villa Clara y La Habana. Y sus nombres resultaron incorporados a la Lista Nacional de Personas y Entidades sometidas a investigaciones penales y buscadas por las autoridades cubanas por su implicación en actos de terrorismo.
Más recientemente —a finales de febrero de este año—, su nombre volvió a saltar a la palestra al ser señalado como el principal sostén financiero de un comando terrorista que intentó infiltrarse en una lancha rápida procedente de Miami por la zona norte de la provincia de Villa Clara, pero que resultó neutralizado de manera rápida y efectiva por la guardia costera cubana.
Es así como el nombre de este empresario se hace recurrente al aparecer una y otra vez involucrado en acciones terroristas contra la nación caribeña. Como exponente de la ultraderecha cubano americana cifra sus esperanzas en que la agresiva política anticubana de la Administración Trump, incluida una eventual agresión militar norteamericana, termine por destruir a la Revolución Cubana. Por ello ahora sueña con ser el próximo presidente en una supuesta Cuba bajo control estadounidense.
“Creo que voy a postularme a presidente”, dijo en marzo de este año en conversación con el medio estadounidense Bloomberg. Por supuesto, no es el único dentro de las organizaciones anticubanas del exilio con aspiraciones presidenciales. Varias de ellas se han apresurado en articular “acuerdos” y “hojas de ruta” para posicionarse con ventajas respeto a esa pretensión. En fin, ya han abierto entre ellas un nuevo campo de batalla.
Como dueño de la clínica de cirugía plástica My Cosmetic Surgery ubicada en un centro comercial al oeste de Miami ofrece implantes mamarios y liposucciones de bajo costo. Un negocio que le ha posibilitado amasar una fortuna que también utiliza para sostener monetariamente al Movimiento Cuba Primero como fachada política para encubrir la realización de acciones violentas en la Isla, además de proyectar su liderazgo dentro del exilio.
Pero no todo marcha viento en popa en ese negocio, como a duras penas pretenden ocultar tanto él como su esposa Patricia Aquino. El evidente nerviosismo e irritabilidad de ambos, el mal carácter y el trato descompuesto hacia los empleados los delata.
Según fuentes familiarizadas con el tema, la situación en la clínica va de mal en peor. Múltiples problemas, quejas, bajos salarios, falta de higiene y hasta demanda por mala praxis médica han impactado negativamente en su credibilidad.
De acuerdo a Better Business Bureau (BBB, por sus siglas en inglés), una organización sin fines de lucro enfocada en el avance de la confianza del mercado, registra 14 quejas en los últimos 3 años, 2 de ellas en los últimos 12 meses.
Sin duda un mal average que es tomado seriamente por potenciales clientes antes de decidirse entregar su dinero a esta clínica. De ahí que prefieran atenderse en “Harmony Cosmetic Center”, una de las más moderna y prestigiosa clínica de cirugía estética en el sur de la Florida.
Por supuesto, es comprensible la preocupación, pues como dicen en España la competencia “le está comiendo la tostada”. Y en cuanto a su sueño de gobernar Cuba basta con recordarle la sentencia de José Martí de que “primero se unirá el mar del Sur al mar del Norte, y nacerá una serpiente de un huevo de águila”.




