Por David Carrasco
Director de Bayano digital
Podría ser una historia cursi extraída de un juego de la plataforma de Nintendo, pero el ministro de Salud de Panamá, Fernando Boyd Galindo, ha solicitado la ”colaboración estratégica” del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (U.S. Army Corps of Engineers) para realizar un diagnóstico técnico integral del sistema hídrico del contaminado río La Villa o Cubitá, en la región central de este país.
La presunta ”colaboración” fue anunciada sin ningún empacho, días después de que ”expertos” del Cuerpo de Ingenieros, vestidos como el personaje de Súper Mario, inspeccionaron el puente de las Américas, sobre el Cana interoceánico, tras la explosión de camiones cargados de combustible que pertenecen a una empresa envuelta en irregularidades
«Se requiere un diagnóstico bien profundo y estructurado para poder hacer un plan de tratamiento a corto, mediano y largo plazo que resuelva el problema de raíz», afirmó sin ningún empacho el titular de la cartera de Salud, quien confía más en los uniformados extranjeros que en los especialistas de las universidades e institutos científicos nacionales.
Loas habitantes en las provincias centrales de Herrera y Los Santos están condenados por la existencia de un modelo económico explotador e irracional que contamina y ha dañado las fuentes hídricas, así como los bosques de galería que protegen de la erosión las riberas de los afluentes. En realidad, es un problema que se repite a lo largo y ancho del territorio nacional, debido a la falta dr una estrategia de desarrollo territorial a la corrupción y al desprecio de la legislación ambiental vigente.
Por otro lado, los enfoques de Boyd Galindo difieren de los señalamientos del Ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, quien el 30 de junio de 2015 advirtió que había sido estabilizada la situación del río La Villa, luego fe varias emanas de “intervención técnica, monitoreo intensivo y coordinación interinstitucional para detener el deterioro de la calidad del agua”.
“Esa contaminación se ha frenado y detenido”, aseguró entonces Navarro. Adujo que “la estabilización ha sido posible gracias a un conjunto de labores urgentes en el territorio”, como el control de más de 14 puntos de contaminación identificados en fincas porcinas, donde se controló el vertido crudo y de lixiviados hacia el río Estibaná y el río La Villa.
Sin embargo, Boyd Galindo pide la población en las áreas afectadas en la zona central de este país que hierva el agua de consumo humano, mientras son construidos pozos profundos suplementarios del sistema hídrico. El plan de presupuesto del Estado prevé la integración de 180 pozos adicionales este año para asegurar el suministro del vital líquido
El río La Villa, que nace en la reserva forestal El Montuoso, desemboca en el océano Pacífico en el golfo de Parita, en un amplio estuario entre la provincia de Herrera y Los Santos. Su futuro parece invierto ante la falta de una institución que dicte las normas claras, eficientes y democráticas sobre el manejo hídrico, en medio de versiones sobre una posible privatización del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN).
Mientras el persiste el debate sobre el futuro del IDAAN, los académicos y grupos de análisis panameños muestran evidencias sobre los peligrosos y alarmantes niveles de contaminación de las aguas en Panamá, debido a la presión humana y a la existencia de ríos convertidos en cloacas en movimiento con dirección al mar.
Un estudio realizado por Lourdes E. Arosemena, Diego A Arrocha, Félix H. Camarena y Alexis Camargo, de la Universidad de Panamá, reconoció que la región central de Azuero enfrenta una crisis hídrica provocada por la contaminación del río La Villa, principal fuente de abastecimiento de agua potable en Herrera y Los Santos.
Entre las principales causas, el grupo de estudio identificó los desechos generados por la porcinocultura, los lixiviados de vertederos a cielo abierto, las descargas residuales domésticas sin tratamiento y la contaminación microbiológica y fecal. Esta investigación tuvo como objetivo evaluar la percepción de la población azuerense sobre esta problemática ambiental. Se aplicó un enfoque cuantitativo descriptivo mediante una encuesta estructurada en Google Forms, dirigida a una muestra de 381 personas seleccionadas según criterios de inclusión definidos.
Los resultados reflejan un alto nivel de preocupación: el 85 % atribuye la contaminación a las granjas porcinas y vertederos, el 74 % identifica consecuencias como la escasez de agua potable y la pérdida de confianza en su calidad, y el 48 % considera difícil una recuperación total del río.
Esos hallazgos confirman la necesidad de fortalecer la educación ambiental y la gestión integrada de los recursos hídricos, fomentando la conciencia ciudadana y la participación comunitaria para garantizar la sostenibilidad del río La Villa.
Otro estudio oficial realizado en 2018, sobre la presencia de metales pesados en el rió La Villa reveló a la comunidad científica que ”se encontraron elevados valores de Cu en el suelo, Cu, Mn, Cr y As en los sedimentos en la mayoría de los casos atribuibles a la acción antropogénica”.
Los agroquímicos más utilizados arrojaron altas concentraciones en Cu, Zn, Cr y Ni. Especialmente los fungicidas presentaron niveles muy altos de Cu y Mn. Fertilizantes fosforados presentaron alta concentración de Cr y en los fertilizantes nitrogenados se determinaron niveles elevados de Zn, reseño el informe oficial
Hay que tener en cuenta que ese panorama empeorará si los ríos panameños se convierten en el foso séptico de la minería. A cielo abierto. Por ello, hay que definir el tipo de país que quieren los panameños y panameñas, y en qué lugar preferencial pretenden colocar el derecho humano al agua y el principio de la soberanía vulnerada por el expolio de los valiosos recursos a naturales No se necesita ser un factotum para entender esa ecuación.




