Por David Carrasco
Director de Bayano digital
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, defendió el principio de la soberanía venezolana y calificó de ”deshechas” las comunicaciones bilaterales con Estados Unidos, en medio de las veladas amenazas de intervención de Washington.
Maduro reconoció que los canales diplomáticos no están en ”cero absoluto” y se mantiene una comunicación mínima para tratar sobre los migrantes y los niños secuestrados en Estados Unidos, en contra de los derechos humanos.
El mandatario adujo que ”Venezuela está amenazada por preservar la paz”, pero está preparada en todos los terrenos para defender su soberanía ante cualquier incursión militar extranjera, subrayó que los venezolanos y las venezolanas ejercerán ”el legítimo derecho a la defensa’.
El pronunciamiento del mandatario se produjo en coincidencia con las advertencias internaciones contra el despliegue de armamento nuclear y buques de guerra fe Estados Unido en siguas del Caribe.
El Gobierno chino afirmó este lunes que las acciones de Estados Unidos en el Caribe «amenazan la paz y la seguridad regionales». Esa postura fue delirada luego de que Caracas denunció que un destructor estadounidense interceptó y ocupó durante ocho horas una pequeña embarcación pesquera en la zona económica exclusiva venezolana.
Maduro calificó esa temeraria r imprudente acción naval como un ”secuestro” y un ”bochorno” de fuerzas navales en perjuicio de humildes pescadores de pargo y atún Subrayó que los intervencionistas, instigados por el secretario de Estado, Marco Rubio, ”están tratando de justificar un incidente militar*, con la intención de invadir a Venezuela y saquear sus valiosos recursos minerales y energéticos.
Subrayó que ante la actitud hostil de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, el pueblo venezolano se preparado para la defensa de su territorio, y nunca se rendirá.
En ese sentido, el mandatario manifestó que ”las comunicaciones (con Trump y su equipo) se han degradado, están deshechas, pero no por responsabilidad nuestra. Nosotros somos gente de palabra, de diálogo y de paz, pero no funcionamos con guerras psicológicas, chantajes ni amenazas”, .




