Por César J. Mejías (*}
Revista Foreign Affairs Latinoamérica
La madrugada del viernes 13 de junio de 2025, Irán y el mundo fueron sorprendidos por nuevos ataques perpetrados por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en suelo iraní, que afectaron a Teherán y otras ciudades del país persa, particularmente aquellas donde se encuentran algunas instalaciones militares y nucleares. Según las FDI, los ataques fueron preventivos y basados en inteligencia para golpear las capacidades de defensa iraní y evitar el avance de su programa nuclear.
Algunos medios de comunicación iraníes, informaron que durante los ataques fueron asesinados algunos altos cargos militares y científicos del país, entre ellos el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Iraníes, Mohammad Bagheri, el Jefe de la Guardia Revolucionaria Iraní, Hossein Salami, el Comandante de la Guardia Revolucionaria, Gholan Ali Rashid, el Comandante de la División Aeroespacial del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica el general Amir Ali Hayizade, el científico nuclear y Jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán, Fereydoun Abbasi, entre otros importantes científicos nucleares.
Tensiones en aumento
Estos ataques constituyen la continuación de una escalada de tensiones directas entre Teherán y Tel Aviv, iniciadas en abril de 2024 a raíz del ataque israelí al consulado de Irán en Damasco, Siria, lo que condujo a un incremento de ataques y contrataques, los primeros en los que se ven enfrentados directamente ambos países, exhibiendo sus capacidades de defensa.
Cabe recordar que Irán e Israel no mantienen relaciones diplomáticas desde 1979, luego del triunfo de la Revolución islámica iraní, momento que marco un viraje de las relaciones exteriores de Irán, al desmarcarse de los intereses de Estados Unidos en la región y al respaldar a los movimientos islámicos y de liberación en el mundo. Desde entonces, han mantenido un enfrentamiento tanto dentro como fuera de sus territorios, así como a través de una red de actores no estatales del denominado Eje de la Resistencia, aliados iraníes que han demostrado las vulnerabilidades de la defensa israelí y cuestionado su paradigma de seguridad.
Estos nuevos ataques se producen en un contexto de tensiones relacionadas con las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, iniciadas desde abril de 2025 entre Estados Unidos e Irán, gracias a la mediación del Sultanato de Omán. Hasta la fecha, se habían llevado varias rondas de negociaciones y ahora, debido a la situación actual, se desconoce si llegaran a buen puerto.
Días antes de los ataques, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y el presidente estadounidense Donald Trump habían sostenido conversaciones sobre la seguridad regional. Asimismo, horas antes de que fueran lanzados los primeros misiles, Estados Unidos había ordenado la salida de militares, de funcionarios y sus familias de algunos países del Medio Oriente.
Las reacciones a estos ataques no se han hecho esperar, en lo que parece ser una escalada que podría conducir a una regionalización del conflicto, y con ello desestabilizar aún más a la volátil región del Medio Oriente. Netanyahu dijo que Israel atacó el “corazón del programa de enriquecimiento nuclear de Irán”, al hacer referencia a los científicos nucleares y a la principal instalación subterránea de Natanz, ubicada cerca de Isfahan en el centro del país. Por su parte, el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jameneí, prometió que Israel recibirá una respuesta severa contra los ataques ejecutados la madrugada del viernes, y dijo que “con este crimen, el régimen sionista se ha preparado a sí mismo un destino amargo y doloroso, que sin duda recibirá”.
El Representante de la República Islámica de Irán en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Amir Saeed Iravani, solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad para que condene las recientes agresiones contra instalaciones nucleares y altos oficiales militares iraníes. Dijo que “estas acciones constituyen una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y a los principios fundamentales del Derecho Internacional, y sus peligrosas consecuencias amenazan gravemente la paz y la seguridad regional e internacional”.
Además, en una carta dirigida a la ONU, el Ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, calificó el ataque de Israel como una “declaración de guerra”, e instó al Consejo de Seguridad a abordar este asunto de inmediato.
El ejército de Israel, por su parte, afirmó que Irán lanzó alrededor de cien drones, interceptados por las defensas aéreas fuera de territorio israelí. La agencia iraní Fars desmintió tales afirmaciones.
Estos nuevos ataques se producen en un contexto de tensiones relacionadas con las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, iniciadas desde abril de 2025 entre Estados Unidos e Irán.
Por otra parte, el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró: “Esta noche, Israel tomó medidas unilaterales contra Irán. No estamos involucrados en ataques contra Irán y nuestra principal prioridad es proteger a las fuerzas estadounidenses en la región. Israel nos informó que cree que esta acción es necesaria para su propia defensa. El presidente Trump y su gobierno han tomado todas las medidas necesarias para proteger a nuestras fuerzas y mantener un estrecho contacto con nuestros socios regionales. Seré claro: Irán no debe atacar los intereses ni al personal estadounidense”.
Trump señaló que “Irán debe llegar a un acuerdo antes de que no quede nada”, instando a las autoridades de ese país a evitar una escalada mayor difundidas a través de sus redes sociales. Además, dijo que, en repetidas ocasiones, ofreció a Irán la posibilidad de alcanzar un acuerdo, pero que las autoridades iraníes no lograron concretarlo, y advirtió a los líderes de ese país sobre las consecuencias de no aceptar sus propuestas, al enfatizar la superioridad militar de Estados Unidos y la capacidad de Israel para emplear armamento avanzado.
