Inés Guillén, una mujer que lucha por sus hijos y su tierra en Barú

(Capitán) yo le agradezco con todo respeto. No vuelvan a meter esas máquinas porque no se lo vamos a permitir. “Yo no sé usted que va hacer, que dios lo ilumine”. Sentenció ésta mujer con temple de acero.

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Inés Guillén, una mujer que lucha por sus hijos y su tierra en Barú

Redacción de Bayano digital

La aguerrida Inés Guillén de unos 35 años, nacida en Darién, migró muy joven a Puerto Armuelles. De considerable estatura (1.75 metros.) sostiene, junto a su esposo Miguel Rivera  a sus cuatro hijos, el menor de 2 años, con el producto de una pequeña granja sembrada con árboles frutales, donde cría aves de corral, cerdos y unas seis vacas.   Marvín Wilcox y Miguel son los dirigentes del movimiento Productores Pro Defensa de sus Tierras en Barú.

El cerco de hambre al que somete Juan Carlos Varela a los productores de Barú, truncó el sueño de ser médico de  su hija  mayor Yainezka que en la actualidad estudia otra carrera en la universidad. Cerradas todas las puertas no le queda otra alternativa, luchar o sucumbir al desalojo violento de sus tierras.

La lideresa que trabaja y lucha camina a la vanguardia del movimiento, que enfrenta el despojo y la represión de Juan Carlos Varela para favorecer a la transnacional Del Monte, advirtió firme y categóricamente al oficial de la Policía Naciona,l encargado del operativo de expulsión de los productores nacionales de sus fincas en Barú, el capitán Víctor Quintero.

Si nosotros hubiéramos sido gente mala, como aquí nos catalogan, ese grupos de fronterizos que acorralamos allí (enfatiza y señala el lugar), “los pelamos, les quitamos el arma y los mandamos en calzoncillos para fuera; pero les dijimos que se fueran”.

Durante el intercambio, que se dio, en presencia de la Alianza Estratégica Nacional y una representación de productores de todo el país, integrados a Unidos por el Agro que viajó para solidarizarse con los baruenses, el capitán Quintero pidió una tregua, pero dejó claro que por su escalafón sigue instrucciones superiores.

(Capitán) yo le agradezco con todo respeto. No vuelvan a meter esas máquinas porque no se lo vamos a permitir. “Yo no sé usted que va hacer, que dios lo ilumine”.  Si usted me tiene que matar (…) por defender el derecho de mis hijos y el de los hijos de mis compañeros, estoy dispuesta a morir con las botas puestas, sentenció ésta mujer con temple de acero. 

Inés Guillen, que asumió el liderazgo de la protesta pro defensa de la tierra, en los momentos críticos cuando la policía reprimía  la protesta,  perseguía a los dirigentes del movimiento y apresaba a Marvín Wilcox, estudia el último año educación secundaria para obtener el Bachillerato en Ciencias.

Con facilidad de expresión y  vocación por la defensa de los derechos humanos, Inés continuará sus estudios universitarios para graduarse como abogada.

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