Aznar vincula la filtración de sus datos fiscales con sus “críticas” al PP

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Aznar vincula la filtración de sus datos fiscales con sus “críticas” al PP

  • Fuentes ‘populares’ aseguran que el ex presidente tiene la tesis de que el Gobierno pasó sus datos porque reclama cambios internos.

Montoro, firme con Aznar: “No se va a frenar nada”.

Por Marisol Hernández | EM
Madrid
@MsolHernandez

El PP se mueve “entre la esquizofrenia y la caza de brujas”. La frase la pronunciaba esta semana en privado un destacado miembro del partido -buen conocedor de sus tripas- para describir la situación que atraviesan los populares después de que la renuncia de José Manuel Soria y la filtración de datos fiscales del ex presidente del Gobierno José María Aznar haya degenerado en la sensación de que se está utilizando información para librar batallas internas.

Fuentes populares aseguran que Aznar está en esta tesis -también el ex ministro de Industria- y que vincula directamente el hecho de que justo ahora se haya aireado la comprobación fiscal que Hacienda le abrió en 2013 y que se cerró en 2014.

Aunque lleva semanas sin hablar del partido y su único pronunciamiento fue hace unos días, precisamente para anunciar que denunciaría ante la Fiscalía General del Estado la revelación de sus datos, Aznar acudió al Comité Ejecutivo Nacional del 21 de diciembre, un día después de las elecciones, para reclamar que se celebre un congreso abierto a todos los militantes para renovar al partido.

En esta idea sigue, según confirman fuentes populares, con la novedad de que en estos momentos, cuando parece claro que habrá nuevas elecciones, considera que el congreso debería celebrarse ya para elegir a un nuevo candidato. Esto es lo que el ex presidente ha transmitido en privado a algunas personas del partido que dan por supuesto que esta información «también ha llegado a Moncloa». En este contexto es en el que, según sostienen fuentes del PP, Aznar piensa que se ha producido la filtración a OkDiario.

Él mismo, en su denuncia, señala directamente al Gobierno y, en concreto, al Ministerio de Hacienda como único posible filtrador. En el escrito presentado por sus abogados se recuerda que los datos en poder de la Agencia Tributaria son «confidenciales y no pueden ser difundidos». Y se sostiene que “los datos publicados han debido ser filtrados o cedidos por aquellos que los conocían y que tenían el deber de mantenerlos en sigilo”.

Desde el Gobierno se ha deslizado que se trata de información que también estaba en manos de sus letrados o sus asesores fiscales.

Tanto Aznar como Soria han defendido ante personas de su confianza la creencia de que tras lo que les ha sucedido está la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Los dos coinciden además en criticar su idoneidad como posible relevo de Rajoy.

El presumible convencimiento sobre el papel que ha podido jugar Sáenz de Santamaría no pasa de mera hipótesis, pero en el partido se advierte de que «no se trata de que sea o no verdad sino de que ellos lo perciben así». Se añade además que la confluencia de los dos asuntos (Aznar y Soria) ha resultado demasiada “casualidad”. Otras personas del ámbito del PP aseguran también haber sido objeto de investigaciones por parte de Hacienda tras disentir de la posición oficial del partido. En este caso las sospechas se dirigen directamente a Moncloa.

Debate en torno a Rajoy

Lo cierto es que la inminencia de nuevas elecciones ha reabierto en el PP el debate sobre si Rajoy es el mejor candidato y también sobre qué puede pasar después del 26-J si Ciudadanos tiene la llave de un posible Gobierno e insiste en vetar a Rajoy.

La respuesta a estas inquietudes parece haber sido un impulso mayúsculo al presidente y a su condición de candidato -así lo establecen los estatutos del PP- sin esperar a la convocatoria formal de las elecciones. Desde hace unas semanas, las intervenciones de los miembros de la dirección van en esta línea. En Génova sostienen que Rajoy en este proceso “ha salido claramente reforzado”. No es, sin embargo, una opinión unánime en el partido. Se mantiene intacta la sensación de fin de ciclo del PP, de que es necesaria una renovación profunda de personas y de proyecto y un nuevo modelo de partido.

Pero esta revolución parece que será de nuevo aparcada. El PP carece de mecanismos que le permitan escoger a un candidato distinto de Rajoy. Y para convocar un congreso es necesario que lo apruebe la Junta Directiva, un órgano en el que el presidente dispone de un amplio respaldo. Además, apuntan fuentes del PP, quién se va a atrever a cuestionarle cuando hay que volver a ratificar las listas electorales.

Rajoy, al parecer ajeno a todo este barullo, cerró su discurso en la convención de Nuevas Generaciones, asegurando que se siente “en forma” y “con ganas”, y está dispuesto a dar “la batalla” una vez más.

Pie de Foto:
José María Aznar, el pasado noviembre en la sede de la Comisión Europea en España. (Foto Bernardo Díaz).

Fuente:
http://www.elmundo.es/espana/2016/04/25/571d217846163f3a188b45c5.html

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