En reacción a esta escalada, fueron suspendidos numerosos vuelos de distintas aerolíneas, los precios del petróleo y del gas se incrementaron en medio de especulaciones sobre un aumento en las tensiones en toda la región y por sus repercusiones en la seguridad del estrecho de Ormuz
Algunas reacciones regionales
Uno de los primeros en condenar los ataques israelíes contra Irán fue Arabia Saudita. En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores expresó “su enérgica condena y denuncia de las flagrantes agresiones israelíes contra la hermana República Islámica de Irán, que socavan su soberanía y seguridad y constituyen una clara violación del Derecho Internacional”.
Por su parte, Catar consideró el ataque como “una flagrante violación de la soberanía y la seguridad de Irán, así como una clara violación del Derecho Internacional y sus principios consagrados. En un comunicado, expresó su profunda preocupación por esta peligrosa escalada, que dijo forma parte de un patrón recurrente de políticas agresivas que amenazan la paz y la estabilidad regionales, y obstaculizan los esfuerzos de desescalada y resolución diplomática. Además, el gobierno catarí destacó la urgente necesidad de que la comunidad internacional asuma sus responsabilidades jurídicas y morales y actúe con rapidez para poner fin a estas violaciones israelíes.
También Emiratos Árabes Unidos condenó enérgicamente los ataques militares de Israel y expresó su profunda preocupación por la escalada en curso y sus repercusiones en la seguridad y la estabilidad regionales. En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores destacó la importancia de ejercer la máxima moderación y criterio para mitigar los riesgos y prevenir la expansión del conflicto. Además, enfatizó la necesidad de resolver las disputas por la vía diplomática, en lugar de la confrontación y la escalada, e instaron al Consejo de Seguridad de la ONU a tomar las medidas urgentes y necesarias para lograr un alto el fuego, y fortalecer la paz y la seguridad internacionales.
El gobierno de Turquía, por su parte, dijo en un comunicado que “este ataque es una provocación que sirve a la política de desestabilización estratégica de Israel en la región.
El momento elegido para los ataques, que se produjeron durante la intensificación de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, indica claramente que el gobierno de Netanyahu no está dispuesto a resolver ninguna cuestión por medios diplomáticos y no duda en arriesgar la estabilidad regional y la paz mundial por sus propios intereses”. Dijo que Israel debe cesar de inmediato sus acciones agresivas que podrían desembocar en conflictos más amplios. “Reiteramos que no queremos ver más derramamiento de sangre y destrucción en el Medio Oriente. Hacemos un llamado a la comunidad internacional para que adopte medidas urgentes que impidan la propagación de la guerra.”
Otras reacciones internacionales
El Secretario General de la ONU, António Guterres, condenó cualquier escalada militar en el Medio Oriente, según declaró el portavoz adjunto de la ONU, Farhan Haq. “El Secretario General pide a ambas partes que muestren la máxima moderación, evitando a toda costa que se profundice el conflicto, una situación que la región difícilmente puede permitirse”, declaró Haq.
Rusia también expresó su preocupación por la escalada de tensiones en la región y sus repercusiones sobre las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. “Condenamos enérgicamente las acciones militares llevadas a cabo por el Estado de Israel la noche del 13 de junio, que constituyen una clara violación de la Carta de las Naciones Unidas y de los principios establecidos del Derecho Internacional”, señaló el gobierno ruso en un comunicado. Además, mencionó que “el momento de estos ataques resulta particularmente cínico, ya que se produjeron en medio de una sesión de la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica y justo antes de la próxima ronda de conversaciones indirectas entre representantes de la República Islámica de Irán y Estados Unidos. Estas acciones han socavado drásticamente el progreso de los minuciosos esfuerzos diplomáticos multilaterales destinados a reducir las tensiones y buscar soluciones para eliminar las sospechas y la parcialidad en torno al programa nuclear pacífico de Irán”.
Por otro lado, China manifestó su “profunda preocupación” por las consecuencias del ataque aéreo lanzado por Israel contra múltiples objetivos en Irán, y pidió a las partes implicadas que eviten una escalada del conflicto en el Medio Oriente. “China sigue de cerca los ataques de Israel contra Irán y está profundamente preocupada por las posibles consecuencias graves de estas acciones”, declaró el portavoz del Ministerio de Exteriores, Lin Jian, en una rueda de prensa en Beijing.
Perspectivas
La situación de seguridad en el Medio Oriente es muy frágil y volátil. Aun es muy prematuro hacer un balance sobre la situación. Sin embargo, la nueva escalada de tensiones entre Israel e Irán, de no frenarse podrían generar una escalada regional e internacional con consecuencias inesperadas. Los mercados petroleros y bursátiles ya comienzan a responder con nerviosismo frente al recrudecimiento de la violencia en la región.
Los países del Golfo, por su parte, han condenado tales acciones, considerándolas violatorias del Derecho Internacional, a la vez que aseguran pueden representar una amenaza a la seguridad y estabilidad regional.
Además, esta tensión podría impactar de manera negativa las negociaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos, o constituir un elemento de presión para el gobierno iraní para alcanzar acuerdos mínimos.
Para Rusia y China, un escenario de tensiones y un eventual conflicto regional representa una amenaza a su propia seguridad e intereses en la región. Cabe recordar que hace poco Moscú firmó un acuerdo de asociación estratégica con Irán, mientras que Beijing mantiene importantes instrumentos de cooperación con Teherán.
(*) CÉSAR J. MEJÍAS es sociólogo, distinción Summa Cum Laude, y maestro en Relaciones Internacionales por la Universidad Central de Venezuela. Es experto en temas sobre el Medio Oriente y Asia Central. Se desempeñó como diplomático venezolano en el Medio Oriente.




