
Organizaciones panameñas presentaron hoy una denuncia por crímenes de lesa humanidad contra Estados Unidos ante las Naciones Unidas, en el marco de la Cumbre de la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada en Panamá.
En un acto de alto contenido simbólico y en pleno desarrollo de la Cumbre de la Organización de Estados Americanos (OEA), en la capital panameña, una coalición de siete organizaciones de la sociedad civil presentó una denuncia formal ante la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
El documento señala al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a su secretario de Estado, Marco Rubio, y al secretario de Defensa, Pete Hegseth, como los presuntos responsables de crímenes de lesa humanidad, incluido el genocidio y graves violaciones al derecho internacional contra poblaciones de América Latina y el Caribe.
La presentación de esta denuncia, fechada el 20 de junio pero hecha pública este 25 de junio, eleva la presión sobre la delegación estadounidense que asiste a la Cumbre hemisférica y pone en el centro del debate la legalidad de las políticas intervencionistas y de sanciones unilaterales impulsadas por Washington.
Los firmantes, entre los que se encuentran la Asociación Martiana de Cubanos Residentes en Panamá, el Frente Nacional por los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso), la Central Nacional de Trabajadores de Panamá (CNTP) y el Sindicato de Trabajadores de la Educación Nacional (SITEN), entre otros, argumentan que la denuncia no es un hecho aislado, sino un acto deliberado de ‘vindicación histórica”.
La importancia estratégica de Panamá y el fantasma de Bolívar
La importancia de esta noticia radica en su triple dimensión: jurídica, política y simbólica. La denuncia se interpone mientras la OEA celebra una Cumbre que conmemora el Congreso Anfictiónico de Panamá, convocado por el Libertador Simón Bolívar en 1826, con el ideal de crear una confederación de naciones americanas frente a las potencias externas.
En el prólogo del documento, los denunciantes califican la presencia de Marco Rubio en Panamá como ”una provocación directa a los principios fundacionales del hemisferio”. Asimismo, señalan que mientras se honra el legado de Bolívar, un férreo opositor a la intervención extranjera, el secretario de Estado estadounidense representa la encarnación contemporánea de la Doctrina Monroe y la política de “cambio de régimen”.
La denuncia busca romper lo que denominan el “cerco narrativo de la desinformación oficial” que, a su juicio, normaliza el crimen internacional como herramienta de política exterior.
Un expediente de siete cargos: Del Caribe a Cuba
El detallado expediente presentado ante la ONU estructura los presuntos crímenes en ocho hechos puntuales, solicitando que se investigue a los altos funcionarios estadounidenses bajo las figuras de autoría directa y responsabilidad de mando, conforme al Estatuto de Roma. Los puntos más álgidos de la acusación incluyen:
1. Ejecuciones extrajudiciales en el Caribe y Venezuela: Se denuncia una incursión militar ilegal en territorio venezolano con el objetivo de secuestrar al presidente Nicolás Maduro, operación que habría resultado en la muerte de más de 100 personas, incluidos 32 ciudadanos cubanos. Asimismo, se documenta el uso de fuerza letal por parte de la Guardia Costera estadounidense en aguas internacionales del Caribe sin el debido mandato multilateral, resultando en la muerte de ciudadanos latinoamericanos.
2. Genocidio económico contra Cuba: El cargo central de la demanda es la calificación del bloqueo económico y financiero contra la isla como un acto de genocidio. Las organizaciones argumentan que las medidas de asfixia económica, recrudecidas por la administración Trump y ejecutadas por Rubio, constituyen una “sumisión intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física”. Se aportan datos sobre el aumento de la mortalidad infantil, el colapso del sistema energético y la muerte de pacientes por falta de insumos médicos.
3. Deportaciones y desapariciones forzadas: La denuncia apunta contra la política migratoria estadounidense, calificando las deportaciones masivas, el encarcelamiento arbitrario y la externalización de centros de detención hacia países como El Salvador y Ecuador como crímenes de lesa humanidad, haciendo especial énfasis en las condiciones del centro de detención de Glades, en Florida.
Petitorio y próximos pasos
Los firmantes solicitan a la ONU la apertura inmediata de un examen preliminar por parte de la Corte Penal Internacional (CPI), invocando la jurisdicción territorial de Estados Parte del Estatuto de Roma como Cuba y Venezuela, donde se materializan los efectos de las políticas denunciadas. Asimismo, instan a los Estados miembros de la OEA a repudiar el uso de medidas coercitivas unilaterales en la declaración final de la cumbre que se celebra en Panamá, como una ”condición indispensable para preservar la credibilidad del Sistema Interamericano”.
Esa acción legal consolida a Panamá no sólo como la sede física del debate hemisférico, sino como el escenario desde donde se articula, jurídica y políticamente, el rechazo continental a las políticas de fuerza de la principal potencia del continente.



