Por Orestes Hernández
Corría el año 2003 (aproximadamente), un prominente político estadounidense visitó Cuba.. En aquella ocasión, se reunió con Fidel una madrugada en la que se intercambió sobre disimiles temas. Fidel como tantas veces demostró que conocía más sobre EEUU que los visitantes.
Tengo grabada en la memoria que al conocer sobre una millonaria donación recibida por la institución que dirigía el interlocutor, le propuso trabajar juntos para eliminar el SIDA a un grupo de países africanos que según Naciones Unidas en unos años tendrían más del 90 por ciento de la población comprometida por esa epidemia.
Cuba ponía los médicos y la contraparte insumos y logística
Fidel sugirió discreción pues a Cuba sólo le interesaba ayudar a esas naciones.
El visitante se fue y dijo que tomó nota. Unos meses después, el reconocido personaje envió un mensaje anunciando que llegarían a Cuba dos emisarios suyos, pedía una reunión urgente con Fidel para una propuesta ”audaz”.
Cabelloroso como siempre y aún en medio de tantas tareas, Fidel los recibió.
Sólo pasaron unos minutos, y los enviados empezaron a divagar y finalmente anunciaron que su jefe decía que estaba en condiciones de influir en un personaje clave de la administración republicana de George W Bush para ”flexibilizar la política hacia Cuba” pero necesitaba que Cuba tuviera ”algunos gestos”.
Fidel, sentado en su silla, ”les dió cordel”, los escuchó pacientemente, y preguntó sobre los gestos que querían y sobre la figura a la que hacían alusión.
Los visitantes, creyendo que estaban ”madurando” a Fidel, se explayaron y hasta se les vio eufóricos.
Al terminar con esa voz casi apagada pero firme, Fidel les hizo un recorrido y demostró las razones por las que Colín Powell (la figura a la que referían los visitantes) a la sazón secretario de Estado era la figura más vulnerable de esa administración por lo que los visitantes y su jefe habían tenido un terrible error de cálculo.
Y por si no les quedó claro, y si aún les quedaba alguna cuota de entusiasmo Fidel, se recostó en la silla, y con una calma que yo no había visto nunca les dijo que lamentaba que hubieran viajado, y además que perdieran la oportunidad de haber trabajado juntos por erradicar el SIDA en varios países pobres de África.
Para el puntillazo final, les pidió que trasladaran a su jefe que Cuba valoraba mucho el concepto de dignidad, que la política yanqui debía cesar por inmoral y que Cuba no se movería un milímetro de su posición en estos temas.
Los visitantes, a quienes acompañé al aeropuerto no dijeron ni una palabra más. Uno de ellos confesó que no tuvo el valor de pedirle a Fidel una foto, muestra del reconocimiento del gran papelazo.
No me lo contaron, yo fui testigo.
Cuestión de principios
Nota: Eso fue en 2003. Veinte y dos años después esta es la situación del sida en África según la IA:
”África subsahariana en 2024 concentra alrededor del 67 por ciento de las personas que viven con VIH en el mundo (aproximadamente 25 millones de personas).
Más del 50 por ciento de las nuevas infecciones globales ocurren en esta región.
Mujeres y jóvenes son los más afectados: las adolescentes y mujeres jóvenes (15-24 años) tienen el doble de probabilidad de contraer VIH que los hombres de su misma edad.
Países más afectados:
1.Sudáfrica: Tiene la mayor población con VIH (más de 7 millones de personas). 2. Mozambique, Nigeria y Tanzania: Altas tasas de nuevas infecciones. 3. Botswana, Eswatini y Lesotho:
Prevalencias superiores al 20 por ciento en adultos (15-49 años).




