La política frente al espejo: el terreno, el ciudadano y el relevo generacional

0
28
El ejercicio democrático va más allá del voto. (Foto: Getty Images).

Por Luis Carlos Samudio G.
Abogado, docente y mediador

Una reflexión sobre las estructuras políticas, el ciudadano y las sorpresas electorales.

Hay momentos en la vida política de un país en los que res necesario detenerse, mirar el terreno y preguntarse si quienes toman decisiones desde los escritorios realmente están observando lo que ocurre frente a ellos.

En ocasiones, los veteranos de la política parecen jugar una interminable partida de ajedrez: mueven piezas, modifican posiciones, elaboran documentos, diseñan estrategias, cambian reglas y buscan nuevos asentamientos para ampliar espacios de poder.

Pero, existe una realidad que ningún documento puede modificar: la política finalmente se encuentra con el ciudadano en el terreno.

Las elecciones son una de las principales expresiones de ese terreno. Panamá ha demostrado que el comportamiento del electorado no siempre responde a los cálculos realizados desde las estructuras partidarias.

En las elecciones generales de 2024, la participación alcanzó el 77,7 %, la más alta registrada en las últimas tres décadas, según el Tribunal Electoral. Ello debería llevar a una reflexión sencilla: el ciudadano observa, compara, recuerda y finalmente decide.

Mientras algunos sectores continúan pensando que cambiar las piezas del tablero puede garantizar determinados resultados, nuevas expresiones políticas intentan ocupar los espacios mediante discursos y estrategias diferentes. No corresponde anticipar cuál de ellas tendrá éxito. Lo que sí puede afirmarse, es que una sociedad que cambia también puede producir resultados que sorprendan a quienes hacen cálculos desde las estructuras tradicionales.

El terreno tiene memoria

Permítanme incorporar una experiencia personal. Cuando ingresé a la Guardia Nacional, observé una estructura jerárquica en la que los superiores ejercían un importante control sobre la tropa. Sin embargo, recuerdo particularmente una votación realizada en el antiguo gimnasio Neco de la Guardia, cuyo resultado mostró, para mi sorpresa, una orientación favorable al Dr. Arnulfo Arias Madrid.

Más allá de la anécdota, aquella experiencia me dejó una enseñanza que considero vigente: las estructuras pueden ejercer control institucional, pero no necesariamente sobre la conciencia individual de quien deposita su voto.

No pretendo comparar aquella época con la actualidad, pues son contextos históricos diferentes. La reflexión es que el comportamiento político de una sociedad puede contener variables que las estructuras de poder no siempre logran anticipar.

El ciudadano también juega

El descontento ciudadano con la política y las instituciones no debe ignorarse ni convertirse automáticamente en bandera partidaria, sino escucharse y comprenderse. Detrás de él hay preocupaciones concretas, como inseguridad, corrupción, desigualdad, falta de oportunidades y pérdida de confianza. Por ello, la política debe escuchar antes de responder, comprender antes de prometer y caminar el territorio antes de diseñar desde el escritorio. La realidad no puede limitarse a documentos: debe encontrarse con el ciudadano.

Las piezas pueden cambiar, pero el tablero también

Cambiar candidatos, alianzas, nombres o estructuras no garantiza una transformación política, porque también cambia el ciudadano: sus prioridades, expectativas y formas de informarse. Por ello, el tablero no pertenece únicamente a quienes mueven las piezas, sino también a quienes observan, evalúan y, finalmente, ejercen el derecho de decidir.

El espejo de la política

La política también tiene espejos. En ellos, las organizaciones pueden ver sus decisiones, sus resultados y las consecuencias de lo que hicieron o dejaron de hacer. Cada elección refleja un momento de la sociedad y puede revelar realidades que los discursos no explican. Como en el béisbol, la bola pica y se extiende: una decisión tomada hoy puede generar mañana respuestas inesperadas, porque el verdadero movimiento político no siempre ocurre en los despachos, sino en la comunidad y frente a los ojos del ciudadano.

El terreno será el que responda

Ante la realidad política actual, quizás sea momento de dejar de mover piezas desde el papel y comenzar a caminar el terreno: escuchar, observar, preguntar y comprender. La ciudadanía necesita respuestas que puedan contrastarse con su vida cotidiana, porque los documentos cambian y las estrategias pasan, pero el ciudadano permanece. Y cuando llegue nuevamente la hora de decidir, será la realidad vivida en las calles la que tendrá la última palabra.

Reflexión

Podemos concluir esta reflexión recordando las palabras del comandante Omar Torrijos, acerca de la importancia de un relevo generacional, que no se concibe como una ruptura, sino como una renovación imprescindible para que las nuevas generaciones sean capaces de tomar responsabilidades y contribuir con ideas nuevas.

No obstante, se contradice el principio de renovación que los condujo a la posición de liderazgo cuando aquellos que llegaron a ocuparla a través del relevo se niegan a dejar el lugar y buscan mantenerse.

En ese sentido, cobra especial significado la conocida expresión atribuida a Lord Acton: «El poder tiende a corromper, y el poder absoluto corrompe absolutamente». El verdadero liderazgo, por tanto, también debe saber cuándo abrir las puertas a quienes vienen detrás.

¡Juntos trabajemos a favor de la paz, la justicia social y la convivencia pacífica!

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí